Cuando uno deja de servir, deja de vivir

Marina Monge Ariza

Noviembre 2025

Juan Pablo Castillo

La Nación

Marina Monge Ariza es una orgullosa panista originaria de Cuernavaca, Morelos. Cuenta con 27 años ininterrumpidos como militante y ella representa la constancia, vocación al servicio y cercanía con la ciudadanía.

En entrevista con La Nación, doña Marina compartió que su incursión en la política nació desde las necesidades más básicas de su comunidad.

“Yo era ama de casa, dedicada a mis hijos y a nuestro negocio de fotografía, pero en mi colonia no teníamos servicios públicos, agua, luz, pavimentación, etcétera, de ahí nació la inquietud de hacer algo por mi comunidad”.

Por su negocio de fotografía, Monge Ariza logró desarrollar un lazo especial con los vecinos de su colonia, quienes le expresaban muchas de sus problemáticas.

El conocer las inquietudes vecinales la llevó a participar en el Consejo de Colaboración de Participación Social en Ocotepec, Morelos, en donde ayudó a resolver algunos de los problemas de su comunidad. Fue gracias a estas labores que fue invitada a militar en el Partido Acción Nacional.

En el año 2000 formalizó su afiliación a nuestro instituto político convencida de que “la mejor opción es la doctrina humanista del Partido, al igual que me enamoré de sus principios como el respeto a la dignidad de la persona, la solidaridad y los valores que promueve, que he tratado de vivir todos los días”.

Tenemos que tocar puertas

Dentro del PAN, Marina Monge ocupó diversos cargos entre los que destacan: directora y secretaria de Promoción Política de la Mujer (2004-2007), secretaria general del Comité Directivo Municipal de Cuernavaca y consejera estatal.

Asimismo, fue regidora de Servicios Públicos en la administración de Jesús Giles Sánchez (2006–2009), candidata a diputada local y coordinadora de campañas electorales.

Aunque no siempre obtuvo el triunfo en las urnas, doña Marina aseguró que cada experiencia le dejó un aprendizaje. “Tocar puertas, escuchar a la gente, llevar propuestas sin tantos recursos, pero con mucha convicción, eso me fortaleció”.

Recordó con cariño los años de mayor activismo cuando, junto a otros militantes, visitaba colonias colocando las placas de los subcomités del PAN y compartiendo café y pan con los vecinos.

“Lo más bonito era la convivencia, escuchar a la gente. No era tanto la comida, era el acercamiento humano”, dijo.

Hoy, ya jubilada, continúa activa como coordinadora estatal de Acción en Plenitud, un programa del PAN que promueve la participación y atención de los adultos mayores. Desde ahí gestiona apoyos como sillas de ruedas, medicamentos o trámites administrativos para quienes más lo necesitan.

“Muchos adultos mayores no saben ni cómo consultar su pago del apoyo federal. Nosotros los acompañamos y los orientamos. Eso me llena de satisfacción”, afirmó.

Fiel a sus principios, Marina Monge aseguró que su compromiso con el PAN permanece intacto y “no pienso cambiar de partido”. Calificó a la política como una forma de servir, “porque cuando uno deja de servir, deja de vivir”.