Prevenir, atender, acompañar y cuidar: los retos del cáncer de mama
Hablar de cáncer de mama no es sólo hablar de prevención. Todo comienza con la detección oportuna, pero ahí aparece una primera desigualdad: en México, apenas una de cada cinco mujeres entre 40 y 69 años de edad se realizó una mastografía en el último año. El acceso es aún menor entre quienes viven en condiciones de mayor marginación. Además, 14 por ciento de quienes se realizan mastografías no tienen acceso a diagnóstico.
Pero cuando el resultado es positivo comienza otro reto para las mujeres y sus familias. Algunas terapias pueden provocar una menopausia médicamente inducida, con efectos físicos y emocionales que también requieren atención y acompañamiento.
La salud es además una dimensión de la pobreza. Cuando a la enfermedad se suman bajos ingresos, dificultades para acceder a servicios médicos o la ausencia de una red de cuidados, un diagnóstico puede profundizar desigualdades que ya existían.
Por eso, debemos tener claro que el derecho a la salud no se mide por la existencia de un programa, sino por la capacidad real de una persona para recibir atención integral cuando la necesita. La responsabilidad pública no termina en facilitar una mastografía: implica garantizar diagnóstico y tratamiento oportuno, seguimiento médico, apoyo psicológico y cuidados.
El listón rosa nos recuerda que detectar a tiempo salva vidas. Pero nuestra responsabilidad pública empieza antes del diagnóstico y no termina con él: prevenir, atender, acompañar y cuidar deben ser parte de una misma política de salud.
Liz Salgado es Diputada en el Congreso de la CDMX.