Nacional

Trabajar de tiempo completo por México

MA
Por Maricarmen Rizo · 12 min de lectura
Discurso del Presidente del Partido Acción Nacional, Ricardo Anaya Cortés, durante la XXIII Asamblea Nacional Ordinaria, realizada el domingo 22 de enero de 2017. Saludo con mucho gusto al Secretario General del Partido Acción Nacional, Damián Zepeda Vidales. Saludo y agradezco mucho la presencia del ex Presidente Nacional del Partido y extraordinario Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa. Saludo y agradezco muchísimo la presencia en esta Asamblea Nacional del gobernador del estado de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares. Saludo y agradezco mucho la presencia del gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado. Agradezco mucho la presencia del gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez. Agradezco mucho la presencia del gobernador del estado de Querétaro, Francisco Domínguez Servién. Saludo con mucho gusto al gobernador del estado de Baja California Sur, Carlos Mendoza Davis. Saludo y agradezco mucho la presencia del gobernador del estado de Durango, José Rosas Aispuro. Agradezco mucho la presencia de la Cámara de Diputados, Javier Bolaños Aguilar. Asimismo, del Coordinador de los Senadores del PAN, Fernando Herrera Ávila. Agradezco la presencia del Coordinador de los Diputados Federales del PAN, Marko Cortés Mendoza. Saludo con enorme gusto a nuestra ex candidata a la Presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota. Agradezco mucho la presencia y le doy la bienvenida a Margarita Zavala Gómez del Campo. Agradezco la presencia de don Santiago Creel Miranda. Bienvenido nuestro ex Presidente Nacional del Partido, don Luis Felipe Bravo Mena. Bienvenida querida y apreciada doña Elenita Álvarez de Vicencio. Bienvenida amiga Genoveva Huerta Villegas. Agradezco la presencia de la ex Presidenta Nacional del Partido, Cecilia Romero Castillo. Agradezco mucho la presencia de la Secretaria de Promoción Política de la Mujer, la senadora Marcela Torres Peimbert. Agradezco la presencia del primer gobernador panista en la historia de México, don Ernesto Ruffo Appel. Bienvenido el Secretario de Comunicación del Partido, Fernando Rodríguez Doval. Agradezco la presencia del Secretario Nacional de Acción Juvenil, Alán Ávila Magos. Y agradezco mucho la presencia de don Marco Adame Castillo. Queridas amigas y amigos de Acción Nacional. Quiero empezar estas palabras afirmando nuestro nombre, el nombre que nos convoca, el nombre que nos une, el nombre que nuestros fundadores dieron a esta organización, a este movimiento cívico y social. Todos somos Acción Nacional. Y hoy quiero reafirmar que somos eso, una acción, pero sobre todo una acción nacional. Nuestro primer principio de doctrina, el primer motivo por el que estamos en política desde 1939 es justamente la nación. Donald Trump finalmente asumió la Presidencia de Estados Unidos. Frente a la amenaza que viene del norte, frente al discurso discriminatorio y racista, frente a los insultos, frente al bloqueo a la inversión productiva, frente al peligro en que se pone a nuestras empresas, pero sobre todo a los mexicanos que viven fuera de nuestras fronteras, frente a los ataques, hoy reafirmamos que somos una acción nacional. Y nosotros no somos nacionalistas de hoy ni de moda, somos nacionalistas porque creemos en los mexicanos y en su capacidad de enfrentar con éxitos los problemas. No somos nacionales de moda ni de ocasión, ni conocimos la nación porque ganó Donald Trump. Somos nacionalistas porque queremos y cuidamos a México. Por eso, hoy al Gobierno federal le decimos basta ya de tibiezas, exigimos firmeza y dignidad en esta hora crucial. El rostro del rechazo y de la discriminación es en el fondo el rostro de la ignorancia, se rechaza lo que no se conoce y no sólo está pasando en Estados Unidos, está en el corazón del Brexit, en el centro del conflicto en Medio Oriente y en la exclusión en toda Europa. La nación de Acción Nacional no le teme al mundo globalizado ni le teme al exterior. Es una nación que rechaza el proteccionismo, el populismo, el mesianismo y la demagogia del discurso que escuchamos ayer pronunciado por Donald Trump. Es una nación que exige respeto porque sabe respetar, es una nación que no tiene complejos frente a ningún pueblo de la tierra ni se asoma con timidez ante la competencia internacional. Acción Nacional quiere, lucha y sueña con un México abierto, fraterno y ganador. Y en Acción Nacional claro que sabemos ganar, el año pasado fue de enormes triunfos electorales. Ganamos Veracruz, con Miguel Ángel Yunes Linares; ganamos Chihuahua, con Javier Corral Jurado; ganamos Aguascalientes, con Martín Orozco Sandoval; ganamos Tamaulipas, con Francisco Javier García Cabeza de Vaca; ganamos Quintana Roo, con Carlos Joaquín González; ganamos Puebla, con Tony Gali Fayad, ganamos Durango, con José Rosas Aispuro. Ganamos 134 municipios y, sí, logramos duplicar el número de mujeres presidentas municipales emanadas de Acción Nacional. En todos, en todos estos triunfos, estos triunfos no son de nadie, más que de los ciudadanos, de nuestros aliados y de ustedes, de una militancia activa y comprometida con la historia y el pensamiento de Acción Nacional. Todos estos triunfos tienen un nombre y ese nombre es el del esfuerzo general. Estos triunfos tienen una cualidad y esa cualidad se llama talento panista, estos triunfos tienen una característica y esa característica en todos los casos fue la unidad de todos los panistas, y estos triunfos se van a repetir, se van a repetir en Veracruz, se van a repetir en Nayarit, se van a repetir en Coahuila, se van a repetir en el Estado de México. Vamos a ganar. Sí se puede. Me comprometo a trabajar de tiempo completo todos los días, con todas mis fuerzas, sin distracción alguna para sacar adelante estas elecciones. A eso estamos llamados todas y todos en Acción Nacional, porque no puede Nayarit permanecer en el olvido, no puede Veracruz volver al pasado, no puede Coahuila seguir a merced de los Moreira, no puede el Estado de México seguir bajo el yugo del PRI. En 2017, México volverá a ganar, triunfaremos en Acción Nacional. Y en 2018, amigas y amigos, México va a cambiar. No puede el PRI seguir gobernando nuestro país, no merece el PRI ninguna otra oportunidad, han sido un verdadero desastre en el gobierno. Decían que ellos sí sabían gobernar, vean nada más cómo está la economía nacional: el peso se ha devaluado 60 por ciento frente al dólar de 12.90 a 22 pesos, aumentaron de manera criminal el precio de la gasolina y que no nos vengan con el cuento de que los aumentos vienen del exterior. Hoy pagamos un litro de gasolina Magna a 16 pesos, de los cuales seis pesos son impuestos que hoy cobra el PRI-Gobierno al contribuyente. Y que no se nos olvide que en campaña ofrecieron que México y su economía crecerían al triple. La realidad es que hoy no crecemos ni a la mitad: devaluación, gasolinazo, estancamiento económico. Díganme ustedes, con toda franqueza, ¿con el PRI mejoró la economía nacional? Han endeudado al país de manera brutalmente irresponsable, más de 600 mil millones de pesos cada año. Hoy tenemos la deuda, como proporción del PIB, más alta en por lo menos 20 años, y qué decir de la seguridad, los delitos subiendo como la espuma. Sólo en el último año los homicidios aumentaron 22 por ciento. No que sí sabían gobernar. Con franqueza, ¿en materia de seguridad, con el PRI mejoró en algo el país? Estos señores nada resuelven y todo lo complican, y digámoslo con claridad: todo lo corrompen. Tres ex gobernadores priistas prófugos de la acción de la justicia del PRI- Gobierno. Es la más grande fábrica de corrupción, en eso sí son campeones. Afortunadamente, ya se van. Se van por corruptos y por ineficaces. En 2018, me canso, de que se van, se van. Pero debemos advertir que hay una puerta falsa para salir del PRI: la del populismo, que lleva 10 años perdiendo elecciones. La salida por la puerta falsa se llama Andrés Manuel López Obrador. Y que nadie se confunda, la historia maestra de vida, como decía Cicerón, muestra una y otra vez que el populismo termina hundiendo a las naciones en la miseria, el sufrimiento y la destrucción. A López Obrador le sabemos ganar, le hemos ganado y le vamos a volver a ganar. El PAN es la alternativa de cambio profundo que hoy necesita nuestro país, la alternativa frente al priismo corrupto e ineficaz, la alternativa frente al populismo destructor y autoritario. En 2018, vamos a ganar la Presidencia de la República y le daremos a México un gobierno honesto y de resultados. Pero para eso hay una condición necesaria, diría indispensable, la unidad de todos los panistas. Por eso, como decía don Luis H. Álvarez, hoy les pido que la tarea esté por encima de la discusión, que la misión esté por encima del espíritu sectario y que la unidad de los corazones panistas sea superior a la valiosa diversidad de nuestras mentes. Amigas y amigos, es tiempo de unidad en Acción Nacional. Otro paso fundamental para una vida orgánica plena es la renovación de nuestro Consejo Nacional. El Consejo Nacional es la consciencia que agita la unidad del Partido, es la voz que nos llama a vivir conforme a nuestras más profundas convicciones. Por eso, es importante ser consejera o consejero nacional. Mi reconocimiento a todas las consejeras y consejeros electos, a ustedes nadie les regaló nada. Hoy están aquí por su liderazgo, por el voto de la militancia de su estado. Felicidades a las consejeras y a los consejeros electos. Quiero agradecer a don Ernesto Ruffo Appel, primer gobernador panista en la historia de México, por su esfuerzo, por su trabajo en el ejercicio de depuración de nuestro padrón de militantes, que ha sido todo un éxito en el estado de Guanajuato y que ya está en marcha en la Ciudad de México, en Morelos, en Nuevo León, en San Luis Potosí y también en Tabasco. Cada militante acudiendo a refrendar su militancia, con su huella digital ante la verificación del Instituto Nacional Electoral. Muchas gracias don Ernesto Ruffo, por este importante esfuerzo. Quiero compartir con ustedes una reflexión final. En el marco de esta Asamblea Nacional, volvamos a preguntarnos ¿cuál es nuestro propósito en Acción Nacional?, ¿para qué queremos ganar elecciones?, ¿si la grandeza en política es del tamaño de la causa a la que servimos?, ¿cuál es hoy nuestra causa? Decía don Fernando Estrada Sámano, que se nos adelantó hace unos días en el camino: “en el PAN luchamos por un México con democracia para la justicia en la libertad”. Tres ejes centrales en el proyecto de nación de Acción Nacional: Primero, luchar en contra de la pobreza, de la desigualdad y de los privilegios de unos cuantos para alcanzar la auténtica igualdad de oportunidades, que triunfe la solidaridad, el mérito, el esfuerzo individual y no el privilegio sexenal. Que como dijo Javier Corral hace algunos días: “pongamos primero a quienes más necesitan, a los indígenas, que son los pueblos originales de estas tierras, a los campesinos, a los jóvenes sin escuela, a las madres solteras, a las madres trabajadoras, a los niños desatendidos, a los adultos mayores, que triunfe la solidaridad entendida como la expresión social del amor, solidaridad de quienes más saben, más pueden y más tienen, con quienes ni saben ni pueden ni tienen”. Segundo, acabar con la impunidad para vivir en un auténtico Estado de Derecho. El principal reto que tenemos es romper el pacto de impunidad, pacto de impunidad que hoy es transversal a partidos, poderes y órdenes de gobierno, que todos seamos iguales ante la ley y no diferentes por la cuantía del patrimonio o por la jerarquía del cargo público. Que reine la ley, no un apellido o quien más dinero tenga. En síntesis, que en México se trate de quien se trate, quien la haga, la pague. Y tercero, por supuesto que empezando en casa, luchar en contra de la corrupción y demostrar que sí se puede gobernar con honestidad y transparencia, porque quien roba desde el gobierno no se roba unos pesos o unos millones, se roba la esperanza, se roba oportunidades, se roba el derecho de la gente a una vida mejor y más digna. No hay peor crimen que mirar el dolor, la pobreza y la miseria a los ojos, de frente, y después embolsarse lo que debe servir para combatirla. Amigas y amigos de Acción Nacional. Hoy, México vive momentos muy difíciles, de profunda indignación y de sufrimiento. Hay indignación por la corrupción y por el abuso del gobierno; sufren las mujeres y los hombres que no viven en paz y que no pueden llevar lo necesario a casa; sufren las madres y los padres que hoy no avizoran un futuro mejor para sus hijos; sufren los jóvenes que no pueden seguir estudiando; sufren millones que no tienen siquiera el pan de cada día. Hacia dentro, hoy México es el país que como Garrick ríe para no llorar, y hacia fuera México parece el país de la esperanza que se desvanece. La pregunta es si aún hay esperanza. Yo creo que sí, yo quiero creer que sí, porque México es mucho más grande que sus problemas, México es la historia antigua de Clavijero y la historia moderna de Cosío Villegas. México es la fiereza indomable de Cuauhtémoc; México es la piedad de Motolinía; México es el grito de Hidalgo y la bravura de Morelos; México es la perseverancia de Juárez y la fe democrática de Madero. Yo no tengo duda y ustedes tampoco deben tenerla, México vive y vivirá para ver días mejores, pero nos necesita, necesita nuestro trabajo y lo que alimenta nuestro trabajo, la fe indeclinable en un mañana mejor. Vayamos juntos con esperanza, con alegría, con entusiasmo al encuentro de la historia, por una patria ordenada y generosa y una vida mejor y más digna para todos. ¡Viva Acción Nacional!