Una simulación más, estrategia de seguridad de Peña Nieto
Por Laura Vega
El pasado 1 de mayo fue un Día del Trabajo agitado en México. A mediodía comenzaron a correr las noticias, las redes sociales se incendiaron con videos y fotografías de lo ocurrido. Por primera vez en la historia un grupo del narcotráfico derribaba un helicóptero del Ejército con suma precisión, bloqueaba carreteras, provocaba la suspensión de campañas electorales en Jalisco y Colima, pero sobre todo demostraba que la estrategia del Gobierno en materia de seguridad es una simulación más, como lo describiera el Presidente Nacional, Gustavo Madero.
“Es un tema que revela que la estrategia de tratar de ocultar y echar campanas al vuelo es una simulación más y que no se está asumiendo una responsabilidad contundente con la resolución de este grave problema que tenemos”, dijo Madero en conferencia de prensa el 4 de mayo, luego de presentar su declaración patrimonial, de intereses y fiscal.
Ante el caos desatado en 25 municipios de Jalisco, donde se registraron 39 narcobloqueos a causa del fallido operativo para capturar a líderes del Cártel Nueva Generación, Madero demandó a los gobernadores de extracción priista de Colima, Mario Anguiano; de Jalisco, Aristóteles Sandoval; de Michoacán, Salvador Jara, y de Nayarit, Roberto Sandoval, deslindarse, someterse a pruebas de confianza y colaborar con las autoridades federales.
Como lo detalló el Dirigente Nacional, el problema de la inseguridad en México es multifactorial, pues obedece a la falta de oportunidades y de inclusión de la mayoría de la población, que no tienen expectativa de superar su condición de marginación y pobreza, por un lado. Pero también se debe a estados débiles, cooptados, infiltrados y sin ninguna legitimidad.
“Llegan vulnerados, pandeados y entonces no pueden actuar. Si algo tuvimos los mexicanos con el gobierno de Felipe Calderón fue un gobierno absolutamente legitimado y actuando de frente”, aseguró Madero.
Sin embargo, el gobierno de Enrique Peña Nieto cacaraqueó toda la campaña de 2012, lucró con el tema diciendo que era una estrategia fallida y que presentarían algo distinto. Pero lo que hoy vemos y vivimos los mexicanos es que no hay tal, dijo.
“Era una mera estratagema electoral, mediática, que al final del día lo único que trataba de hacer era ocultar el sol con un dedo y simular que no pasa nada”, expuso Madero.
Esta debilidad de los gobernadores también se observó en un video que reveló el periódico El Universal, donde el gobernador de Colima, Mario Anguiano, siendo candidato fue incapaz de pasar la prueba del polígrafo cuando se le pregunta si ha tenido algún nexo con el crimen organizado.
Ante esto, Madero Muñoz puntualizó que es muy grave y ahí se demuestra que sí tiene vínculos. De ahí, el Presidente Nacional expuso que otro de los problemas que existe en el país es la impunidad.
“El señor puede llegar, gobernar y seguir tan campante, obsequiando los tratos, acuerdos de los cárteles, de los grupos delincuenciales y seguirse beneficiando con ello, ¿en detrimento de quién?, ¿de los ciudadanos?, ¿de los jóvenes que caen en las adicciones?, ¿de los habitantes de su estado que no pueden superar su condición de pobreza porque no hay inversión?”, se preguntó.
En Colima, destacó Madero, es el gobierno el instrumento de perpetuación de la injusticia, de la impunidad y de la corrupción.
Por ello, el Dirigente Nacional recomendó al Gobierno no intimidarse, actuar y ejercer el legítimo uso de la fuerza pública para ofrecerles seguridad a los habitantes de Jalisco y estados vecinos, como Colima, Michoacán, Nayarit y Guanajuato.
La única salida es construir un Estado de Derecho, fortalecer las instituciones, depurar los cuerpos policiacos, depurar a los políticos corruptos y apoyar con políticas públicas incluyentes a los jóvenes que hoy no tienen un mejor futuro más que el de las drogas, concluyó.