Las elecciones primarias en Honduras 2025

Bajo la sombra del populismo de izquierda

Abril 2025

Jeraldine Pérez Mondragón

La Nación

Las elecciones primarias de Honduras, que se celebraron el 9 de marzo de 2025, marcaron un precedente en la historia de este país centroamericano. Este ejercicio democrático donde los tres partidos principales Libertad y Refundación (Libre), el Partido Nacional y el Partido Liberal no sólo eligieron a sus candidatos a Presidentes de la República y tres Designados o Designadas a la Presidencia; a 20 Diputados al Parlamento Centroamericano y sus respectivos suplentes; 128 Diputados al Congreso Nacional y sus respectivos suplentes, 298 Corporaciones Municipales integradas por un Alcalde o Alcaldesa, un Vicealcalde o Vicealcaldesa y sus respectivos Regidores o Regidoras, también votaron por las dirigencias de sus partidos o por los delegados que participarán en las convenciones partidarias.

Es por esto que, aunque parezca muy extraño, los representantes de mesa son de los propios partidos, ese día pueden movilizar gente y dependiendo del voto emitido el ciudadano queda registrado en el padrón de ese partido.

Esto además era el termómetro de las elecciones generales del 30 de noviembre, por lo que se vio reflejado la fuerte tensión y preocupación del partido oficialista, el partido Libre, con prácticas de populismo de izquierda, que dejaron una jornada electoral llena de acusaciones de manipulación, desgaste político y la utilización de la maquinaria estatal para consolidarse. El caso más grave, las fuerzas armadas son las encargadas de llevar todos los paquetes electorales entregados previamente por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la propia Ministra de Defensa, Rixi Moncada, sin licencia en el cargo, aparecía en las boletas electorales como candidata para la presidencia.

Esto derivo precisamente en que muchos paquetes electorales no fueran entregados en tiempo y forma, algunos esperaron hasta 16 horas. Hubo centros de votación completamente vacíos, por lo que el descontento ciudadano llevo a agresiones, cierre de calles, quema de llantas, entre otras situaciones. A esto hay que sumarle la implementación de un aparato biométrico que en teoría evitaría que la gente votara doble, pero la lentitud, falta de conexión o el registro en el momento también hizo que las filas se multiplicarán.

El CNE enfrentó críticas por las fallas logísticas que se atribuyeron a los proveedores como Papelería e Imprenta Honduras y Spacio Gráfico, por lo que el Consejero de Libre señaló estas deficiencias. Sin embargo, la oposición acusó directamente al oficialismo de sabotear el proceso para desalentar a los votantes de los partidos Liberal y Nacional.

Todo esto refleja la desesperación del gobierno de Xiomara Castro, quien ha fallado con sus promesas de justicia social y la fuerte intervención de su esposo Manuel Zelaya, ex presidente hondureño. Y es que tal vez nos suene conocido, pero el desencanto es por promesas incumplidas, señalamientos de corrupción, gente implicada con el crimen organizado y sí también narcovideos.

Líderes del Partido Nacional denunciaron que la situación era parecida al “plan Venezuela”, pues hubo una fuerte manipulación apoyada por un ejército ideologizado que deja una percepción de abuso de poder de parte del gobierno de Castro.

En Honduras hay un gran descontento popular por problemas como la inseguridad, la pobreza que afecta a más del 60 por ciento de la población y la falta de eficiencia del gobierno. Es por eso que, sin duda, se veía reflejado la influencia de gobiernos que pertenecen al Foro de Sao Paulo para perpetrarse en el poder.

Los partidos de oposición tienen un reto para las elecciones generales: el Partido Nacional con el liderazgo de Nasry “Tito” Asfura, conocido como “Papi a la orden”, se situó como el candidato más votado, un ex alcalde de Tegucigalpa conocido por su trabajo, pero con un peso del pasado partidista. El Partido Liberal, por su parte, presentó a Jorge Cálix, un ex militante de Libre, que propone mano dura, al estilo Bukele.

El CNE tiene un reto inmenso de cara al 30 de noviembre para preservar la democracia construida y evitar que los tintes autoritarios presentados en las elecciones primarias se repitan en los comicios generales.

Lo que pasa en la región importa, es por eso que en México y en América Latina tendremos que estar muy atentos de lo que ocurra en Honduras, país con una democracia joven y frágil, pero que demostró que la gente está dispuesta a esperar horas formada para ejercer su derecho al voto.

La nación