Editorial

Febrero 2026

Redacción

La Nación

Febrero nos enfrenta de golpe con la fragilidad de la vida y nuestra efímera existencia en este plano, pero tambien nos hace reflexionar sobre la importancia de que nuestras acciones permanezcan como un legado para todos aquellos que nos sobrevivan y que en algún momento coincidimos.

Este mes recordamos, a modo de homenaje póstumo, la maravillosa vida y obra de una extraordinaria mujer, esposa, madre, abuela, amiga, pero sobre todo comprometida militante panista, María Elena Álvarez Bernal, ante su sensible fallecimiento. Su trayectoria es testimonio de una generación de mujeres y hombres que construyeron instituciones, que defendieron principios cuando hacerlo implicaba jugarse la vida y que dejaron una huella indeleble en la vida democrática de nuestro país. A su familia, a quienes la quisieron y a quienes coincidieron con ella en el servicio público les expresamos nuestro respeto y nuestra solidaridad. Honrar su memoria implica sostener las causas que ella defendió: la familia, la democracia, la participación ciudadana y sobre todo la congruencia y la lealtad.

Sus valores a toda prueba nos guiarán para ejercer la política como un servicio y una responsabilidad ética frente a la vida pública. Hoy, más que nunca, es momento de poner en el centro a las personas, la legalidad y la dignidad humana.

Asimismo, en estos días, nos enfrentamos a realidades que indignan y duelen. Los datos que arroja el caso en Tequila, Jalisco, con la detención del alcalde Diego Rivera Navarro, vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de erradicar la corrupción en todos los niveles. En Acción Nacional creemos en la ley, en las instituciones y en la rendición de cuentas. Quien haya faltado a la confianza de la ciudadanía debe responder ante la justicia, sin privilegios y sin excusas. Lo hemos dicho con claridad: no hay espacio para la impunidad, venga de donde venga.

En Jalisco, nuestro Comité Directivo Estatal, encabezado por Juan Pablo Colín Aguilar, ha fijado una postura responsable y firme, que compartimos plenamente: transparencia, colaboración con las autoridades y cero tolerancia frente a cualquier conducta indebida y que aquí recogemos de su propia voz.

Por otro lado, la crisis de seguridad que vive el país sigue siendo la herida más profunda. Lo que ocurre en Sinaloa, con el secuestro y asesinato de trabajadores de empresas mineras, así como la desaparición de familias del Estado de México, no puede normalizarse. Detrás de cada cifra hay rostros, historias, proyectos de vida que fueron arrebatados. La estrategia de seguridad no está dando resultados y las familias están pagando el costo. Desde el Congreso, los y las legisladoras, como la vicecoordinadora Noemí Luna Ayala, han sido claros en señalar la necesidad de cambiar el enfoque, de fortalecer a las policías civiles, de invertir en inteligencia y de acompañar a las víctimas con verdad y justicia. No se trata de discursos, se trata de salvar vidas. Aquí nos explica detalladamente las propuestas.

En medio de este contexto, hacemos el espacio a la reflexión. La reseña del libro Ni venganza ni perdón de Julio Scherer Ibarra nos acerca a los entretelones del gobierno de AMLO y las relaciones de algunos de sus más cercanos colaboradores con la delincuencia organizada, especificamente con el “huachicol”. La importancia que reviste es por el papel que Scherer desempeñó en ese gobierno como consejero jurídico del presidente. Sin duda, expresa varios aspectos de corrupcción y abuso del poder, pero no dudamos que se guardó otros.

Finalmente, y como iniciamos el segundo periodo ordinario del segundo año de la LXVI legislatura, destacamos que Acción Nacional llega a este momento con una agenda legislativa clara y con la responsabilidad de ser una oposición firme, pero también propositiva. Las y los senadores y diputados han definido prioridades que pasan por la seguridad, la reactivación económica, la defensa de las instituciones democráticas y la protección de las familias mexicanas. Las plenarias recientes han sido espacio para escuchar, para corregir y para trazar una ruta que ponga en el centro a la ciudadanía.

En tiempos complejos, México necesita serenidad, firmeza y rumbo. Desde Acción Nacional seguiremos trabajando para construir un país donde la ley se respete, donde la política vuelva a ser sinónimo de servicio y donde los gobiernos den resultados. Esa es nuestra responsabilidad y, sobre todo, nuestro compromiso con las y los mexicanos.