Lo que Peña calla de su relación con Trump
MA
Por Maricarmen Rizo
Por Carlos J. Guízar.
Hace unos días, el Washington Post dio a conocer la transcripción de una llamada telefónica de enero de 2017, entre los presidentes Enrique Peña Nieto (EPN) y Donald Trump (DT), en la que tienen varias diferencias, siendo la construcción del muro fronterizo una de las más marcadas.
De acuerdo a la transcripción podemos destacar algunas partes sobre lo que discutieron del muro:
EPN: “He reconocido que todo gobierno tiene derecho a proteger sus fronteras como lo considere necesario y conveniente. Pero mi postura ha sido y seguirá siendo firme: México no puede pagar por ese muro”.
DT: “Pero no puede decirle eso a la prensa. La prensa va a publicarlo y yo no puedo vivir con eso. No puede decirle eso a la prensa porque no puedo negociar en esas circunstancias”.
EPN: “Entiendo claramente lo que esta cuestión significa para usted en Estados Unidos. Para México también es un asunto que va más allá de la cuestión económica porque es una cuestión relativa a la dignidad de México y relativa al orgullo nacional de mi país. Dejemos de hablar del muro por ahora. Busquemos una forma creativa de resolver esta cuestión para que esto beneficie a su gobierno, a mi gobierno y a nuestras sociedades”.
DT: “Bueno, Enrique, está bien y creo que es justo. No mencionaré el muro, pero si la prensa lo hace, diré ya veremos cómo va… ya veremos cómo lo negociamos con México, porque como tema económico es lo menos importante de lo que tenemos que hablar, pero psicológicamente significa algo, así que simplemente digamos ya lo resolveremos.”
A pesar de que trataron varios temas como el comercio, el tráfico de drogas o hasta el propio interés de Trump por endulzarle el oído a Peña con halagos o con promesas que no podría cumplir, vale la pena que destaquemos tres puntos:
Primero, no es un secreto que, a más de un año de la llamada, Trump ya había hablado sobre el muro y que México pagaría por él, sin embargo, aún siendo candidato estadunidense, Peña Nieto lo recibió con todas las atenciones de un Jefe de Estado, por las gestiones y amistad que tienen Kushner (yerno de Trump) y Luis Videgaray, entonces Secretario de Hacienda y ahora Canciller.
Kushner y Videgaray fueron quienes se encargaron de redactar un comunicado conjunto después de la llamada, en el que se destaca esta frase: “con respecto al pago del muro fronterizo, ambos presidentes reconocieron sus claras y muy públicas diferencias de posición en este tema tan sensible, y acordaron resolver estas diferencias como parte de una discusión integral de todos los aspectos de la relación bilateral. Los presidentes también convinieron por ahora ya no hablar públicamente de este controversial tema”.
Sin embargo, el desenlace de la conversación fue que el Presidente de México canceló su visita de trabajo, ya que Trump, en una serie de Tweets, manifestó que si México no pagaría por el muro “entonces deberíamos cancelar la próxima reunión”, lo que en realidad no le dejó margen a Peña Nieto para actuar porque si no desistía del encuentro hubiera tenido una postura todavía más timorata en público.
La polémica surge meses atrás, precisamente cuando Peña Nieto invitó a Trump a Los Pinos. En vez de no invitarlo después de que los mexicanos nos convertimos en su punching bag de campaña o de haber tenido una postura contundente sobre el muro y los temas que le interesan a México, prefirió dejarlos relativamente al aire, lo que le permitió a Trump regresar a EEUU a hacer campaña insistiendo en que México pagaría por el muro.
Segundo, Peña Nieto da mensajes encontrados. ¿A qué nos referimos con esto? Parece que tenemos dos presidentes en lo que se refiere a sus encuentros o llamadas con Trump. Uno que, como vemos en la transcripción, manifiesta que México no pagará por el muro y que es un asunto de dignidad y orgullo nacional y, otro, que en público y frente a Trump, jamás se atreve a defender su postura con la dignidad y el orgullo nacionales que él mismo refiere y que, como Jefe de Estado, debería de defender en todo momento porque nos representa a todos los mexicanos.
Tercero, por desgracia para nosotros, a pesar de su cerrazón y discurso en contra de México, el único que ha sido consecuente en sus declaraciones de meses y en su postura ha sido Trump porque frente a él, Peña se deja ver en público como un Presidente tímido, que no toca el tema del muro u otros que nos afectan y que, en una diplomacia de bajo perfil y sin contundencia, se dice sorprendido de lo que sucede o parece seguir pasmado, esperando a que el bully de Trump continúe saliéndose con la suya, por temor a ser conciso en público cuando está frente a él.
Cuando Peña Nieto parece desconcertado por la postura de Trump en temas comerciales, el estadunidense le contestó: “Enrique, si me permite interrumpir… esta propuesta no es nueva. Es lo que he estado diciendo desde hace un año y medio, en la campaña. Le he estado diciendo esto a todos los grupos de 50,000 personas o de 25,000 personas… porque nadie tuvo tanta gente en sus mítines como yo”.
Lo peor es que es cierto, Trump ha seguido su línea de acción y de discurso en lo público y en lo privado, mientras que nuestro Presidente ha sido claro en lo privado, pero timorato, sin decisión ni claridad en lo público con Trump.
Twitter: @carlosjguizar