Las afirmaciones de López Obrador frente a la realidad: corrupción, deuda, programas sociales, salarios y pobreza
El 30 de septiembre de 2026, Andrés Manuel López Obrador presentó un balance de su administración en el que destacó el combate a la corrupción, la austeridad, la política social, la recuperación salarial y la reducción de la pobreza. Sin embargo, el contraste de sus declaraciones con los indicadores oficiales muestra una realidad más compleja.
1. Corrupción: un compromiso sin mejoras institucionales suficientes. López Obrador sostuvo que erradicar las prácticas corruptas permitiría recuperar recursos para financiar sus principales compromisos sociales. No obstante, el indicador de control de la corrupción del Banco Mundial registró un promedio de 29.8 puntos percentiles entre 2019 y 2024, frente a 40.3 durante el gobierno de Vicente Fox, 39.9 con Felipe Calderón y 31.5 con Enrique Peña Nieto. Las estadísticas de fiscalización interna también muestran una disminución del promedio anual de auditorías, de 4,867 con Fox a 1,950 durante el sexenio obradorista. Por cada peso destinado a estas revisiones se recuperaron únicamente 44 centavos, frente a 1.71 pesos en la administración panista. Además, entre 2019 y 2024, los ahorros acumulados ascendieron a 22,338.6 millones de pesos, equivalentes al 4.8 por ciento del presupuesto asignado a la pensión para adultos mayores únicamente en 2024.
2. Deuda pública: las críticas al Fobaproa frente a las obligaciones actuales. El ex presidente volvió a cuestionar las consecuencias financieras del rescate bancario y su impacto sobre las futuras generaciones. Sin embargo, entre diciembre de 2018 y diciembre de 2024, la deuda del Gobierno Federal aumentó de 11.39 a 16.01 billones de pesos, expresados a precios de junio de 2026, una diferencia real de 4.61 billones. Posteriormente, bajo la administración de Claudia Sheinbaum, alcanzó 17.85 billones en junio de 2026. La diferencia equivale a 2.87 veces el valor original del Fobaproa actualizado por inflación, aunque ambas operaciones financieras tienen características distintas.
3. Programas sociales: cobertura desigual y necesidades pendientes.
López Obrador destacó la expansión de pensiones, becas y transferencias económicas como uno de sus principales resultados. Sin embargo, los 15 programas considerados acumularon 35.35 millones de beneficiarios o atenciones frente a una población potencial agregada de 93.65 millones, equivalente a una cobertura de 37.7 por ciento. Esta relación no representa personas únicas, pues existen posibles coincidencias entre padrones. La pensión para adultos mayores alcanzó 95.6 por ciento de su población potencial, mientras que Jóvenes Construyendo el Futuro registró 9.5; el apoyo para hijas e hijos de madres trabajadoras, 1.9, y el programa dirigido a pueblos indígenas, 0.5. Particularmente, Jóvenes Construyendo el Futuro reportó un cumplimiento de 103.5 por ciento de su meta administrativa, pese a atender menos de una décima parte del universo estimado.
4. Salario mínimo: recuperación del ingreso sin una transformación equivalente del empleo.
El aumento salarial constituye uno de los avances comprobables de la administración obradorista. Entre 2018 y 2024 el salario mínimo nominal general pasó de 88.36 a 248.93 pesos diarios, con un incremento real acumulado de 118.7 por ciento. Para 2026 alcanzó 315.04 pesos. Esta recuperación fortaleció la capacidad adquisitiva de quienes perciben dicha remuneración y estuvo favorecida por reformas institucionales anteriores, particularmente la desindexación aprobada en 2016. Sin embargo, la informalidad laboral apenas disminuyó de 56.6 por ciento de la población ocupada en el cuarto trimestre de 2018 a 55.0 en el mismo periodo de 2025. Además, el costo de la canasta alimentaria urbana aumentó 48.9 por ciento entre 2018 y 2024. Aunque mejoró la cantidad de alimentos que podían adquirirse con un salario mínimo, dicha remuneración todavía resultaba insuficiente para cubrir la alimentación de cuatro integrantes de un hogar.
5. Pobreza y clase media: mayores ingresos con carencias sociales persistentes.
López Obrador afirmó que 14.4 millones de mexicanos habían superado la pobreza durante su mandato. Sin embargo, los datos oficiales del INEGI utilizados en el documento registran una disminución de 13.4 millones, al pasar de 51.9 millones de personas en 2018 a 38.5 millones en 2024. En términos relativos, la proporción descendió de 41.9 a 29.6 por ciento, una mejora significativa. El Banco Mundial también reportó un incremento de la población clasificada como clase media por ingresos, de 27.2 a 39.6 por ciento. No obstante, esta categoría no incorpora directamente la estabilidad laboral ni el acceso a derechos sociales. Entre 2018 y 2024, la población vulnerable por carencias aumentó de 32.7 a 41.9 millones, mientras que quienes carecían de acceso a servicios de salud pasaron de 20.1 a 44.5 millones, un incremento de 24.4 millones. Adicionalmente, 62.7 millones continuaban sin seguridad social en 2024.
Coordinador de Estudios Económicos de la Fundación Rafael Preciado Hernández. A. C.