No se explica huachicol fiscal sin la participación de las autoridades
Las pérdidas rondan los 200 mmdp al año por robo de combustible e importación ilegal.
“Es muy difícil explicar cómo, sin la participación de autoridades y de funcionarios de Pemex, se haya disparado el robo de combustible de esa forma”, afirmó Francisco Barnés de Castro, ex subsecretario de Energía en el gobierno del ex presidente Ernesto Zedillo.
En exclusiva para La Nación, quien también fue Rector de la UNAM, añadió que Pemex no ha podido contener este delito porque seguramente hay colusión entre funcionarios de Pemex y el grupo que perfora los ductos. “El robo era principalmente de diésel y no gasolina, porque la gasolina, el noventa y tantos por ciento de la gasolina que producen en México se vende a través de gasolineras; la gasolinera tendría que estar coludida para darle salida a la gasolina, tanto la que se importa hoy en día de manera ilegal como la que se roban en los productos”.
El ex director general del Instituto Mexicano del Petróleo añadió que el robo de combustible empezó a crecer tanto que el crimen organizado se apropió del negocio, dejó de ser un negocio de malvivientes que habían aprendido a robar y pasó a ser un negocio, de tal magnitud, que comprometió al crimen organizado y a la comunidad donde opera.
Agregó que también existe un beneficio local para la población, pues se llevan parte de la tajada y el resto se lo llevan los grandes grupos del crimen organizado, quienes tienen la capacidad de movilizar grandes volúmenes.
Barnés de Castro expuso que a medida que fue incrementándose la capacidad de los grupos que participan en este delito, también se incrementaron los puntos de distribución y de poder económico de manera importante. “Se disparó de una manera dramática en los dos últimos años del sexenio de Enrique Peña Nieto”.
El especialista en temas energéticos aseguró que el robo de combustible no ha parado nunca en ninguno de los sexenios y las pérdidas para Pemex, el impacto por el robo de crudo y combustibles en los años 2023, 2024, 2025, ronda los 50 mil millones de pesos por año.
“Es un negocio que debe rondar por los 200 mil millones de pesos al año, el conjunto de las acciones de robo de crudo, de combustible, de los productos de Pemex e importación ilegal”.