Venezuela al borde del abismo
Por Miguel Ángel López Lozano.
Hace unas semanas tuve la oportunidad de mantener un encuentro con Lilian Tintori, y tras mantener una conversación con ella, tuve la sensación de haber conocido a una mujer llamada a pasar a la historia. Mediante una intensa actividad fruto de una Esperanza inalterable, se ha propuesto liberar a su marido y a Venezuela de un régimen que está acabando con uno de los países más ricos de América.
Primeramente le trasmití el afecto de los mexicanos y del PAN, y muy agradecida me devolvió su cariño hacia un país que estima y un partido al que le reconoce la labor que está realizando por la reinstauración de la democracia en Venezuela, pero al que pide más implicación como al resto del mundo.
Durante los últimos dos años y medio, y orientada por su marido, se ha centrado en concienciar a la comunidad internacional acerca de la grave situación y la falta de libertades que viven los venezolanos. Al principio no era escuchada por nadie, no recibía ni tarjetas de presentación, pero poco a poco, y fruto de la constancia, se ha abierto un hueco entre los Jefes de Estado más destacados, sensibilizando naciones enteras. Está tratando de aunar el máximo apoyo internacional para normalizar una situación que puede derivar en una crisis humanitaria sin precedentes, debido a la carestía de alimentos básicos, medicinas, agua y suministros.
Resulta paradójica la gravísima situación de Venezuela, teniendo en cuenta la riqueza en materias primas del país, especialmente porque posee la mayor cantidad de reservas petroleras en el mundo, estimando el valor aproximado de este patrimonio petrolero entre 10 y 15 trillones de dólares. Pero no sólo gozan de reservas petrolíferas, sino que se estima que cuentan con un valor superior a los 800 mil millones de dólares en minerales. De acuerdo al valor actual de sus riquezas, los venezolanos están dentro de los 20 países del mundo con mayor cantidad de dólares/habitante. Sin embargo, a pesar de todo ello, el desabastecimiento de los productos básicos de consumo familiar oscila entre el 50 y el 75 por ciento, la inflación se encuentra actualmente en torno al 200 por ciento, pero el FMI prevé que ascienda al 2.200 por ciento para 2017, siendo la más alta del mundo, y los niveles de pobreza se acercan al 70 por ciento en algunas regiones del país. Esta es la triste paradoja de un país que había sido llamado a liderar el crecimiento económico del cono sur americano, pero que fruto de una dictadura populista ha terminado liderando el ranking de pobreza del mundo.
A raíz de estos datos alarmantes, motivada por la condena de su marido y por el amor a su patria, Lilian se ha convertido en el icono de la Libertad en Venezuela. Ha tenido que tomar las riendas de la Libertad debido a que su marido, Leopoldo López, fue condenado fraudulentamente a 14 años de cárcel mediante un juicio amañado carente de garantías y plagado de atropellos procesales. El Chavismo lo encarceló para aplacar a la oposición y minar sus esperanzas de cara a las elecciones del pasado diciembre. Su condena es el caso más flagrante de acoso y derribo a la oposición política venezolana mediante el uso de los resortes del Estado, pero no es el único, no quiero olvidarme en estas líneas de los más de 2 mil presos políticos que según el Parlamento Europeo hay actualmente en Venezuela.
Pero la represión política finalmente acaba volviéndose contra el tirano, y el pueblo venezolano, una vez más, mostró ser más fuerte de lo que sus autoridades creen, manifestando mediante las elecciones del pasado diciembre que las ansias de libertad prevalecen a pesar de cualquier forma de dictadura, este fue el primer paso para liberar a Venezuela de Maduro y el Chavismo.
Una vez constituida la renovada Asamblea, le ha seguido la solicitud por activa y por pasiva de la puesta en libertad de todos los presos políticos, es más, la oposición ha tratado de sacar adelante una Ley de Amnistía que sirva de base para la reconciliación nacional, pero el presidente Maduro la vetó instantáneamente. En el momento del escrito de estas líneas nos encontramos a la espera de la validación del revocatorio, apoyado por más de 2 millones de venezolanos; si es validado, en unos meses se activará un referéndum para revocar el mandato de Nicolás Maduro. Un paso importantísimo para revertir definitivamente la tendencia populista que tanto daño ha hecho a Venezuela y a Sudamérica.
El ser humano ha sido creado para vivir en libertad, es el mayor don que ha recibido tras su creación, pero la historia nos revela que la libertad hay que conquistarla, y generalmente, a un precio muy alto. Los venezolanos necesitan mirar hacia adelante en busca de un futuro más próspero. Para ello, y junto a Lilian Tintori, solicitamos al presidente Maduro la apertura de un canal humanitario, la liberación de los presos políticos, la restauración de la institucionalidad y el cumplimiento de la Constitución.
Miguel Ángel López Lozano es analista político.
Twitter: @malopezlozano