
Por Mabel Salinas.
En la contienda de este año por los premios de la Academia está ocurriendo un fenómeno que no se repetía desde 1978, cuando
Annie Hall de Woody Allen se llevó la estatuilla como Mejor Película. Nuevamente, una historia romántica tiene verdaderas posibilidades de llevarse la estatuilla principal. Se trata ni más ni menos que de un musical, el cual homenajea a grandes clásicos del género bajo la audaz dirección de Damien Chazelle.
A través de la historia de Mia (Emma Stone) y Seb (Ryan Gosling), una aspirante a actriz y un músico amante del jazz,
La La Land ofrece bellas canciones, una historia de amor realista, nostálgica y melancólica -habla sobre Mia y Seb, una actriz y un pianista que se impulsan para cumplir sus sueños en la ciudad de Los Ángeles-, así como claras referencias a joyas cinematográficas como “Cantando bajo la lluvia”, “Amor sin Barreras”, “Los Paraguas de Cherburgo” y “Rebelde sin Causa”, por mencionar algunos. Es una cinta encaminada a hacer historia y no sólo por sus 14 nominaciones al Oscar.
“Luz de Luna” (Moonlight), basada en la obra de teatro
Moonlight Black Boys Look Blue de Tarell Alvin McCraney, es la cinta que le sigue los pasos en cuanto a posibilidades se refiere. El filme de Barry Jenkins se centra en un joven sumergido en un mundo de voraz violencia, rodeado de drogas y en contacto directo con ellas a través de sus padres. En medio de esta decadencia, Chiron, a quien vemos en tres etapas de su vida ser hábilmente interpretado por Alex Hibbert, Ashton Sanders y Trevante Rhodes, busca encontrarse a sí mismo y reconciliarse con su homosexualidad. La cinta es dura, cruda y no apta para públicos sensibles.
“Manchester frente al mar” (Manchester by the sea) resalta entre las mejores producciones del año. Casey Affleck interpreta a un huraño, lacónico y autodestructivo hombre que debe volver a su pueblo natal tras enterarse de la muerte de su hermano. Su personaje, Lee Chandler, estrecha la relación con su adolescente sobrino a quien debe cuidar. Todo el debate de la película oscila entre si aceptará la responsabilidad o no, a la vez que paulatina e inteligentemente se nos revela una tragedia que arruinó la vida del protagonista. Es increíble y poderosamente dolorosa.
Uno de los scifi mejor recibidos por la crítica en los últimos años es
“La llegada” (Arrival), en el cual Amy Adams -que injustamente no fue nominada- da vida a una experta en lenguaje, que debe traducir los mensajes de alienígenas que llegaron a la Tierra en una estilizada nave espacial. La envolvente historia es un filme de atmósferas con misterio sofisticado que apela en igual medida al espectador casual que al cinéfilo empedernido. Es la película que los especialistas quisieran premiar de algún modo. Lástima que le tocó competir con
La La Land.
Aunque sus posibilidades de triunfo son escasas
“Un Camino a Casa” (Lion) es una conmovedora y esperanzadora historia real. Narra la increíble e inaudita travesía de Saroo Brierley, un niño indio que por error se queda dormido en un tren y cuando despierta se da cuenta que el transporte está en movimiento. Accidentalmente termina distanciado a miles de kilómetros de su familia, pero tiene la fortuna de ser adoptado por una pareja australiana. Titulada originalmente
Lion, es protagonizada por Dev Patel, Nicole Kidman y Rooney Mara.
Otra cinta que rompe el corazón es
“Hasta el último hombre” (Hacksaw Ridge), la historia que volvió a poner a Mel Gibson del otro lado de la cámara y demostró el rango actoral de Andrew Garfield -ambos nominados, por cierto. Desmond T. Doss es un médico y objetor de conciencia que luchó incluso por medios legales para no portar un arma durante la Segunda Guerra Mundial, pese a ello llevó a cabo una descomunal hazaña: salvar la vida de 75 hombres.
Sorpresiva, emotiva y relevante son los epítetos que califican a
“Talentos Ocultos” (Hidden Figures) que va sobre un grupo de mujeres matemáticas y afroamericanas que en los años 60 participaron en la realización de operaciones que permitieron a Estados Unidos tomar la delantera en la carrera espacial. En una época marcada por el racismo mostraron que la inteligencia es más importante que el color de la piel.
Dos impecables actuaciones, Denzel Washington y Viola Davis, son el epicentro de
Fences, adaptación de la obra de teatro escrita por August Wilson, que se centra en un exjugador de béisbol que debe sacar adelante a su familia recogiendo residuos. Es una poderosa historia ambientada en los 50 y que habla sobre la pobreza, la frustración y el sacrificio. Seguramente este par de actores ganarán las categorías en las que están nominados.
Hell or High Water es la película con menos posibilidades de llevarse el Oscar. Es protagonizada por Chris Pine, Ben Foster y Jeff Bridges. Narra la historia de un par de hermanos de Texas con problemas financieros y a punto de perder su rancho. Sin embargo, estos chicos elaboran un plan para robar bancos y juntar la cantidad necesaria, claro si es que Jeff Bridges lo permite.
La carrera hacia los premios de la Academia parece cantada, no obstante, siempre hay lugar para las sorpresas. Las películas de este año son de muy buen nivel, pese a que otras favoritas como “Animales Nocturnos” (
Nocturnal Animals) y
Jackie quedaron fuera. La moneda está en el aire y será el 26 de febrero cuando descubramos a la nueva reina del cine.
Mabel Salinas es Directora Editorial de enlaButaca.com y colaboradora de Cine Premiere. @mabsalinas @EnLaButaca