Opinión

Un PAN proactivo, no sólo reactivo

MA
Por Maricarmen Rizo
propuestas Por Salvador I. Reding Vidaña. Al país no le sirve un instituto político sometido a la voluntad del partido gobernante, en particular al Ejecutivo miembro de éste. Un claro ejemplo de semejante sumisión o complicidad es el Partido Verde. Acción Nacional, por voz de su nuevo Presidente Nacional, ha dicho que no asumirá semejante papel. Muy bien, pero hay algo más, a cargo de muchos panistas. Primero, apoyar aquellos proyectos, decisiones e iniciativas de buen gobierno, a los tres niveles o en legislaturas federal y locales, sí es legítimo y debido. El PAN lo ha hecho muchas veces. Ser oposición consciente implica ambas cosas, apoyar el buen gobierno y defender los intereses ciudadanos cuando las decisiones y actos de gobierno o de proceso legislativo los afectan y enfrentar a quienes en actos de gobierno o de legislación dañan al ciudadano. Pero no basta reaccionar ante propuestas y decisiones de gobierno o legislativas, esto se complementa con la iniciativa partidaria. El PAN debe ser proactivo. La proactividad panista se da en diversos campos. Uno de ellos son las propuestas o iniciativas legislativas para beneficiar a la población, ya sea por el reconocimiento de derechos ciudadanos olvidados como por nuevas necesidades de marco jurídico. También está la propuesta para corregir errores legales, desde normas oficiales y reglamentos hasta leyes secundarias y la propia constitución (federal o local). Y esta proactividad va desde el nivel municipal hasta el federal. Los ciudadanos organizados en Acción Nacional deben preocuparse no solamente por atender quejas ciudadanas ante los entes de gobierno, sino hacer propuestas de buen gobierno y buenos reglamentos municipales. Esto se puede canalizar a través de los miembros panistas de cabildos, de los comités directivos municipales y de organizaciones de la sociedad civil. Una forma de proactividad es la vigilancia de las políticas de gobierno, previendo posibles decisiones de mal gobierno. En estos casos, el panismo se adelanta alertando a la población y haciendo notar a la autoridad que las decisiones que posiblemente tome próximamente son incorrectas, inclusive hasta ilegales, como ya ha sucedido (por eso proceden solicitudes a amparo). También es una actividad proactiva la formulación de propuestas de gobierno para autoridades municipales, estatales y federales antes de tomar el gobierno por elección popular. Sobre todo es importante que los panistas y sus organismos de mando y estudio ofrezcan buenas propuestas a los gobiernos entrantes o en funciones del propio Acción Nacional. Detrás de todas estas acciones de propuesta o contrapropuesta, o de defensa de intereses ciudadanos o de municipios ante estados, o de éstos ante la Federación, deben estar los grandes principios sociales de la doctrina del Partido, como el bien común, la solidaridad, la subsidiaridad y los derechos inalienables de la persona humana. El Partido tiene una larga experiencia en sus propuestas legislativas y de gobierno con base doctrinal. Durante muchos años, en que “el Sistema” PRI-Gobierno le impedía ser gobierno, desconociéndole triunfos electorales, el panismo hizo fundamentalmente esto, que ha incluido, y debe continuar incluyendo, la defensa de la vida, desde la concepción hasta la muerte natural. Igualmente, la defensa de la familia y del matrimonio naturales, que no pueden ni “actualizarse” ni redefinirse. Ante la defensa del derecho a la información gubernamental y la transparencia de ésta, el PAN no puede quedarse sólo en la exigencia de ello ante gobiernos y legislaturas, y de las decisiones del Poder Judicial. Debe ser proactivo precisamente con el buen ejemplo en aquellos lugares en donde es gobierno, siendo transparente en sus actos de autoridad y el uso de bienes y fondos públicos. Igualmente, con la defensa de los derechos ciudadanos de libre competencia electoral y respeto al voto, el PAN tiene la obligación de respetar todo ello en donde gobierna, pero primero que todo en su respeto a la democracia interna. Acción Nacional desde sus inicios ha defendido la primacía del municipio, conforme al principio de subsidiaridad, ya que hay muchos actos de gobierno e intentos legislativos que violan la autonomía del municipio libre, base de la organización política mexicana. Así pues, Acción Nacional debe actuar reactivamente ante las malas y hasta ilegales acciones de los poderes ejecutivos de los tres niveles o de intentos de cambios constitucionales o de legislación secundaria que atenten contra los legítimos derechos ciudadanos. Igualmente, ser proactivo para hacer todas las propuestas y tomar las acciones legales que ayuden al bien común del país. Antes que estar en contra, estar en favor. Para eso tiene su doctrina, su experiencia y sus militantes decididos y proactivos. ¿Qué más ha hecho y debe continuar haciendo Acción Nacional? Educar a la ciudadanía, a formarse una correcta concepción del Estado, la democracia y los derechos humanos, y la participación política en todas sus formas, comenzando con el ejercicio del voto y los derechos de petición y de rendición de cuentas. El PAN dedicó muchos años a la difusión de una buena cultura político-social, y esto ha sido su mayor éxito como partido político, hay que continuarlo, es “brega de eternidad”. Esto es proacción. Salvador I. Reding V. es Coordinador del Consejo de Plumas Azules.
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Maricarmen Rizo

Colaborador de opinión en Revista La Nación, analizando los principales sucesos políticos, sociales y culturales de México.