El PAN en su nueva etapa
Noviembre 2025
Julio Faesler Carlisle
No hay para que repetir una y otra vez las críticas y condenas al régimen de Morena que nos gobierna. Al adentrarse a su segundo sexenio las condiciones del país están muy lejos de las que deseamos, aún más de las promesas que el régimen de la 4T propaló, además de crear el fastidio que cunde en todos los sectores del país. Los continuos sainetes que a diario nos regalan los políticos de Morena ya se toman como farsas del cansado guiñol que la clase política profesional arma para un público que lejos de divertirse los ven con impaciencia.
La calidad de una administración puede juzgarse por el grado en que gracias a ella mejoran las condiciones de vida de la población. Por el contrario, el desempeño de Morena exhibió desde su arranque una total incapacidad para librar a la sociedad mexicana del estado de constante inseguridad y violencia en que vive más del 70 por ciento de la población. La actividad de las mafias criminales propulsadas por las autoridades ya se extiende por todo el mundo.
El régimen de la 4T ha afectado la calidad de vida del típico mexicano respecto a la que prevalecía en anteriores administraciones presidenciales. La diferencia se nota en la baja que se registra, por ejemplo, en los índices internacionales de instrucción escolar a nivel primaria y secundaria, o la increíble falta de conocimientos más elementales en la mayoría de la población. La nula escolaridad es el lastre más pesado al progreso nacional.
El bajo nivel en calidad de vida se mitiga en alguna medida con el subsidio universal que ha quedado establecido, adicionado en 2025 con más de 32 programas de Bienestar con un valor de 835 mil millones de pesos. Este apoyo por encima de las asignaciones presupuestales para los sectores como el de salud o educación se amplían con frecuencia, por lo que crecen las dudas sobre cómo han de financiarse estos gastos en constante aumento.
Ni en la administración de López Obrador, ni en la actual de la señora Sheinbaum, aumentó el ritmo productor de la población que se debilita frente a la urgente necesidad de aumentar la capacidad de la sociedad mexicana para producir los artículos y servicios para satisfacer el consumo interno que crece con una población en aumento. El saldo neto de nuestra balanza comercial sigue siendo crónicamente negativo, requiriendo revisar los criterios que han venido rigiendo en nuestros intercambios internacionales. Aunque afortunadamente las exportaciones agropecuarias son activas no es así con las industriales. Cubrir el déficit de nuestras importaciones en este sector implica incluir a las actividades pequeñas y medianas, más del 90 por ciento de la actividad económica nacional, pero que siguen sin una eficiente banca de desarrollo, mientras la gran industria, al lado de las obras públicas, disponen de astronómicos créditos y preferencias, la mayor parte vía asignaciones directas.
Pero el funcionamiento de un país exitoso requiere que el gobierno respete el derecho de cada uno de sus miembros para realizar, dentro de un clima de orden respetuoso, de sus propias decisiones.
Lo grave de la administración de Morena es la concienzuda destrucción, paso a paso, de las entidades electorales como el Instituto Nacional Electoral, el padrón de electores y el Tribunal Electoral, entidades creadas gracias a un esfuerzo cívico, en el que el PAN fue un motor importante para fincar bases y fortalecer el régimen de democracia del que luego se valió López Obrador para alcanzar la presidencia. Es explicable que la existencia de esas mismas entidades hiciera que fueran las primeras que la 4T se empeñara en anular su ahora indeseada eficacia.
Es aquí donde el nuevo PAN tiene que desterrar el virus de ambición personal que convierte la política en ruda búsqueda de ingresos y de poder personal traicionando su sentido de servicio al pueblo.
Al entrar 2026, el PAN debe dirigir al máximo sus energías para la selección y preparación de sus candidatos a diputados para la próxima Cámara de Diputados en 2027, para continuar luego la que corresponda a nivel presidencial en 2030.
Julio Faesler Carlisle es integrante del Consejo de Plumas Azules.