Opinión

Una televisión por tu voto

MA
Por Maricarmen Rizo
una tele por tu voto Juan Pablo Adame Alemán. El 14 de julio de 2014 fue publicada en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación la Reforma a la Legislación Secundaria en materia de Telecomunicaciones que el Poder Legislativo le ha entregado a las mexicanas y a los mexicanos. Esta Legislatura trabajó en un esfuerzo sin precedentes en el proceso de Reforma al marco jurídico en materia de Telecomunicaciones, primero en el ámbito constitucional y recientemente en la Legislación Secundaria que detalla su ejecución. En específico, el Grupo Parlamentario del PAN, con generosidad pero con sentido crítico, analizó a detalle las iniciativas del Ejecutivo y trabajó en sus mejoras, con un afán de no negarle a México los cambios que la entones oposición priista rechazó con ahínco los dos sexenio anteriores. Uno de los temas que se contienen en dichas disposiciones legales es el del “apagón analógico”, tema fundamental que el gobierno del PAN impulsó desde 2010 y que el PRI hizo hasta lo imposible por retrasar. Por “apagón analógico” entendemos el proceso de transición a la Televisión Digital Terrestre, la cual consiste en la finalización de la transmisión de señales audiovisuales radiodifundidas en formato analógico, en favor de las que se difunden en formato digital. Con lo anterior se logra un uso mucho más eficiente del espectro radioeléctrico que traerá consigo la posibilidad de la recepción de una mayor cantidad de canales con mejor calidad de señal que la actual –multiprogramación y alta definición-, así como la liberación por completo de la banda de frecuencia de los 700Mhz que por mandato constitucional y legal el Ejecutivo deberá destinar para la operación de su Red Mayorista de Banda Ancha Móvil. El plazo que se fijó tanto en el Transitorio Quinto del Decreto de Reforma Constitucional, como en el Décimo Noveno del Decreto de Reforma a la Legislación Secundaria culmina el 31 de diciembre de 2015, condicionando la terminación de las señales analógicas a un nivel de penetración de los equipos receptores y decodificadores de señal digital del 90 por ciento de los hogares de escasos recursos definidos por la Secretaría de Desarrollo Social. Por ello, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, a través de su Subsecretaría de Comunicaciones, publicó en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación del 13 de mayo de 2014 su Programa de Trabajo para la Transición a la Televisión Digital Terrestre en el cual hace saber, entre otras decisiones:
  • La entrega directa de los receptores de Televisión Digital a los beneficiarios de programas sociales mismos que, en vez de decodificadores, serán televisiones planas.
  • La entrega física de las mismas la realizará el personal de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL).
  • El calendario que se impuso para la entrega de las televisiones en diversas regiones del país.
De lo anterior, si bien estamos de acuerdo con el proceso de transición a la TDT -que inició en el sexenio anterior- por considerar que éste brindará la posibilidad de ampliar la oferta de canales radiodifundidos, así como de acceso a internet, en el PAN estamos preocupados ante la posibilidad del manejo político-electoral que se le puede dar a este programa derivado de la cercanía de las fechas de entrega de los receptores, junto a las propias de los procesos electorales que tendrán lugar el año que viene. A lo anterior, sumamos el evidente retraso que se observa en las fechas que la misma SCT se fijó, la falta de transparencia sobre los centros autorizados de entrega y sus avances, así como un desorden y descontrol que alcanzan los límites de lo absurdo del que todos somos testigos. Brigadistas con playeras rojas haciendo entrega de las televisiones en Monterrey, el Gobernador tomándose foto al hacer entrega de las mismas en Tamaulipas, o lideresas organizando el acceso a los centros de entrega en Jalisco y diciéndole a las personas que el receptor se lo envía el Presidente Peña Nieto y el PRI son ejemplos de lo que ya no pensábamos que íbamos ver en el México del siglo XXI. En el PAN todos debemos estar atentos de que este programa, con el noble fin de optimizar el espectro de frecuencias para brindar a los mexicanos un mayor acceso a contenidos y comunicación, no termine siendo un negocio redondo de algunos y un botín político para el partido en el poder. Exigir información sobre los centros de entrega autorizados, sus horarios y responsables, así como vigilar su correcta ejecución son prerrogativas de todos como ciudadanos y los diputados federales del PAN estamos trabajando en ese sentido. Busquemos que el programa llegue a quienes realmente lo necesitan, con orden, sin condicionamientos y que no represente promoción a figura personal o emblema político alguno. Que no se diga en el mundo: “antes en México coartaban las libertades políticas con despensas y ahora lo hacen con televisiones”. Juan Pablo Adame Alemán es Diputado Federal en la LXII Legislatura. Twitter: @JuanPabloAdame
MA
Maricarmen Rizo

Colaborador de opinión en Revista La Nación, analizando los principales sucesos políticos, sociales y culturales de México.