Opinión

La estrategia, factor obligado en las campañas actuales

MA
Por Maricarmen Rizo
urna   Por Eugenia Islas. “...mi estrategia es en cambio más profunda y más simple. Mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites.” Táctica y estrategia, Mario Benedetti   Ganar en estos tiempos una campaña política sin planeación ni estrategia es sin duda un gran golpe de suerte, pues actualmente las campañas se han convertido en un juego de estrategia en la que la planeación, la organización, la disciplina y el manejo ordenado y sistematizado del capital humano, financiero e informativo, así como sumar a la ecuación a nuestros votantes, son factores que conjugados pueden asegurar en ocasiones el triunfo, más allá del carisma o simpatía hacia un candidato. Antes que pensar en la fotografía de campaña, los artículos promocionales o conferencias de prensa que dará nuestro candidato, es necesario contar con un equipo estratégico profesional y capaz de realizar un adecuado y minucioso proceso de investigación que nos nutra de datos e información que permitan realizar la mejor logística posible, definir posturas, diseñar mensajes contundentes, así como elegir asertivamente los medios y canales para comunicar nuestra oferta política. Desafortunadamente, he visto como muchas campañas que comienzan por los pies y no por la cabeza, campañas sin planeación, ha sido un rotundo fracaso. Tenemos la idea de que una campaña exitosa es la que se gana, pero no siempre es así. He visto muchas campañas y participado en otras en las que se busca ganar a toda costa y donde la estrategia brilla por su ausencia; todas se han perdido inminentemente. Por otro lado, he participado en otras que fueron bien planificadas desde un principio, algunas de ellas en las que se sabía que la posibilidad de triunfo era nula pero se enfocaron en campañas de posicionamiento y lo lograron exitosamente con resultados muy superiores a los proyectados en la planeación Lo anterior demuestra que si se tiene una gran idea estratégica y se ejecuta adecuadamente, podemos tener una campaña con mucha vida y muy llamativa para los ciudadanos. Si aunado a lo anterior, nuestro candidato se entrena para ser un buen orador, capaz de transmitir asertivamente a los ciudadanos sus propuestas y plataforma, podemos convertir a nuestro candidato en un ser mítico que conecta íntimamente con los electores, capaz de mover muchísimas almas.   Twitter: @EugeniaIslas
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Maricarmen Rizo

Colaborador de opinión en Revista La Nación, analizando los principales sucesos políticos, sociales y culturales de México.