La operación electoral a través de los Servidores de la Nación y el control de los programas sociales
Morena
En 2019 empezó a funcionar la fuerza operativa electoral denominada “Servidores de la Nación”. En 2024 el número de personas que compone esta fuerza es de 21 mil a lo largo del territorio nacional y el salario bruto mensual de cada uno de ellos es de 1.78 salarios mínimos mensuales, es decir, 13 mil 518 pesos.
Poder identificar en el presupuesto público de donde salen los recursos para pagar la nómina de la fuerza electoral de Morena desde 2019 a 2024 no es tan claro, en su lugar, es bastante opaco. Sin embargo, se puede identificar una partida genérica dentro del capítulo 1000 de la Secretaría del Bienestar que se llama Honorarios asimilables a salarios. En su estrategia presupuestal se muestra un presupuesto aprobado mucho menor al presupuesto que se modifica y paga. Con otras palabras, el presupuesto aprobado por los diputados antes del cierre de cada año queda opaco y confuso, para después, sin que nadie se entere, modificarlo de tal suerte que al final del año el presupuesto pagado es, en promedio, 12 veces más a lo que se aprueba, lo cual es un abuso al presupuesto monumental.
En el Cuadro 1 se muestra que, desde el año 2019 al 2024, se ha aprobado un presupuesto acumulado por la cantidad de casi 4 mil 663 millones de pesos. Por su parte, el presupuesto modificado acumulado es de 22 mil 856 millones de pesos, mientras que el presupuesto pagado acumulado es de 20 mil 443 millones de pesos.
Es importante mencionar que esta cantidad pagada acumulada para cubrir la nómina de los Servidores de la Nación, a través de honorarios asimilables a salarios, equivale a financiar cinco años al programa presupuestario de estancias infantiles, cuyo presupuesto aprobado en 2018 fue de 4 mil 312 millones de pesos, de acuerdo con los registros de Transparencia Presupuestaria de 2018.
Cabe señalar que los Servidores de la Nación ayudan a facilitar, organizar y coordinar a los derechohabientes de los Programas Integrales de Bienestar para que reciban de manera directa y sin intermediarios los apoyos que por derecho les corresponde, sin embargo, vale la pena preguntar: ¿por qué los programas prioritarios apenas llegan a los más pobres? Pareciera que los Servidores de la Nación identifican a las personas con diferentes necesidades, les informan o adoctrinan de los beneficios de los recursos a través de los diferentes programas sociales, les condicionan dichos recursos y tiempo después se los entregan o de plano se los niegan, es decir, mantienen un control perverso en beneficio del partido en el poder.
De acuerdo con el padrón de beneficiarios que se publica en el portal de Transparencia Presupuestaria se observa lo siguiente:
- La población potencial identificada para que las personas de entre 18 y 29 años de edad reciban recursos a través del programa jóvenes construyendo el futuro es 4 millones, sin embargo, sólo el 13.2% recibe la ayuda
- La población potencial identificada para que las personas discapacitadas reciban recursos a través del programa pensión para el bienestar de las personas con discapacidad permanente es de 6 millones, sin embargo, sólo el 16 por ciento recibe la ayuda.
- La población potencial identificada para que las personas inscritas en alguna Institución de Educación Superior reciban recursos a través del programa Jóvenes Escribiendo el Futuro es de 3.6 millones, sin embargo, sólo el 15 por ciento recibe la ayuda.
- La población potencial identificada para que las personas indígenas reciban recursos a través del programa para el bienestar de las personas indígenas es de 11 millones, sin embargo, sólo el 1.6 por ciento recibe la ayuda.
- La población potencial identificada para que niñas, niños, adolescentes y jóvenes, de 0 a 23 años de edad que están en situación de vulnerabilidad por la ausencia de uno o de ambos padres, reciban recursos a través del programa de Apoyo para el Bienestar de las Niñas y Niños, Hijos de Madres Trabajadoras es de 21.2 millones, sin embargo, sólo el 1.5 por ciento recibe la ayuda.