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Los dilemas de la aprobación de los ingresos fiscales en México: 2013-2017

MA
Por Maricarmen Rizo · 4 min de lectura
Por Salomón Guzmán. De acuerdo con la Gaceta Parlamentaria del 20 de octubre de 2016, quedaron aprobados para el 2017 los ingresos presupuestales en cerca de los 4 billones 889 mil millones de pesos, de los cuales 4 billones 361 mil millones de pesos son ingresos totales, sin financiamiento. En comparación con la Ley de Ingresos de 2016, las tasas de crecimiento reales por ambos conceptos son de -0.36 y 1.96 por ciento, aproximadamente. Con relación a la iniciativa de Ley de Ingresos de 2017 se experimenta un incremento de 51 mil 380 millones de pesos, de los cuales 43 mil 938 millones de pesos son ingresos del Gobierno federal y 7 mil 442 millones de ingresos de PEMEX.     Con cifras de la Tabla 1, en 2016, se establecieron 161 mil 743 millones de pesos por concepto de aprovechamientos, los cuales pertenecen al rubro de ingresos no tributarios, mientras que en la LIF de 2017 se fijaron en poco más de los 86 mil 713 millones de pesos, situación no congruente con los anteriores incrementos de LIF desde 2013. En esta parte es donde se presenta una de las principales contradicciones de la Ley de Ingresos: se incrementan los ingresos tributarios y disminuyen los no tributarios casi a la mitad, de acuerdo con 2016. Entonces, ¿cuál fue el incentivo de los diputados para avalar dicha propuesta de ley con un menor pronóstico de ingresos en cerca de 174 mil millones de pesos, tanto en los renglones del fondo mexicano del petróleo y otros aprovechamientos? Con otras palabras, de no presentar menor pronóstico de ingresos por la cantidad 174 mil millones de pesos para 2017, el recorte presupuestal de 148 mil millones de pesos de obra publica de 2017 no sería justificable. Por otra parte, cabe preguntar, ¿por qué proyectar menores ingresos presupuestarios para PEMEX e ingresos no tributarios para el año de 2017, si de acuerdo con los informes del Congreso de la Unión, que envía la SHCP al mes de septiembre de 2016, prácticamente ya se recaudó el 100 y el 179 por ciento de los ingresos que se proyectaron en ambos renglones? Es decir, por un lado sobrestiman y por otro subestiman ingresos presupuestarios de manera tramposa con sus proyecciones, las cuales son aprobadas por los Congresos de la Unión. De acuerdo con la Tabla 3, los ingresos totales sin financiamiento programados son menores a los ingresos observados durante este periodo. El Gobierno federal, vía ingresos tributarios en el renglón de gasolinas y vía ingresos no tributarios en el renglón de aprovechamientos, recauda ingresos excedentes, en sentido inverso con el renglón del fondo mexicano del petróleo. De 2013 a 2015, el gobierno de Peña Nieto recaudó la suma de ingresos excedentes por la cantidad de 658 mil 637 millones de pesos. Si se dividen los ingresos programados entre los observados se muestra que los ingresos programados representan poco más del 95 por ciento de los ingresos observados cada año. En consecuencia, esta subestimación le permite al Gobierno federal extraer, en promedio, el 5 por ciento de los ingresos observados, lo que muy probablemente le permita gastarlo a discreción. Con esta subestimación de ingresos la discusión en las Cámaras no se sustenta sobre los datos reales observados; por el contrario, la discusión por mayores ingresos se sustenta en disminuir la subestimación, mientras que el Gobierno federal sabe que los ingresos observados crecen a un ritmo diferente, es decir, entre menor sean los recursos federales en la iniciativa de ingresos de la federación, mayor será la discusión de ingresos subestimados, en consecuencia, mayor los ingresos excedentes para el Gobierno federal. Es por ello que el Gobierno federal termina por aprobar y aceptar las modificaciones a la ley de ingresos de cada año. Este es el principal dilema de los ingresos presupuestarios que se aprueban año tras año: la guerra de desgaste en los Congresos por incrementar ingresos subestimados conlleva la justificación de los recortes presupuestales, mientras que el Gobierno federal obtiene ingresos excedentes. La subestimación de ingresos por parte del Gobierno federal daña a la economía mexicana, pues se justifica menor obra pública. Con otras palabras, la técnica del Gobierno federal de obtener mayores recursos presupuestales por medio de la subestimación de ingresos y así gastarlos a discreción, está por encima de la estrategia de incrementar el gasto de obra pública que detona desarrollo económico, por ende, menor el bienestar social para la población. * Coordinador de estudios económicos de la Fundación Rafael Preciado Hernández. A. C.