Una explicación a los posicionamientos en la renegociación del TLCAN
Por Salomón Guzmán.
El 1 de enero de 1994 entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre Canadá, México y Estados Unidos. Con ello, se creó una de las áreas de comercio más grandes del planeta, característica principal del modelo de la globalización, el cual parece tambalearse ante las amenazas recientes de su cancelación por parte del presidente estadunidense Donald Trump.
Por ello, la necesidad de que los tres países lleven a cabo su renegociación en muchos aspectos, sin límite de tiempo y con el propósito de alcanzar el equilibrio comercial para las tres economías, además de eliminar distorsiones en los mercados. No obstante, los actores públicos de las tres economías parecen tener posicionamientos diferentes para alcanzar tal equilibrio comercial. Por mencionar, los representantes de la Casa Blanca, en un tono similar al del presidente Trump, buscan minar las ventajas competitivas de México y Canadá con cambios profundos en las reglas de origen, que logren beneficios a su clase trabajadora, el caso concreto son los ajustes al capítulo 19.
En el caso de los representantes de Canadá buscan incorporar nuevos temas, por ejemplo, el medio ambiente, derechos de propiedad, cuestiones más parecidas a los acuerdos comerciales europeos y, principalmente, mantener intacto el capítulo 19.
Por su parte, los representantes de Los Pinos, ante dicha renegociación, al parecer no tienen idea que negociar. El Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, mantiene la postura de que la renegociación se traduzca en ganar-ganar-ganar para las tres economías, lo cual se puede interpretar en que las cosas sigan como hasta ahora; de ahí, su nula aceptación a la propuesta de elevar el salario de los trabajadores, puesto que sabe muy bien que a nivel global los dos principales mecanismos que crean competitividad de las exportaciones mexicanas son los bajos salarios y la pérdida de valor del peso frente al dólar.
En resumen, en la renegociación del TLCAN las posiciones son claras: Estados Unidos busca cambios profundos, Canadá la anexión de nuevos temas y México sin propuestas claras. Con otras palabras, para lograr que la renegociación comercial se traduzca en equilibrios comerciales, los primeros dos países buscan cambios y modernización que probablemente beneficie a sectores económicos y poblacionales dentro de sus economías, mientras que para México las cosas sigan tal como están, así de simple. ¿Cuáles podrían ser las probables explicaciones de dichos posicionamientos?
De acuerdo al tamaño de la economía en términos de paridad de poder de compra que registra el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 2016, China fue la principal economía del planeta, en segundo lugar Estados Unidos, en el lugar 11 México y en el lugar 17 Canadá; situación contraria en 1994, en donde Estados Unidos era la principal economía hegemónica del planeta, mientras que México y Canadá tenían posiciones muy cercanas. Las dos principales economías que componen el TLCAN perdieron hegemonía económica, Estados Unidos frente a China y Canadá frente a México.
De acuerdo con la información del FMI, de 1994 a 2016 las tasas de crecimiento económico promedio de Canadá, México y Estados Unidos fueron 2.45, 2.50 y 2.41 por ciento, respectivamente. El crecimiento económico promedio de México fue poco mayor a los países del norte. Si se divide este periodo en dos, es decir, de 1994 a 2008 y de 2009 a 2016, en el primer periodo, de acuerdo al orden anterior, las tasas de crecimiento económico fueron 3.06, 2.82 y 3.01 por ciento, en el segundo periodo de 1.55, 2.13 y 1.48.
Resulta que México creció más que sus vecinos del norte después de la crisis sub-prime de 2009. Por otra parte, el déficit promedio de la balanza en cuenta corriente de Canadá, México y Estados Unidos, como proporción del PIB durante 1994-2016, fue del -0.74, -1.84 y -3.28 por ciento; durante el periodo 1994-2009 las proporciones fueron 0.55, -1.88 y -3.63 y durante 2009-2016 los porcentajes fueron -3.17, -1.77 y -2.62, aproximadamente.
Como se muestra, de acuerdo a las cifras del FMI, resulta también que después de la crisis sub prime de 2009, México experimenta menor déficit que sus vecinos del norte, lo cual muestra, probablemente, las ventajas del comercio que disminuye para las economías de Canadá y Estados Unidos frente a México y China en términos de su evolución, y que los beneficios de la globalización comercial parecen agotarse poco a poco. Contrario a ello, en el año 2016, las diferencias del PIB per cápita en términos de poder de paridad de compra son sustanciales, el de Canadá es 2.45 veces mayor al de México y con Estados Unidos es 3 veces mayor al de México, mientras que el de Estados Unidos es 1.23 veces mayor al de Canadá. Es probable que estos comparativos expliquen los actuales posicionamientos en la renegociación del TLCAN de las tres economías.
http://www.imf.org/external/pubs/ft/weo/2017/01/weodata/index.aspx