Libertad, memoria y la responsabilidad del día después

Enero 2026

Daniela Aguilar

La Nación

Hace apenas unas semanas, el régimen que por más de una década encarnó la represión y el autoritarismo en Venezuela —sí, un poder que la comunidad internacional catalogó ampliamente como una dictadura erosionadora de derechos— fue sacudido por los hechos, pues Nicolás Maduro, la figura central de ese aparato, fue capturado y enfrenta ahora procesos judiciales fuera de su país.

Es imposible respaldar métodos que vulneran el derecho internacional y la soberanía de una nación, incluso cuando se combate a gobiernos autoritarios. El mundo ha observado con asombro y también escepticismo las operaciones que precipitaron este desenlace, sin embargo, por encima de las tensiones geopolíticas está lo que de verdad importa: la vida de los venezolanos.

En el año 2023 tuve la oportunidad de participar en el Encuentro de Juventudes CASLA junto a jóvenes de toda Latinoamérica que día a día luchan por la defensa de la democracia y los derechos humanos. Fue un espacio donde la conversación se volvió compromiso y donde la realidad de otros dejó de ser abstracta para convertirse en responsabilidad colectiva.

Ahí conocí a Víctor Navarro, un joven venezolano que vivió en carne propia lo que muchos sólo imaginamos. Víctor fue preso político del régimen de Nicolás Maduro, detenido arbitrariamente por ejercer su derecho a pensar distinto y defender los derechos universitarios en Venezuela.

Lo que él vivió es una realidad documentada en uno de los centros de tortura más temidos de América Latina, el Helicoide, un edificio hoy convertido en cárcel donde se han reportado violaciones sistemáticas a los derechos humanos de presos políticos.

Tras más de seis meses encarcelado en ese lugar —sometido a abuso físico y psicológico por el solo hecho de pensar diferente— Víctor decidió compartir esa experiencia con el mundo. Así nació su proyecto de realidad virtual “Helicoide Reality”, una experiencia inmersiva que permite a quienes la usan entrar en los pasillos, sonidos y sensaciones de ese centro de tortura.

Usar esos lentes de realidad virtual fue un choque para entender que no es posible seguir dudando sobre el sufrimiento de millones cuando otros lo han vivido en primera persona. No es suficiente escuchar, hay que sentir el dolor colectivo de quienes han tenido que abandonar su país —más de siete millones de venezolanos en exilio— debería interpelarnos como ciudadanos, como jóvenes y como defensores de la libertad y la justicia.

La empatía no se construye desde la distancia, ni del egoísmo de esconderse en la vida privada, sino desde la mirada compartida con el que sufre. Entender el dolor de otros nos hace humanos y actuar frente a esa verdad, nos hace responsables.

Sin duda, las formas de derrocar a este régimen podrán ser cuestionables, pero frente a miles de familias que vivieron hambre, exilio, miedo y silencio, finalmente se encuentra una rendija de esperanza forjada en años de resistencia. Los jóvenes que una vez fueron obligados a abandonar sus sueños y su tierra hoy pueden atreverse a imaginar un futuro en libertad. Esa es la victoria más profunda de este momento, que el dolor no sea olvidado, pero sí superado con la empatía de quienes nos reconocemos como defensores de la libertad.

Esta amenaza no desaparecerá con la caída de un hombre, porque las estructuras de represión, las crisis económicas y las heridas sociales subsisten, y seguirán si así lo permitimos. El desafío ahora es reconstruir una Venezuela para todas y todos, en donde la justicia, la dignidad y la libertad sean pilares de una democracia sólida.

Desde Acción Juvenil nos solidarizamos con la juventud venezolana, para que este instante marque el principio del reencuentro de Venezuela consigo misma, con su gente, con sus sueños y con su voz. Nunca olvidemos que la libertad siempre encontrará la forma de abrirse paso, incluso después de los años más oscuros, porque ningún régimen sostenido por la violencia podrá ser eterno.

¡Viva Venezuela libre!

Daniela Aguilar es Secretaria Nacional de Acción Juvenil. X: @dani_aguilarrod