Pemex, el camino de una crisis
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Por Maricarmen Rizo
Por Marko Cortés Mendoza.
A mediados de febrero, tanto el Secretario de Hacienda como el Gobernador del Banco de México, anunciaron un profundo recorte al presupuesto de PEMEX. La medida es correcta, pero tardía e insuficiente. Los diputados del PAN llevamos meses señalando la problemática y la crisis es resultado de la mala administración del PRI-Gobierno, encabezada por Emilio Lozoya. Algunas de las razones que hemos denunciado son:
- Manejo de sobreprecios a contratistas coludidos con funcionaros. A PEMEX todo le cuesta más caro por la corrupción, por ejemplo, los coches le cuestan el doble que al resto de las dependencias.
- Corrupción en la compra de empresas fertilizantes (entre otras como un astillero o una fábrica de bicicletas) con sobreprecio.
- Pagos irracionales, excesos y privilegios obsequiados por décadas al Sindicato.
- Contratación de personal excesiva e innecesaria en el Corporativo. El número de empleados paso de 35 mil millones en 2012 a 67 mil millones en 2016.
- Absurdas cláusulas del Contrato Colectivo con el sindicato, las cuales establecen pensiones impagables y privilegios indebidos.
- Desastroso régimen fiscal, que mantuvo siempre descapitalizada a la empresa para pagar gasto corriente y también superfluo del gobierno federal.
- Baja de la producción en lo que va del sexenio. Hoy PEMEX produce 400 mil barriles de petróleo menos que en 2012 y se estima que para el año próximo sean 700 mil barriles de petróleo menos por día.
- Modificar el régimen fiscal
- Adelgazar el Corporativo
- Quitar privilegios irracionales al Sindicato y a la élite burocrática
- Apertura a la inversión en todos los sectores, aprovechando la Reforma Energética
- Castigo a los responsables del desfalco y, en su caso, restitución del daño a la empresa
- Monetización de activos y apalancamiento financiero, que se aprovechen los activos para resolver el problema de liquidez en lugar de contratar más deuda.