La importancia del Humanismo Político en la búsqueda de la paridad de género

Abril 2025

Lorena Alfaro

La Nación

La más reciente Encuesta Nacional Sobre Discriminación (ENADIS), realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2022, arrojó como resultado en materia de género que las mujeres mexicanas experimentan las principales brechas en los ámbitos educativos y laborales, lo que sin duda tiene fuertes repercusiones en su integración a las esferas político-sociales. Sumado a esta situación, la encuesta revela que las condiciones se agravan cuando las mujeres experimentan algún grado de pobreza o discapacidad, y señala puntualmente que las mujeres indígenas conforman al grupo más desfavorecido. Son diversos los factores que propician este piso irregular en nuestras sociedades y muchos de ellos han sido arrastrados desde generaciones pasadas, a pesar de que hemos visto importantes avances, son insuficientes y nos dejan lejos de expresar que nos encontramos en un estado de paridad de género.

Este breve contexto pone de manifiesto que las mujeres mexicanas continúan luchando con barreras importantes que no han sido atendidas satisfactoriamente.

Hoy por hoy, el humanismo político juega un papel fundamental en la búsqueda por la participación equitativa de las mujeres mexicanas, así como en la lucha por el ejercicio pleno de sus derechos, puesto que los fundamentos de éste retoman, en primer lugar, el reconocimiento en la igualdad de derechos, sin distinciones y estableciendo el mismo goce de oportunidades para todas y todos. Este mismo principio implica la igualdad en materia de trabajo, educación y participación política, áreas donde las mujeres han sido marginadas históricamente y donde persisten los mayores retos.

El humanismo político con el que concordamos rechaza las jerarquías patriarcales, es decir, que no minimiza a las mujeres por el hecho de serlo, sino que busca erradicar la desigualdad, garantizando su participación y el ejercicio de su autonomía. Enfocado al ámbito político se promueve la participación de las mujeres en ésta y en áreas donde han sido excluidas sistemáticamente, como la ciencia o la economía, asegurando que tengan acceso a puestos de poder y de toma de decisiones, abonando a la participación justa y equitativa, abriendo espacios para que más mujeres puedan ser protagonistas.

Bajo estos principios y desde el orden local consideramos de suma importancia la participación política de las mujeres, puesto que sólo así es posible configurar una comunidad equitativa. En este sentido, desde los gobiernos locales humanistas confiamos en que, al involucrar a todas y todos en la toma de decisiones, atendemos temas cruciales, dando paso a la formulación de políticas públicas puntuales, funcionales y transversales; coadyuvando de esta manera al impacto positivo que el desempeño público pueda tener en la gobernanza local.

Vale la pena recordar que son los gobiernos locales los que experimentan de primera mano las dinámicas sociales y resienten las preocupaciones reales de las poblaciones femeninas, por lo que es imperante que encuentren (principalmente aquellas en alguna situación de vulnerabilidad) en esta unidad de gobierno espacios seguros que les permitan no sólo subsanar sus necesidades, sino también ser escuchadas y representadas de manera efectiva.

México actualmente vive una ola de serios retrocesos, sin embargo, también experimenta un momento de participación sin precedentes y hemos de aprovecharlo para establecer enfoques colaborativos y orientados a la solución de la inequidad que hoy pesa sobre nosotras. Continúan siendo necesarios ambientes donde se busque y promueva el empoderamiento y la participación de las mujeres, así como la eliminación de cualquier forma de violencia y discriminación hacia ellas, contribuyendo a la construcción de un sistema político diverso y de calidad.

Al respecto, los gobiernos locales humanistas continuaremos impulsando acciones que promuevan la participación de las mujeres en los ámbitos públicos y privados, pues estamos convencidas y convencidos de que la equidad de género debe implementarse como un eje prioritario en la construcción de cada orden de gobierno. Confiamos en que un gobierno democrático sólo puede ser construido cuando hombres y mujeres posean las mismas condiciones, compartiendo las responsabilidades, progresando desde nuestros gobiernos locales e influyendo a la nación entera.

Continuaremos en el trabajo diario para garantizar la perspectiva de género en cada una de nuestras acciones. Los gobiernos humanistas poseemos la sensibilidad precisa para derrumbar los prejuicios que aún en nuestros tiempos nos persiguen y para aportar con iniciativas y acciones reales un verdadero cambio social que dé lugar a la generación de leyes y códigos que nos lleven, de una manera auténtica, a un avance igualitario, en donde las mujeres tengan en verdad las mismas condiciones y derechos que los hombres. ¡Municipios de mujeres y hombres fuertes, para un México fuerte!

 

Lorena Alfaro es Presidenta Municipal de Irapuato, Guanajuato.

La nación