Contar la historia

Memorias de un Embajador

MA
Por Maricarmen Rizo · 5 min de lectura
Por Héctor Larios Córdova. Hace mucho tiempo que no se tenía la oportunidad de ver en una presentación de un libro a todos los ponentes hablando bien de un autor. La razón es sencilla, se trataba de Federico Ling Altamirano, destacado panista duranguense que dejó su vida en Acción Nacional y que terminó su intachable carrera política como embajador en la Santa Sede. El pasado 27 de octubre tuve la oportunidad de convocar, en coordinación con Mercedes Sanz Cerrada de Ling, a la presentación del libro Memorias de un Embajador en el Senado de la República. Pero fue la misma Mercedes, quien en un esfuerzo más para apoyar a Federico, hizo la recopilación y la edición de sus apuntes post mortem y se lanzó a la tarea de dejar por escrito las principales ideas de su esposo. Fue entonces cuando les pedimos a distinguidos panistas, quienes además fueron muy cercanos a don Federico, que participaran en la presentación del libro. Las personas con quien tuve el privilegio de compartir la mesa fueron José González Morfín, su amigo; Margarita Zavala, compañera de batallas; José Rosas Aispuro, su paisano; Luis Felipe Bravo, su colega y antecesor en la Santa Sede; Federico Ling Sanz Cerrada, su hijo, y un servidor, que además de haber sido su compañero legislador, tuve la oportunidad de poder contar con su amistad. No fue extraño que el lugar donde se hizo la presentación estuviera a reventar. En la sala estaban la comunidad duranguense, ex legisladores y legisladores, y familiares de Federico, pero sobre todo panistas que si bien no lo conocieron a él, conocieron su legado y asistieron con muchas ganas al evento, pues sería el momento oportuno de revivir recuerdos y vivencias que se hubieran tenido tras el paso de Federico por Acción Nacional y el Poder Legislativo. Si tuviera que definir al evento diría que más que la presentación del libro con sus memorias, se trató de un homenaje. El primer orador fue su paisano, el ahora candidato del PAN a la gubernatura de Durango, José Rosas Aispuro, quien habló de la importancia del trabajo de Ling Altamirano en su estado. Destacó su labor y a Federico como una “pieza clave en las luchas políticas del Partido Acción Nacional en el estado de Durango”. “Su gran aporte interno fue haberle dado vida institucional y dar nacimiento de manera formal al primer Consejo Estatal, al primer Comité Directivo Estatal y a los primeros Comités Directivos Municipales del Partido Acción Nacional en el estado de Durango”. Posteriormente, tomó la palabra José González Morfín, quien compartió que después de haber luchado muchos años por los mismos ideales de lucha y entrega, no tuvo momento de mayor satisfacción que la que le genera recordar el momento en el cual, siendo Presidente del Senado y tras las negociaciones con los demás grupos parlamentarios, le tomó protesta a don Federico para que se fuera de Embajador Plenipotenciario de México ante la Santa Sede. En su intervención, Luis Felipe Bravo Mena, destacó la importancia que personalidades como la de Federico representan para México y el mundo. Comentó también acerca de los relatos en “Memorias de un Embajador”, lo que significaba cada una de las actividades en la embajada de México y la labor diplomática que desempeñó. Al tomar el micrófono, Margarita Zavala señaló que Ling Altamirano representaba, antes que nada, un amigo y un político congruente en su hacer y su decir. También habló de la importancia de su labor en la Santa Sede, en donde, dijo, incentivó la cultura y solamente hombres de su talla podrían hacerlo de la mejor manera y más completa para el país. Sin duda alguna, uno de los momentos más emotivos se presentó su hijo mayor, Federico, habló de las tres lecciones de vida que su padre le dejó como legado: actuó como pensó, nunca tuvo miedo de hacer planteamientos decididos y arriesgados, así como enfrentar retos ambiciosos, y conminaba siempre a tener presente a la educación como semilla de cambio y transformación. Nadie mejor que su propio hijo para saber el trabajo y el testimonio que dejó para este país don Federico. Me gustaría terminar este relato platicando lo que representó para mí y lo haré en forma de anécdota. “Conocí a Federico como solemos conocer a muchas personas en el Partido, en un pleito. Él era el Secretario General del Partido y teníamos diferendos con las cosas que pasaban en Sonora. Finalmente, y como pasaba con don Federico, pudimos conciliar y a partir de ese momento empezamos a forjar una estrecha relación en donde escucharlo era reflexionar, era siempre un lujo para todos. “Recuerdo un relato en particular. Cuando Federico pensaba en la candidatura de don Efraín a la Presidencia, no podía entender como con todo ese esfuerzo, con toda la entrega, con toda la generosidad, con todas las ideas que tenía en su campaña, pudo haber tenido un resultado oficialmente tan magro. Y entonces me dijo: algún día se reconocerá que fuimos construyendo la democracia piedra por piedra, ladrillo por ladrillo. Que cada una de las campañas de las que salimos oficialmente con las manos vacías fueron las premisas indispensables para el silogismo de construir la democracia en México”.   Twitter: @LariosHector, @ExperienciaMex