Las dos varas del Gobierno federal
MA
Por Maricarmen Rizo
Por Carlos Alberto Pérez Cuevas.
“No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico”: Aristóteles.
Por un lado se muestra complaciente, cortés y dialogante. Por el otro amenazante, arrogante y desafiante. Así observamos al Gobierno federal respecto al conflicto magisterial de los disidentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, problema al cual le han dado largas para buscar y lograr una solución que acabe con los bloqueos de calles, avenidas y carreteras; que ponga freno al saqueo, al robo y al escarnio social al que someten a todo aquel que se cruce en su camino o se oponga a ellos, no importa si son profesores, autoridades o ciudadanos. Los ciudadanos ya están hartos de tantos atropellos, pérdidas económicas y de oportunidades.
Por otro lado, el gobierno reacciona inmediatamente con feroz enojo ante los ciudadanos que exigen haga su trabajo. La amenaza de cárcel está latente en todo aquel que se atreva a desafiar al gobierno, como lo han empezado a hacer ciertos sectores de la sociedad civil y empresarios, quienes anunciaron que declararían en ceros y no pagarían impuestos, dado que las pérdidas que han tenido en sus empresas acumulan ya varios miles de millones.
El gobierno mide con dos varas. A los violentos que delinquen con total libertad los trata con un halo de respeto, tranquilidad y permanente diálogo. No importa lo que hagan en agravio de los ciudadanos, ellos tienen un manto protector que les brinda total impunidad. A los que trabajan y se esfuerzan todos los días por generar recursos, dan empleo y ayudan a la economía nacional, los tratan con desprecio, se les amenaza e intimida.
En el gobierno de la República tal parece que olvidaron su razón de ser. Un gobierno es creado para que se instaure una autoridad encargada de velar por el bien, la paz pública y la tranquilidad de la comunidad y sus ciudadanos. Para ello, esta investida de poder e instituciones que cuentan con facultades para hacer valer el Estado de Derecho.
En Acción Nacional, desde nuestra fundación, hemos postulado y defendido que los gobiernos y sus autoridades se deben en todo a la colectividad en la que ejercen su mandato. De sobra se sabe que no todos los electores votaron por los postulados en turno, sin embargo, una vez pasados los procesos electorales los elegidos deben gobernar sin distingos partidistas o particulares. Lo deben hacer para todos y bajo las mismas reglas. Al que incumple la ley se le sanciona y no a la inversa.
Twitter: @perezcuevasmx