¡No a la Ley Maduro!

Enero 2026

Andrés Castro Cid

La Nación

El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, advirtió que la reforma electoral impulsada por Morena y aliados en el Legislativo no busca fortalecer la democracia, sino consolidar un proyecto de control político que ponga fin a la pluralidad y permita la permanencia indefinida de este partido en el poder.

En conferencia de prensa, realizada el 22 de enero desde la explanada de la sede del Instituto Nacional Electoral (INE), Romero Herrera sostuvo que la propuesta oficialista combina dos riesgos mayores:

  1. La eliminación del financiamiento público a los partidos políticos, lo que abriría la puerta para la entrada del dinero ilícito del crimen organizado en las futuras elecciones.
  2. Un rediseño de la representación legislativa que no ataca el problema real de la sobrerrepresentación, sino que puede terminar concentrando aún más el poder y reduciendo la pluralidad política.

El líder de los panistas en el país, acompañado por los coordinadores de los grupos parlamentarios en el Congreso de la Unión y miembros del Comité Ejecutivo Nacional, lanzó un reto directo a Morena y a la presidenta de la República:

“¿Están dispuestos a ir verdaderamente contra el narcotráfico en la política? Se los pregunta Acción Nacional y estoy seguro de que millones de mexicanas y mexicanos a Morena: quieren una reforma electoral, ¿están dispuestos a que pierda el registro como partido político cualquiera que se haya financiado con el crimen organizado?, ¿están dispuestos a que se anule una elección si se comprueba dinero ilícito? Les lanzamos el reto desde el Instituto Nacional Electoral”.

Aclaró que, aunque Morena quiera venderle a todo un país que en las pasadas elecciones arrasaron a la oposición para el Congreso, la gente sólo le dio el 54 por ciento de los votos y ellos, Morena, se auto asignaron el 72 por ciento, es decir, prácticamente 20 puntos de sobrerrepresentación, “esto en otros países no existe”.

Resistencia civil pacífica

Frente a los distintos representantes de los medios de comunicación, Jorge Romero resaltó que Acción Nacional está dispuesto a la resistencia civil pacífica en las calles, con la gente, para decirle a los ciudadanos que hay que defender la democracia y que esto no es ayudarle al PAN o ayudarle a uno u otro partido, es defender la democracia de nuestro país.

“Eso es defender nuestra democracia, es el futuro de nuestro país, y que en este país las siguientes generaciones voten por quien quieran, por quien se lo gane, pero que voten en democracia y no tengan que soportar un régimen que se imponga y que nadie quiera”.

Desde el Congreso se defiende la democracia

El coordinador de los diputados federales del PAN, Elías Lixa, aclaró que Acción Nacional no acepta intercambiar propuestas democráticas por retrocesos institucionales.

Advirtió que sólo un loco pediría que le operen un dedo a cambio de perder el brazo, ya que con esta propuesta de reforma se pretende debilitar al árbitro electoral y se permitiría que se infiltren en las elecciones a quienes deben sancionar.

El legislador federal resaltó que desde hace más de un año Acción Nacional propuso que cualquier elección, con intervención del crimen organizado, debe ser anulada, además de la necesidad de incluir sanciones más severas del Código Penal Federal a los llamados narcopolíticos.

En su oportunidad, el coordinador de los senadores panistas, Ricardo Anaya Cortés, advirtió que la reforma electoral del oficialismo es el último capítulo de un proceso iniciado por Morena para instaurar un régimen autoritario.

“Ya controlan el Poder Ejecutivo, se hicieron del Poder Legislativo mediante una sobrerrepresentación que no les dio la gente, aprobaron la reforma judicial, desaparecieron organismos autónomos y hoy, lo que les falta, es el control de las elecciones”.

Sostuvo que el objetivo final del oficialismo es instaurar un sistema sin contrapesos, en donde el partido en el poder pueda perpetuarse, incluso, cuando pierda el respaldo ciudadano.

Finalmente, Margarita Zavala, integrante de la bancada panista en San Lázaro, sostuvo que la reforma electoral que se pretende impulsar desde el Ejecutivo Federal busca debilitar instituciones, restringir libertades y perseguir a la oposición para cerrar el paso a la alternancia democrática.

“El riesgo es que este sea el último eslabón de una cadena orientada a limitar la competencia política, la libertad y la equidad en los procesos electorales”, concluyó.

La nación