Ya viene lo mejor
Por Sergio Rodríguez Colín.
En el año 2000, Vicente Fox emprendió una campaña que concluyó con el triunfo de Acción Nacional, por primera vez, en la Presidencia de la República, victoria que cambiaría la historia de México. A sus escasos nueve años, Abraham Aguado Salcido se llenó de ese ambiente de victoria e inició su interés por la política, impulsada por el partido albiazul.
Sin tener ningún nexo con la política, su mamá es ama de casa y su papá ingeniero, nuestro entrevistado se enamoró de la doctrina panista, por lo que a los 18 años inició su recorrido en las filas del PAN, camino que lo ha llevado hasta el día de hoy a competir por la dirigencia de la Secretaría Nacional de Acción Juvenil (SNAJ).
Reconocido entre sus amigos y compañeros como un joven chambeador y entrón, Aguado Salcido explica a La Nación que el principal motivo por el que decidió competir por la dirigencia de la SNAJ es que este órgano partidista permite a los jóvenes cambiar las cosas, además de que es un espacio de participación para todos aquellos jóvenes que quieren transformar a México.
“Te puedo decir que mi intención nació hace casi seis años, cuando uno de los candidatos llegó a mi casa, allá en Saltillo, Coahuila, se sentó en la sala y me empezó a platicar de su proyecto. Ahí, dije, yo también quiero y aquí estamos rompiendo cualquier barrera, trabajando duro”, dice el joven panista.
Para acercarse a los jóvenes albiazules de todo el país, Abraham Aguado señala que su proyecto de trabajo está enfocado en que la SNAJ sea conocida a nivel nacional, a través de dos grandes pilares:
- La SNAJ se tiene que olvidar del escritorio, de la oficina, tiene que estar de lleno en las comunidades, en las ciudades, en los municipios. Tiene que trabajar los siete días de la semana, viajando, recorriendo, trabajando y llevando el mensaje del por qué Acción Juvenil es la mejor institución política, no solamente del país sino de Latinoamérica.
- La Secretaría debe presumir lo que hace con ideas innovadoras (videos e infografías). Debemos llegarle al joven de una manera en que le expliquemos mucho en poco tiempo, tenemos que explicar quién es un Gómez Morin, un Carlos Castillo, un Manuel Clouthier, con el fin de convencerlos de que Acción Juvenil es la mejor puerta de entrada al bien común.
- Comunicación. Tenemos que escuchar a los jóvenes y no encasillarnos en que nosotros estamos totalmente correctos. Tenemos que escuchar al joven y ver qué es lo que necesita para poder trabajar por sus sueños. Tenemos que escuchar a esos 24 millones de jóvenes que van a tener derecho a voto el próximo 2018.
- Captación. Los políticos y los partidos tienen una calificación bajísima, están abajo del 4 de 10, por lo que el reto es grandísimo. Qué tenemos que hacer, convencer a los jóvenes de que la SNAJ les brinda la oportunidad de modificar la política para bien. Tenemos que innovar y encontrar la manera de que el joven se sume y que se enamore de Acción Juvenil.
- Capacitación. Crearemos la primera escuela de capacitación de Acción Juvenil. Ahí, se capacitará a los jóvenes en la doctrina, para que amen al Partido y a la Secretaría. Además, se darán otros temas como derecho electoral, cómo hablar mejor en público, cómo debatir ideas y cómo llevar una campaña política. Haremos que los jóvenes lleven en el 2018 las campañas políticas, que sean candidatos y hagan sus ideas de cambio realidad.