La tentación de la violencia
MA
Por Maricarmen Rizo
Por Jorge Camacho Peñaloza.
No obstante ser inherente a la naturaleza y al ser humano, y estar presente a lo largo de la historia, sin duda y lamentablemente, los actuales son tiempos marcados por la violencia; ese acto de dañar física o emocionalmente como medio para el logro de un objetivo, ante la irracional creencia de no existir otro medio más que ese, comportamiento que aunque humano nos coloca en la parte más primitiva del hombre, borrando un atentado toda la obra milenaria civilizatoria que con tanto esfuerzo ha llevado adelante la humanidad.
Asociada a la política y la ideología, la violencia como método es considerada por quienes la justifican como revolucionaria y por quienes la descalifican como terrorismo. Sea cual sea la valoración es injustificable. Históricamente, también social y humanamente, se le ha ido enfrentando a través de diversos mecanismos que van desde la misma religión hasta la política entendida como el conjunto de instituciones creadas por el hombre para impedir que sea utilizada para someter a una persona o a una nación.
El origen de la política tiene de hecho un incentivo contra la violencia, que es impedir la ley de la selva, que los más fuertes o los que están en el poder usen la violencia para dañar a los individuos o a la sociedad. El origen del Estado o una de sus condiciones es precisamente prohibir el uso de la violencia y monopolizarla para su uso exclusivo, con fines de salvaguardar la vida y patrimonio de los individuos que integran la sociedad, así como a esta misma. Sin embargo, el propio Estado no puede ejercer la violencia de manera indiscriminada e injustificada so pena de convertirse en un terrorismo de Estado.
Después de los lamentables actos terroristas en París, se ha desatado una reacción de guerra por parte de Francia, Estados Unidos, Rusia y algunos países aliados en contra del llamado Estado Islámico, lo que una gran parte del público justifica sin saber bien a bien qué o quiénes están atrás del movimiento terrorista. ¿Qué o cuáles son los verdaderos objetivos de los países que ya están respondiendo beligerantemente a esos actos?, existen versiones e hipótesis basadas en información de inteligencia que tratan de explicar o responder a estas interrogantes, pero la realidad es que nunca sabremos bien a bien que está motivando o por qué se llegó a toda esta violencia: si la religión, intereses económicos de la industria bélica, necesidades de legitimidad de los dirigentes de los países o acuerdos geopolíticos, entre otras posibles explicaciones.
Sin duda, los autores materiales de esos atentados son individuos enajenados y manipulados religiosa y psicológicamente en el islam político por organizaciones que aparecen como yihadistas o radicales defensores de la religión islámica, pero atrás de estas hay otras que no se conocen y que tienen otros intereses geopolíticos y económicos, lejos de la expansión del islam o de hacer respetar esta religión.
Lo grave es que en este entramado de actores e intereses ocultos y abiertos, hay pérdida de vidas inocentes de uno y otro lado, autodestrucción social y humana, que más allá de los argumentos que esgriman unos y otros, desagravio o defensa, se trata de consecuencias lamentables que seguramente no son el objetivo en sí, sino el medio para fines de otra naturaleza.
Ante situaciones como la que ocurrió en Paris, se han registrado en otros países con la pérdida de muchas vidas, los gobiernos y ciudadanos de los países agraviados deben cuidar de alejarse de la tentación de la violencia, de reaccionar con el ojo por ojo, porque la estabilidad mundial está en juego. La respuesta a estos atroces atentados debe tener en cuenta a las organizaciones y tratados internacionales creados para estos casos y no irse por la libre y con los que me sigan.
Los ciudadanos del mundo tenemos que reclamar prudencia y diplomacia. Sí, la guerra es la continuidad de la política con otros medios, pero tenemos que anteponer la paz mundial antes que cualquier interés económico, geopolítico o religioso.
Jorge Camacho Peñaloza es Secretario Nacional de Vinculación con la Sociedad del PAN. Twitter:@Camacho_Jorge