Privilegiar proyectos de inversión y programas que beneficien a los mexicanos
Por Sergio Rodríguez Colín.
El 30 de enero pasado, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, informó a los mexicanos sobre la decisión del Gobierno federal de realizar un ajuste al gasto público –de más de 120 mil millones de pesos- como consecuencia de la drástica caída del precio del petróleo a nivel internacional, la inminente normalización de la política monetaria en los Estados Unidos y la desaceleración global en distintas regiones del mundo.
Al respecto, el Presidente Nacional del PAN, Gustavo Madero Muñoz, señaló en el mes de febrero que el gobierno de Peña Nieto se equivocó al contemplar en la Ley de Ingresos de la Federación 2015 un precio del petróleo en 79 dólares y un crecimiento económico de 3.9 por ciento, el cual conforme avanzan los meses se ha ido reduciendo de forma alarmante.
Llamó además a los legisladores de Acción Nacional a realizar un diagnóstico fundamentado para mejorar en materia legislativa la economía del país. También les pidió analizar e impulsar la convocatoria para que el Presupuesto de 2016 se realice bajo el esquema base cero
Está demostrado, continuó, que el actual proceso para programar el Presupuesto es obsoleto y no puede seguir; debemos privilegiar los proyectos de inversión y los programas que tengan un beneficio real en el bolsillo de los mexicanos, expresó en rueda de prensa realizada el 1 de febrero.
El Dirigente panista hizo énfasis en que se debe analizar a profundidad la propuesta, con el fin de que se lleve a cabalidad puesto que los compromisos económicos y jurídicos del Gobierno federal podrían obstaculizar su implementación al cien por ciento.
Tras la solicitud hecha por el líder panista, legisladores del PAN se han reunido con especialistas, quienes han compartido con ellos las mejores ideas para la utilización de los recursos públicos con mayor eficacia, transparencia y responsabilidad social.
Redireccionar gasto
Sobre el Presupuesto Base Cero, la presidenta de la Comisión de Hacienda en San Lázaro, Aurora de la Luz Aguilar Rodríguez, aseguró en marzo pasado que este nuevo esquema acotará los subejercicios, alentará que se gaste bien y a tiempo, y dará la oportunidad para redireccionar el gasto público, que es dinero de todos los mexicanos.
Debido a que se espera un año 2016 muy complicado en materia financiera, la diputada por Tlaxcala declaró que la participación de la Auditoría Superior de la Federación será de vital importancia, pues esta institución representará la piedra angular para que los términos en que se estructure el Presupuesto Base Cero tenga reglas claras y se enfoque a las necesidades de los ciudadanos.
Por su parte, la legisladora albiazul, Lourdes Medina Valdés, informó que en el marco de la elaboración de este nuevo esquema presupuestario, cada uno de los programas gubernamentales deberá ser revisado como si no contaran con un presupuesto asignado, es decir, y valga la redundancia, se debe empezar de cero.
“La propuesta de un Presupuesto Base Cero es un comienzo, pero el desarrollo del país no puede estar sustentado en recortes, ajustes y disminución de proyectos en el largo plazo. Tenemos que salir del círculo vicioso que puede llevar a México a una severa crisis”
Mediante un comunicado, Medina Valdés anunció que el Grupo Parlamentario del PAN en la Cámara baja realizará un estudio para tener un primer diagnóstico de los ajustes que son viables en la administración pública, con el propósito de dejar una base a los integrantes de la siguiente Legislatura, la cual entra en funciones el próximo 1 de septiembre.
¿Qué es el Presupuesto Base Cero?
CONCEPTO
- El presupuesto base cero es una metodología de planeación y presupuesto que trata de reevaluar cada año todos los programas y gastos de una organización o, en este caso, de una nación.
- Proporciona información detallada sobre los recursos económicos que se necesitan para lograr los resultados deseados, destacando la duplicidad de esfuerzos.
- El proceso de elaboración del presupuesto base cero consiste en identificar paquetes de decisión y clasificarlos según su orden de importancia, mediante un análisis de costo-beneficio.
- Establece programas, fija metas y objetivos, toma decisiones relativas a las políticas básicas de la organización o país.
- Enfoca la atención hacia el capital necesario para los programas, en lugar de enfocarse hacia el porcentaje de aumento o reducción del año anterior.
- Es una herramienta flexible y poderosa para el aparato estatal, puede simplificar los procedimientos presupuestales, ayuda para evaluar y asignar los recursos financieros de manera eficiente y eficaz.
- El proceso requiere que cada responsable de área justifique el presupuesto solicitado totalmente y en detalle, comprobar por qué se debe gastar, ayuda a la toma de decisiones y a la asignación de recursos.
- Proporciona a cada responsable un mecanismo para identificar, evaluar y comunicar sus actividades y alternativas a los niveles superiores.
- Cada funcionario debe preparar un “paquete de decisión” de cada actividad u operación, el cual debe incluir un análisis de costos, propósitos, alternativas, evaluación de resultados, consecuencias de la no adopción del paquete y beneficios obtenidos.
- Se analizan a detalle las distintas actividades que se deben llevar a cabo para instrumentar los programas, se selecciona la opción que permite obtener los resultados deseados.
- Se realiza un estudio comparativo de costo-beneficio entre las diferentes alternativas existentes, para cumplir con las actividades.
- Este método se puede adaptar a cualquier organización, tanto para la industria como para el gobierno.
- Reducir gastos sin afectar actividades prioritarias, manteniendo los servicios o minimizando los efectos negativos de la medida. Suprime las actividades de baja prioridad que no afectan el resultado esperado de la organización o país. En caso de requerirse economías mayores, la reducción se extiende a las actividades de prioridad media, tratando de minimizar los efectos negativos de la medida.
- Identificar cada actividad y operación al cien por ciento, a fin de que cada funcionario evalúe y analice la necesidad de cada función, así como los métodos alternativos para desempeñar esa función.
- Evaluar a fondo, por cada responsable de actividad, todas las operaciones para valorar las alternativas y comunicar su análisis y recomendaciones a la alta dirección, a fin de que las revisen y examinen al determinar las asignaciones del presupuesto.
- Identificar los paquetes de decisión y clasificarlos de acuerdo a su importancia, detallando las actividades u operaciones (paquete de decisión) que se han de añadir o suprimir.