PAN, un partido vivo
MA
Por Maricarmen Rizo
Por Héctor Larios Córdova.
Luego de haber conducido con imparcialidad el proceso para elegir al Dirigente Nacional del PAN, como Presidente de la CONECEN puedo generar tres reflexiones al respecto.
Primera. Tenemos un Partido vivo, pues la convocatoria se emitió el 30 de junio y para el 5 julio hablamos con todos los presidentes estatales para pedirles que en el lapso de una semana sesionaran y nombraran propuestas para integrar con un presidente, un secretario ejecutivo y hasta cuatro comisionados sus comisiones electorales auxiliares, que nos las enviaran y que estuvieran aprobadas por unanimidad por la CONECEN para eliminar futuros conflictos.
Todo lo anterior sucedió en una semana, es decir, los 32 Comités Estatales sesionaron, mandaron sus propuestas y las aprobamos. En una semana definimos cuántos Centros de Votación íbamos a instalar en cada estado y el domicilio. De esta forma, se establecieron mil 909 centros de votación.
Si el Partido no estuviera vivo más de un Comité Estatal no hubiera cumplido, no se extravió ningún paquete electoral y tuvimos resultados en tiempo record, en sólo dos horas teníamos el 80 por ciento de los resultados que arrojó el sistema implementado para el conteo rápido. Todo esto merece un reconocimiento para la gente que estuvo involucrada, pero también indica que el Partido existe y está vivo.
Segunda. Es muy importante nombrar a la nueva directiva cada tres años en el mes de agosto. Con esta modificación, el nuevo Dirigente y el nuevo Comité pueden tomar decisiones en cuanto a la integración del grupo de diputados, a las decisiones que puedan tomarse en el Senado y la posición del PAN respecto al informe del Presidente de México. También permite tener una postura clara frente a los nuevos gobernadores que tomarán protesta entre septiembre y octubre (nueve gobernadores) y sobre la propuesta económica que mandará el Presidente Peña Nieto el 8 de septiembre.
Estoy convencido de que esto llegó para quedarse, por ello, haremos un conjunto de recomendaciones que permitan realizar el próximo proceso interno sin tanta premura o acelere.
Tercera. Esta Comisión, integrada por siete miembros del Partido con trayectoria larga, logró mecanismos para tomar todas las decisiones por unanimidad, sin divisiones y con objetividad, como la emisión de la convocatoria, del proceso, de autoridades y los lineamientos para el cómputo. Todo fue acordado por unanimidad y eso difícilmente volverá a suceder.
La elección del 16 de agosto la viví como árbitro, no como militante panista, y la obligación del árbitro es mantenerse imparcial y para eso se tiene que tener una gran disciplina mental.
Desde el inicio anuncié que anularía mi voto, que iba a votar por los dos candidatos que estuvieron registrados; eso dije y así lo hice.
Como árbitro no vives la elección como lo hacen los militantes, quienes apoyan a un candidato, meten emociones y hacen actos de campaña; yo estuve ajeno a todas esas emociones porque tomé la disciplina mental de ser imparcial.
Insisto, no viví la elección como militante panista, estuve como árbitro y mis emociones eran en el sentido de que los plazos se nos agotaban, de que no podíamos dormir porque teníamos que revisar 150 mil firmas, porque teníamos que armar los paquetes o contar las boletas. Todo esto no lo vives como militante.
El militante tiene dos posibilidades: involucrarse en una campaña, lo que le permite estar inmerso en ello y hacer diferentes tipos de señalamientos, y la segunda, ser espectador activo y decidir si va a votar o no.
Casualmente, nuestra elección coincidió con el cambio de dirigencia en el PRI y PRD, lo que nos sirve para mostrarle a la gente que nosotros somos un partido democrático, que aquí las decisiones no las toma una sola persona.
Cuando una sola persona o partido político toma las decisiones, tarde o temprano va al desastre, como en Venezuela; por eso, la gente sale a protestar, pero los golpean y los meten a la cárcel porque la gente quiere formar parte de la toma de decisiones.
En el PAN todos participamos y acallamos las críticas. Por ejemplo, la gente del PRI nos cuestionó por qué solo votó el 48 y no el 100 por ciento de la militancia. Un tweet les respondió: “Salí a votar y voté por mi candidato, pobres los del PRI que no tienen chance de votar”.
Cuando a mí me preguntan por qué la mitad no fue a votar, les digo que todos los panistas tuvieron la libertad de ejercerlo; lo importante es que existe esa libertad y eso es lo que debe valorar la ciudadanía.
Debemos difundir esta imagen del PAN e insistir más en que nuestro Partido siempre apostará por la democracia, con todos sus riesgos.
Twitter: @LariosHector