Al cierre de esta edición, el gobierno de México acaba de recibir con alfombra roja a dos reconocidos dictadores: de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y de Venezuela, Nicolás Maduro. Opresores, violadores de los derechos humanos, abiertamente contrarios a los principios democráticos.

Con el afán de tratar a toda costa de imponer una narrativa propia, amparados en la bandera de una supuesta izquierda latinoamericana como contrapeso al capitalismo, López Obrador cometió el grave error de acercar a México a regímenes dictatoriales. México se convirtió de pronto en el Puerto Alegre de Maten al León de Jorge Ibargüengoitia, la República bananera de tiranos latinoamericanos.

Grave error de la diplomacia mexicana dar foro a quienes se han manchado las manos de sangre inocente. Cubanos y venezolanos han padecido la bota de los dictadores que les han negado todo tipo de libertades. Por querer a toda costa reescribir la historia, el gobierno lastimó a nuestros pueblos hermanos y de paso nos advierte que debemos tener cuidado porque aquí puede haber un futuro similar. Malas señales, muy mala idea que Díaz-Canel haya sido no sólo invitado sino también orador en el marco de los festejos de la celebración de la independencia de México.

En lugar de resolver los problemas del presente, el gobierno de López Obrador se enfoca en seguir pensando en el pasado, en quitar la estatua de Colón más que atender los grandes males por los que atraviesa el país, como la salud de las y los mexicanos, la pobreza o la creciente inseguridad y violencia. Es mejor enredar a la población con historias del pasado que dar resultados en tiempo presente, como lo propuso Acción Nacional al presentar una iniciativa para crear un seguro de desempleo en beneficio de millones de personas que han perdido su fuente de ingreso como consecuencia de la pandemia.

Es totalmente factible crear este seguro, es pertinente y es urgente, porque más de dos millones y medio de familias se encuentran sin un ingreso ya no digamos digno, ni siquiera un ingreso básico que pueda mitigar sus carencias. Acción Nacional va a impulsar y a defender decididamente este proyecto a través de sus legisladores federales.

Los problemas en el país se han agravado por la atención desastrosa de la pandemia, provocando una crisis en el sector salud; el crecimiento económico a la baja; Morena desapareció las estancias infantiles; se ha actuado con indolencia frente a los desastres naturales; hay un grave deterioro del medio ambiente en el entorno del Tren Maya y el gobierno sigue sin proponer una estrategia eficaz frente a los dos asuntos más importantes para las y los mexicanos: la seguridad y la educación.

En este contexto, celebramos un aniversario más en el PAN, con un ánimo renovado tras los resultados electorales de junio, ya que Acción Nacional pasará de gobernar 35 millones a 48 millones de personas; la bancada en San Lázaro crece de 78 diputadas y diputados a 114, además de que el Partido logró dar un fuerte golpe en el corazón de Morena, en la zona metropolitana de la Ciudad de México.

Contrario a lo que muchos analistas han advertido, de un debilitamiento del PAN, hoy se percibe como la principal fuerza política de oposición y la que mejores expectativas de crecimiento tiene. Sin duda, Acción Nacional seguirá representando a millones de mexicanas y mexicanos que quieren un mejor presente y un mejor futuro.

¡Felicidades al panismo de todo el país! Vendrán buenos y mejores tiempos para México y para el Partido, porque sí hay una mejor forma de gobernar.

 

Felipe de Jesús González Castañeda es Secretario de Comunicación del CEN del PAN.

Twitter: @Felipe0465