Opinión

La democracia simulada

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Por Sergio Rodriguez
Por Yolanda Valladares Valle. Los niveles de rechazo que enfrenta el PRI ante el desplome de la popularidad del presidente Enrique Peña Nieto ha provocado notables cambios en la estrategia electoral del partido en el Gobierno; la proliferación de nuevos partidos y la aparición de candidaturas ciudadanas nada tienen que ver con un sistema democrático de partidos, sino que sólo vienen a engrosar el viejo juego electoral de pulverizar el voto de los adversarios al PRI-Gobierno. Para nadie es un secreto que las campañas de los partidos pequeños son financiadas en efectivo por el gobierno y tienen como misión fundamental el golpeteo político para quitarle votos al Partido Acción Nacional, que representa el verdadero enemigo a vencer para el PRI-Gobierno. Hoy enfrentamos elecciones con nuevas reglas electorales, más rígidas, que pueden incluso anular una candidatura si se rebasan los topes de campaña; las modificaciones al financiamiento de las campañas se han convertido en una verdadera camisa de fuerza para los partidos que subsisten sólo con sus prerrogativas, que ya no pueden ni allegarse de los recursos propios de su militancia porque ya le pusieron topes al financiamiento de sus funcionarios y militantes, sólo el 2 por ciento del presupuesto para campañas que asigna el INE pueden obtener de aportaciones de sus militantes y funcionarios electos para campañas. Para todos es sabido que el fuerte de las campañas priistas es manejar grandes cantidades en efectivo en la movilización y compra de votos, por lo que la camisa de fuerza financiera a los partidos sólo afecta a quienes subsisten de su financiamiento real. En la elección a gobernador en Campeche no pintan diferentes las cosas, los partidos morralla al servicio del PRI -Movimiento Ciudadano, PRD y PES- postularon candidatos oriundos del municipio de Carmen, mismo ayuntamiento de nuestro candidato a gobernador y ex alcalde panista, Jorge Rosiñol Abreu, y sólo realizan campaña exclusivamente en ese municipio. El intento de alianza del PAN con el PT fue abortado por el PRI al ofrecerle un jugoso financiamiento para campañas, a pesar de que ya estaba registrada la alianza ante el INE, lo que evidencia al servicio de quien se encuentran los mini partidos de oposición. El PAN en Campeche enfrenta un proceso adverso, porque por primera vez en 15 años va a competir solo con la fuerza del Partido y su estructura, sin detentar ninguna posición de gobierno, ni alcaldías, ni Gobierno federal y con una militancia desempleada por el gobierno priista que la convierte en elementos vulnerables ante los ofrecimientos de empleo. A pesar de ello, el hartazgo por el PRI y la pulverización de la izquierda en el estado han mantenido vivas y vigentes nuestras campañas, tenemos posibilidades reales de triunfo en 9 de 11 municipios, la mayoría de ellos gobernados por el PAN, y en los dos restantes estamos dando la pelea. En los últimos dos procesos a la gubernatura nos hemos quedado en el ya merito. En 2003 a 1 por ciento de ganar la gubernatura y en 2009 a 8 por ciento, y hoy en 2015 tenemos la oportunidad latente de conquistar la gubernatura del estado de Campeche, por primera vez en la historia política de la entidad, y terminar con la dictadura de más de 80 años de PRI en el estado.
SE
Sergio Rodriguez

Colaborador de opinión en Revista La Nación, analizando los principales sucesos políticos, sociales y culturales de México.