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Reforma Fiscal afecta finanzas del país

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Por Sergio Rodriguez · 4 min de lectura
Redacción. El Gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, se reunió con los diputados federales electos de Acción Nacional para informarles sobre la situación económica del país. Durante la conferencia del 14 de julio, Carstens externó que la política monetaria implementada por el Banco de México se ha enfocado a procurar la estabilidad de la inflación, que alcanzó un nivel histórico bajo, 3 por ciento; “nuestra idea es mantener este nivel hasta final de año”. Este logro, dijo, se ha dado a pesar de que en los meses recientes la política monetaria ha enfrentado una coyuntura complicada, como la aprobación de la Reforma Fiscal. “Aunque la inflación no ha aumentado, la Reforma Fiscal si afectó a las finanzas del país, por lo que los diputados tienen que trabajar en las leyes secundarias necesarias para que esto no siga”, sostuvo. Agregó que la inflación podría verse afectada por algunos riesgos. Si es al alza, la cotización de la moneda nacional frente al dólar continuará en depreciación, por lo cual nuevos cambios en algunos precios pudieran contaminar las expectativas de inflación. En caso contrario, es decir, a la baja, habría disminuciones adicionales en los precios de los servicios de telecomunicaciones; la reducción en los costos de la energía contribuiría a que los incrementos de precios en general resulten menores a los previstos, además se daría un dinamismo de la actividad económica menor al esperado y la cotización de la moneda nacional frente al dólar se apreciaría. Ante el entorno internacional complejo, Agustín Carstens aseguró que México debe impulsar sus fuentes internas de crecimiento y mantener sólida su macroeconomía. “La aprobación de las reformas estructurales encaminadas a incrementar la productividad del país es un paso importante para que alcance mayores tasas de crecimiento de manera sostenible”, consideró. Carstens indicó que su correcta y oportuna implementación -reformas estructurales- es condición necesaria para que alcancen su potencial. También es ineludible mejorar el Estado de Derecho y la seguridad, así como el ámbito jurídico, con el fin de generar un entorno favorable para el crecimiento. “En este escenario debe tomarse en cuenta la aprobación de las leyes secundarias del Sistema Nacional Anticorrupción, dado que el costo de la corrupción para las empresas en México es de entre 10 y 15 por ciento”. El Gobernador del Banco de México estimó que para garantizar la solidez de la macroeconomía se requiere de finanzas públicas sanas, que la deuda pública se estabilice y retome una trayectoria descendente. “El Gobierno federal realiza esfuerzos en este sentido, no sólo es preciso el cumplimiento de sus objetivos actuales, también lleva a cabo una vigilancia permanente de la posición fiscal ante un entorno incierto”, resaltó. Respecto al crecimiento económico de largo plazo, apuntó que es relevante la revisión integral de la estructura de gasto público para el ejercicio fiscal 2016, para que éste parta de una “Base Cero”. “Aun cuando dicha revisión al gasto es necesaria para eliminar duplicidades, mejorar su eficiencia y facilitar el proceso de consolidación fiscal, es fundamental que este ejercicio abra espacio para privilegiar el gasto en inversión y en programas con una alta rentabilidad social”. Si se logra, puntualizó, vamos a elevar el crecimiento económico sostenido del país, a mantener un entorno de inflación baja y, como propósito de todo lo anterior, a procurar un mayor bienestar para la población. Sin embargo, la postura del PAN es que no existen las condiciones para que se lleve a cabo el Presupuesto Base Cero, tal y como lo estimaron los especialistas reunidos en el “Foro Sistema Nacional de Presupuesto: Hacia una reingeniería del Ingreso y Gasto Público”. En dicho evento, Gustavo Madero, entonces Dirigente Nacional, señaló la preocupación que hay en México debido a la falta de crecimiento económico, la falta de empleo y, sobre todo, el bajo ingreso de las familias mexicanas que viven en situaciones de mucha estrechez económica. Agustín Carstens informó que la Junta de Gobierno se mantendrá atenta a la evolución de todos los determinantes de la inflación y sus expectativas para horizontes de mediano y largo plazo, pero particularmente a la postura monetaria entre México y Estados Unidos, así como al desempeño de la tendencia del tipo de cambio. También le dará seguimiento a la evolución del grado de holgura en la economía, con el fin de tomar las medidas necesarias para asegurar la convergencia de la inflación al objetivo de 3 por ciento en 2015. “Las previsiones para el crecimiento de la economía mexicana en 2015 y 2016 se ajustan a la baja. Para 2015, el intervalo de crecimiento para el PIB se revisa de 2.5 a 3.5 por ciento a uno de 2.0 a 3.0. Para 2016, se modifica el intervalo para la tasa de expansión del PIB de entre 2.9 y 3.9 por ciento a uno de entre 2.5 y 3.5”.