La tormenta Duarte
Por Eluzaí Morales Ortega.
A más de cincuenta días de que el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, solicitara licencia a su cargo, nadie sabe aún donde está. Lo que no se desconoce son las vías por las que el nombrado por el Presidente, Enrique Peña Nieto, como parte de la generación del “Nuevo PRI” se enriqueció de forma exabrupta.
Propiedades fastuosas y prestanombres a nivel nacional e internacional son parte del expediente del hombre por quien hoy la Procuraduría General de la República (PGR) ha ofrecido 15 millones de pesos como recompensa para quién ofrezca información que lleve a su captura, a quién la Interpol –policía internacional- ha girado orden de captura en 190 naciones, el que hasta sus propios colegas del Partido Revolucionario Institucional han rechazado, incluso, haber tenido contacto con él.
Enriquecimiento ilícito, peculado e incumplimiento del deber legal son también parte del expediente de la PGR contra el otrora mandatario. En éstos se revelan las llamadas “empresas fantasmas de Veracruz”: 34 compañías que recibieron contratos por la vía estatal por 3 mil 300 millones de pesos y de las cuales, de acuerdo a la investigación del portal Animal Político, los asignados a estos contratos desconocían esta situación y, en algunos casos, señalaron que funcionarios estatales condicionaron la entrega de apoyos de programas sociales.
La administración de Javier Duarte no dejó escapar a nadie de la tormenta financiera más grande que el estado de Veracruz haya tenido en su historia: alcaldes de todas las fuerzas políticas, trabajadores del sector burocrático, policías estatales, trabajadores, pensionados, empresarios a quienes se les quedó a deber e incluso estudiantes y deportistas amateurs, tuvieron con Duarte una falsa promesa de recibir apoyos.
No por casualidad, Clementina Guerrero, nueva Secretaría de Finanzas y Planeación en la administración de Miguel Ángel Yunes, declaró: “si el estado de Veracruz fuera una empresa estaría quebrada”. Informó que los recursos que debían ocuparse exclusivamente para infraestructura y desarrollo de los veracruzanos fueron designados para gasto corriente.
Tras el conflicto que sostuvieron los alcaldes de todos los partidos políticos -sobre todo del PAN y PRD- con el gobierno interino de Veracruz y que los llevó a tomar el Palacio de Gobierno por más de 18 días, el ex funcionario de Duarte de Ochoa, Antonio Gómez Pelegrín, reconocío que para pagar adeudos en los diferentes sectores se convirtió en “hábito” desviar recursos federales para destinarlos al gasto corriente.
Cabe destacar que tras la petición de licencia que solicitó el ex militante del PRI -13 de octubre-, afirmó que en su administración la deuda pública oscilaba en 35 mil millones de pesos. Sin embargo, diversos analistas han detallado que dicha cifra se dispara hasta en 170 mil millones de pesos.
La clave será la austeridad: Yunes
Los flashes de las cámaras fotográficas no cesaban la tarde del pasado primero de diciembre en las instalaciones de la PGR. Su nuevo titular, Raúl Cervantes, anunciaba el mayor confisco que se haya tenido en la historia reciente: 421 millones de pesos provenientes de las inversiones del ex gobernador, Javier Duarte, eran devueltos a las familias veracruzanas.
Horas después de la toma de posesión, realizada el 1 de diciembre, como nuevo mandatario de la entidad, Miguel Ángel Yunes, anunció la expropiación del célebre rancho El Faunito, ubicado en Fortín de las Flores, Veracruz, sitio que sería la morada de Duarte de Ochoa al concluir su mandato. Cuadros pintados por artistas mexicanos de talla internacional, caballerizas, canchas de tenis y habitaciones acondicionadas para spa son sólo algunas de las imágenes que dieron la vuelta al mundo.
En declaraciones al periodista Carlos Loret de Mola, Yunes Linares afirmó que tras el aseguramiento de dicha hacienda no solamente se había recuperado una parte del patrimonio de los ciudadanos de la entidad; sino que, prácticamente, se iban cerrando las últimas vías de escape del hoy ex gobernador prófugo.
“Días antes de huir fue a esa casa, sacó una serie de documentos, de bienes. Llegó acompañado por un grupo de personas y un camión de mudanza y por eso la casa pareciera estar medio abandonada”, refirió.
El gobernador Yunes Linares manifestó también su intención de que el Presupuesto de Egresos de la Federación fuera acorde a la situación de Veracruz.
“La finalidad de esta solicitud es refrendar al pueblo veracruzano el compromiso de establecer un gobierno apegado a los principios de austeridad, rendición de cuentas y combate a la corrupción”, señaló el pasado 22 de octubre.
Por lo pronto, los diputados federales que aprobaron en lo general y en lo particular el PEF 2017 el 10 de noviembre, establecieron medidas con las cuales se previene que nunca más en los estados existan conflictos por los recursos entre los Gobiernos Estatales y Municipales.
Los retos que el mismo mandatario reconoce, durante los próximos dos años de gobierno, no sólo abarcan el aspecto financiero, pues Veracruz ha sido en los últimos años un sitio donde la inseguridad y la corrupción han ido de la mano. Hasta el cierre de esta edición, Duarte de Ochoa sumó una acusación más en su contra: la desaparición de personas.
Por lo pronto, Veracruz se encuentra todavía en estado de alerta. Y la tormenta sigue su curso…