Contar la historia

Periodismo de Acción Nacional

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Por Sergio Rodriguez · 6 min de lectura
Por Lorena Pérez Hernández. Este año, la revista La Nación cumple 73 años de difundir, discutir y reflexionar sobre la vida nacional e internacional; no hay mejor manera para celebrar este aniversario que recuperar una pequeña parte de su historia. Una idea que cobró vida Durante los preparativos para la fundación de Acción Nacional se planteó un programa de difusión y propaganda, que tenía como propósito fundamental contar con “un diario grande que no sería órgano , pero sí con carácter independiente, tendría una doctrina propia, en la que estarían inspirados desde el reportazgo de la policía hasta editoriales”. Esta idea cobró vida el 18 de octubre de 1941con la puesta en circulación del primer número de la revista La Nación. Los objetivos que guiaron el quehacer periodístico del partido fueron definidos por Manuel Gómez Morin: Actualización, divulgación y penetración de la doctrina, Formación de la opinión y Formación de escritores y periodistas del Partido. Estos tres ejes darían sentido y acción al proyecto social, político, económico y cultural propuesto para México en septiembre de 1939. El contenido, las secciones y la línea editorial De acuerdo a como se anunciaba el semanario, La Nación “Síntesis Semanaria de la Vida Nacional”, la revista condensaba información local, nacional e internacional. La publicación contaba con secciones informativas como “Vida Nacional”, “Los Estados”, “El Mundo”, e “Iberoamérica”; también tenía apartados de opinión como “Acotaciones”, “Briznas y “Comentarios”; además de otras secciones en las que se combinaban varios géneros como la nota periodística, el editorial, la crónica, el ensayo, artículos de análisis, de opinión e investigación, reportajes escritos y gráficos, estos últimos llamados foto-reportajes. Las secciones fueron variadas en temas y colaboradores. Desde los primeros números, los editores se esforzaron por tener colaboradores de renombre y de forma permanente. También dieron cabida esporádicamente a selectas plumas como la de Salvador Novo. Asimismo, contaron con la colaboración de reconocidos escritores extranjeros como Jacques Hérissay y de Guy Chastel, e incluyeron traducciones de textos de célebres pensadores como Gilbert Keith Chesterton. El material publicado debía ser analizado desde la postura ideológica, política, social, económica, cultural e internacional de Acción Nacional. Además de informar, los editores tenían la intención de posicionar a La Nación como un referente de opinión pública entre los medios impresos de la época. Periodismo de acción Los editores de la revista se esforzaron por realizar una amplia cobertura nacional, lo cual fue posible gracias a los propios panistas de la provincia, así como a la decena de jóvenes que como corresponsales se desplazaron a cubrir no sólo las actividades políticas y electorales del Partido, sino también a realizar investigaciones sobre los problemas que enfrentaban las comunidades rurales y las pequeñas ciudades del país. No todo era política, pues sus páginas también fueron pobladas de expresiones culturales y de divertimento. La ciencia tuvo cabida y fue cubierta por uno de los científicos connotados de la época. Los grandes debates sobre temas de actualidad fueron dirimidos por destacados juristas, economistas, académicos e intelectuales que no necesariamente militaron en las filas del Partido. La crítica y la denuncia caracterizaron la línea editorial de La Nación. Una parte importante de los textos publicados estuvieron orientados a reprobar la actuación de muchos de los personajes públicos; se mostraba y se muestra, a través del periodismo de investigación, la ineficiencia del régimen revolucionario y de sus instituciones, aunque pusieron mayor énfasis en exhibir las expresiones de la política informal, soterrada y caciquil que ejercía el partido oficial en el país. El valor histórico y documental de la revista está en muchas de las historias contadas que resultan ser una fuente de primera mano, mismas que ayudarían a reconstruir los procesos políticos y electorales locales y nacionales; la información contenida en estos años permitiría evaluar los logros obtenidos en materia electoral y avances en nuestra democracia, y contribuir de esta manera a enriquecer y renovar la historiografía de los partidos políticos en México, particularmente, la historia de Acción Nacional. Las páginas de la revista resguardan varias de las propuestas sociales, económicas y políticas que le dieron forma al proyecto democrático que Acción Nacional impulsó desde su fundación y que ahora son parte de nuestra realidad. Es tiempo de recuperar ese pasado, hacerlo presente. Recuperar la experiencia del periodismo comprometido con la verdad, con la ciudadanía, el periodismo de acción nacional, y por qué no de acción global. REFERENCIAS: Manuel Gómez Morin y Efraín González Luna (en adelante MGM/EGL), 17 de abril y 29 de mayo de 1939, en AMGM Sección: Personal. Subsección: Correspondencia personal. Serie: Efraín González Luna. Las dos primeras secciones eran escritas por González Luna, para la segunda utilizaba el seudónimo de Juan de Galicia. La última, la escribía Gómez Morin bajo el seudónimo de Manuel Castillo. Entre los colaboradores gráficos destaca el panista y fotoperiodista Tomás Montero. Entre 1941 y 1946 produjo cerca de 300 reportajes. Laura González Flores, “El fotorreportero”, en Tomás Montero Torres Identidad, memoria y legado. México, Archivo Tomás Montero Torres, circa 2012, pp. 7-8. Salvador Novo fue responsable de la columna Snovismos y que escribió bajo el seudónimo de Snov. Su publicación fue efímera porque sólo apareció en los números: 5, 7 y 9. MGM/EGL, 28 de mayo de 1947. Véase Jacques Hérissay, “Crónica de Francia. El florecimiento católico de las letras francesas” y “Crónica de Francia. La Revolución de 1789”, en La Nación, núms. 289 y 292, 26 de abril y 17 de mayo de 1947, p. 17 y p. 22, respectivamente. Y Guy Chastel, “Crónica de Francia. Francis James o el arte de ser simple”, en La Nación, núm. 293, 24 de mayo de 1947, p. 20. Gilbert K. Chesterton, “La abuela del dragón” y “El ocaso de los grandes hombres”, La Nación núms. 96 y 106, 26 de abril y 17 de mayo de 1947, p. 21 y p. 24, respectivamente. Alan Knight, “La cultura política del México revolucionario”, en Alicia Mayer, coord. México en tres momentos, 1810, 1910 y 2010: hacia la conmemoración del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución Mexicana: retos y perspectivas. Vol. 2. México, UNAM: IIH, 2007, pp. 293-301.