Contar la historia

Político y caricaturista agudo

MA
Por Maricarmen Rizo · 4 min de lectura
Por Sergio Rodríguez Colín. “Cuando un partido político presenta a la ciudadanía una doctrina, un ideario y un programa, ésta siente en ese partido la respuesta a sus ansias de libertad. Por eso, Acción Nacional se sigue abriendo paso y se consolida cada día más”: Manuel Iguíniz González La vida de Manuel Iguíniz González y la de su familia no pueden estar separadas de la historia del Partido Acción Nacional y la revista La Nación. Cuando uno revisa la biografía de este destacado personaje del PAN, observa que se puede  dividir en dos grandes etapas, a las que siempre se entregó con congruencia y pasión: el militante que desempeñó diversos cargos partidistas, que fue candidato a gobernador y diputado federal, y el caricaturista que ilustró durante varios años diversas portadas y páginas del órgano informativo oficial de nuestro instituto político. Para conocer más acerca de la vida de este panista íntegro y comprometido con el bien común, La Nación se trasladó a la ciudad de Puebla para entrevistar a su hijo, José María Iguíniz Cárdenas, quien nos recibió en la casa de su señor padre ubicada en la calle Privada 11 Sur de este municipio. Vivienda que permanece tal y como la dejaron los padres de nuestro entrevistado y que alberga cientos de documentos que guardan la historia de este panista originario de Guadalajara, Jalisco. Poblano por adopción, Manuel Iguíniz, plasmó su gusto por la caricatura durante la dirección de Gerardo Medina Valdés –colaboró también con otros directores de la revista-, en donde por medio de sus trazos hacía una férrea crítica al sistema autoritario del PRI o sobre temas coyunturales de ese tiempo. Sus cartones aparecían en la sección llamada A propósito de…, como el que se puede apreciar en la edición 1186 de agosto de 1965 bajo el título “La guacamaya tornasol se transformó en zopilote”. “Mi papá trabajaba en su recámara tanto las caricaturas de La Nación como los carteles de propaganda electorales del PAN. Lo que recuerdo es que todos los domingos él se ponía a hacer sus caricaturas”, comenta José María, quien heredó de su padre el cariño por Acción Nacional. Agrega que a su papá le gustaba La Nación porque era una revista que informaba sobre el acontecer nacional, pero al mismo tiempo reportaba que sucedía en la vida interna del Partido, además de que difundía entre quienes la leyeran los principios de doctrina postulados por los fundadores. “Él viene a darle a la revista la caricatura aguda. En ese tiempo y ahora, dibujar sobre temas políticos era y es un reto porque el gobierno reprimía cualquier tipo de crítica hacia su actuar. Además, como mucha gente escasamente lee, una caricatura abre la comunicación, entonces tiene un doble mérito el trabajo que hacía mi papá y quienes se dedican a esta labor”. De acuerdo con su hijo, Iguíniz González también es reconocido en el PAN por haber introducido el color naranja en los carteles propagandísticos electorales del Partido. Nos cuenta que estando en su recámara, su padre introdujo el color naranja para hacer un contraste con el azul y fuera fácil identificar a los candidatos panistas. Mexicano de sangre azul Manuel Iguíniz González fue un panista que entregó su vida al PAN, pues desde que fue miembro activo (1951) dedicó sus esfuerzos para difundir la solidaridad y la subsidiaridad. Su decisión de unirse a la filas de Acción nacional se dio luego de conocer a Efraín González Luna, de quien fue propagandista durante su campaña presidencial. Años después, nos comenta José María, mi papá se trasladó a Parral, Coahuila, en donde ocupó el cargo de Jefe del Comité Local del PAN. “Posteriormente, por cosas de negocios se mudó a Puebla donde dio sus mayores batallas, ya sea como candidato a una diputación o la misma gubernatura del estado”. Cabe señalar que Manuel Iguíniz González fue candidato del PAN a la gubernatura de Puebla en 1980. Enfrentó en ese momento a Guillermo Jiménez Morales, quien como todos los priistas fue un bandido, recuerda José María Iguíniz Cárdenas. “Los panistas debemos ser de una sola pieza. Mi papá era incapaz, por ejemplo, cuando ya ganaban presidencias municipales si quiera de aprovechar el presupuesto para que le invitaran a comer. Él se acostumbró a aportarle al Partido, no ha recibir nada del Partido”. Manuel Iguíniz González fue diputado federal en la LII Legislatura (1982-1985), en donde compartió curul con personajes como Gerardo Medina Valdés, Florentina Villalobos, Bernardo Bátiz Vázquez y Jorge Alberto Ling Altamirano.