La Unión Europea es una entidad económica y política nacida en1951 de la Comunidad de Hierro y Acero para el bienestar de las 27 naciones que ahora la integran.

Dicha entidad cuenta con instituciones regidas por el principio de democracia: el Parlamento que representa a los ciudadanos europeos; el Consejo como principal órgano decisorio en cuestiones fundamentales que define la orientación política y la representación al exterior; el Consejo que representa a los gobiernos de los Estados miembros cuya Presidencia es rotatoria; la Comisión Europea que aplica el derecho de comunidad, supervisa y ejecuta políticas; el Tribunal de Justicia que es el órgano jurídico supremo; el Tribunal de Cuentas que supervisa y controla la administración de las finanzas y de los fondos comunitarios; el Banco Central Europeo que dirige y aplica la política monetaria de la zona del Euro, y el Comité Económico y Social Europeo integrado por los sectores público, empresarial y social. Estas entidades complementan la compleja estructura de la que Gran Bretaña decidió separarse el año pasado.

Alemania, con su población de 80 millones, es la economía más grande de la Unión Europea, y a lo largo de los últimos 16 años el Partido Demócrata Cristiano, encabezado por Ángela Merkel, ha sido determinante en fijar el rumbo de la Unión Europea a través del Parlamento, el Consejo y la Comisión.

En las recientes elecciones, la coalición liderada por dicho partido perdió ante los socialdemócratas, encabezados por Olaf Scholz. El cambio de la estafeta alemana incidirá inevitablemente en las políticas unificadas de los 27 países en asuntos importantes como la relación con Estados Unidos, el cambio climático, la seguridad, la energía, las inversiones y los programas sociales.

Debido al escaso margen de victoria de los socialdemócratas se ha abierto una etapa de negociaciones muy intensas para repartir responsabilidades y convenir en los asuntos que afectarán la vida diaria de los europeos y los equilibrios internacionales.

Es probable que una nueva coalición gobernante de partidos calme las tendencias hacia la derecha extrema que se ha estado dando en varios países miembros como Hungría, Checoslovaquia, Polonia y Austria, y que se oponen terminantemente a políticas de apertura a la migración. El tema resuena directamente en el voto de la juventud que conforma el 30 por ciento del total de la población de 447 millones de la Unión, muchos de los que tienden a la extrema derecha, ya que les urge asegurar el empleo.

En Europa, el tema migratorio coincide con la presión de los miles que dan su vida por llegar a ese continente buscando mejores niveles de vida. La llegada de inmigrantes desde África y Asia no ha amainado. La población turca en Alemania, por ejemplo, es de 3.6 millones y sigue creciendo. Las diferencias de cultura y la necesidad de capacitación explican las restricciones que son parte de las políticas migratorias que impone cada país donde los migrantes tendrían que convertirse en fuerza y no lastre. El nulo crecimiento de su población y el envejecimiento va reduciendo la mano de obra disponible, factor que afecta los volúmenes de producción e índices, así como la capacidad para reactivar la economía tras la pandemia.

El cambio climático es otro asunto que no tolera espera. La acción de Europa como parte de un esfuerzo multilateral mundial está en marcha con metas bien claras. Las políticas comunitarias tendrán que resolver la contradicción de un Macron que aboga por un 70 por ciento en la limpieza del aire y que la producción de energía sea nuclear, mientras que Ángela Merkel la prohibió al conocer el desastre de Fukushima en Japón.

Estas y muchas otras políticas de la Unión Europea nos interesan. Las exportaciones a la Unión son del orden de 25 mil millones de dólares con importaciones de 53 mil millones. El Acuerdo Económico firmado por México y la UE en 1998 y ampliado en 2021 es importante y fija la base de cooperación económica y técnica paralela a la prevista en el nuevo tratado T-MEC.

A su vez, nuestro comercial bilateral con Alemania es el tercero en importancia después de Estados Unidos y China. En 2019, México exportó a Europa 6 mil millones de dólares e importó 16 mil millones. La relación económica de México con Alemania es activa y hay más de 2000 empresas alemanas cuyo valor es de 10 mil 500 millones de dólares.

Más que el simple comercio, a México le interesa alentar las inversiones europeas que empleen nuestra mano de obra, transformando recursos naturales en artículos elaborados, lo cual se alienta bajo el sistema DUAL, escuela-trabajo, una de las bases de la prosperidad alemana (la capacitación se realiza combinando enseñanza teórica con prácticas en empresas).

México tiene inmejorables credenciales para trabajar las estrategias con la Unión Europea en la ancha gama de comercio, ciencia y tecnología, desarrollo y protección de la naturaleza.

El renovado gobierno de la Unión Europea debe continuar la constructiva trayectoria de Ángela Merkel de consensar caminos al progreso mundial compartido en democracia y respeto a los derechos humanos, meta a la que el PAN se ha dedicado desde su fundación.

 

Julio Faesler Carlisle es integrante del Consejo de Plumas Azules.