Honradez, valor imprescindible de todo panista
Por Maricarmen Rizo.
*La entrevista se realizó poco antes del fallecimiento de doña Ofelia Tapia, nuestro más sentido pésame a la familia y amigos de quien fuera una gran panista, ejemplo de honradez para generaciones venideras. Descanse en paz.
Todo aquel que se precie de ser panista tiene la obligación moral de ser honrado, pues esta es la mejor manera de enaltecer no sólo al Partido sino a Dios y a la Patria, afirmó María Ofelia Tapia Limón de Valdez, quien orgullosamente tenía 58 años de militancia en Acción Nacional.
“No es lo mismo decir soy muy honrado a serlo”, subrayó Ofelia, quien con casi 84 años de edad recordó cuando se afilió al PAN, por invitación de su entonces prometido, Jorge Valdez Muñoz, quien tiempo después, ya como su marido, fue el primer panista en pintar una capital de azul en el país, esto en Hermosillo, Sonora en 1967.
La sonorense, con una lucidez envidiable, mencionó los principios doctrinarios del Partido, destacando la transparencia, la cual conlleva ser honrado; con nostalgia recordó que su marido lo vivió al punto de que al final de su administración “salimos más pobres de lo que entramos, era muy confiado y cuando era alcalde toda la gente le pedía que fuera aval; le decía que no diera tantos avales porque iban a creer que el dinero del ayuntamiento era de él y al terminar no le iban a pagar, y así fue, duré pagando avales 11 años porque cuando él falleció seguí pagando, porque no hubo nadie que me orientara para decirme que no tenía que liquidar lo que él había firmado”.
Doña Ofelia relató que al fallecer su marido, a los 59 años de edad, solamente Guillermo Valderrama, un amigo de la familia que trabajaba en el ayuntamiento la ayudó a pagar el sepelio. Sin embargo, nunca se arrepintió de haber llevado siempre una vida honrada y aunque lamentó haber liquidado avales que legalmente ya no le correspondían, tenía la consciencia tranquila y caminaba con la frente en alto.
Nuestra entrevistada mostró una profunda admiración por Jorge Valdez Muñoz, su marido, a quien puso como ejemplo de hombre trabajador que supo confiar en los fundadores del Partido y sus ideales. “Cuando él fue presidente municipal cada que terminaba sus discursos siempre decía: en el nombre de Dios y para el bien de la Patria vamos a trabajar por ustedes”.
Excepto cuando fue primera dama, doña Ofelia, no ha ocupado puesto público ni partidista, pero participaba en campañas, apoyaba y defendía los valores fundacionales del PAN, hasta poco antes de su fallecimiento hizo proselitismo en las reuniones a las que asistía del tipo que fueran, pero sobre todo siempre fue ejemplo de honradez.
Sentada en un sillón de una sala llena de recuerdos -fotografías, libros, revistas y reconocimientos a su esposo-, doña Ofelia recibió a La Nación y relató como en sus primeras giras proselitistas enseñaba a las personas a votar poniendo ejemplos en un pizarrón.
“Los que estaban en el poder le decían al pueblo que no votaran por los azules, ya que era traición a la Virgen de Guadalupe. ¿Por qué a la Virgen?, por sus colores, porque ponen a la Virgen de Guadalupe con la bandera mexicana a un lado. La gente se quedaba asustada, decían que no iban a poder votar por el PAN porque iban a traicionar a la Virgen de Guadalupe. Y les decíamos que era falso, no hay que mezclar a la Virgen de Guadalupe en asuntos políticos”.
Eran tiempos difíciles donde ser oposición era motivo de persecución, se las tenían que ingeniar para imprimir propaganda política, conseguir recursos financieros e incluso enfrentarse ante una sociedad donde ser panista era casi “como un pecado mortal”, ya que la mayoría era priista por herencia y en algunos casos por ignorancia, que era cuando principalmente hacían labor de convencimiento.
Compartió con nuestros lectores una de tantas anécdotas vividas por don Jorge Valdez, quien estando en campaña convocó a un mitin pero nadie asistió, se quedó solo en el centro de la ciudad, esto no fue motivo para que se desalentara, al contrario no claudicó en su misión de posicionar su mensaje; sabiendo que la mayoría de los lugareños por la tarde se sentaba en las puertas de sus casas, tomó el altavoz y “habló y habló”, poco después de haber terminado su arenga todos en Hermosillo comentaban lo sucedido y pronto se corrió la voz, lo que al final le generó mayor aceptación que se vio reflejada en su favor en las urnas.
Para doña Ofelia era muy importante siempre estar informada, “a mí me gusta mucho leer y ver noticias. Leo los periódicos de aquí de Sonora y ahorita estoy leyendo un libro que se llama ¿Qué cosas tiene la vida? También me gusta mucho salir, no estar en casa todo el día, voy de lunes a viernes a la casa de Los Abuelos que está cerquita de aquí, ahí nos dan clases de todo”, detalló.
Ataviada con un vestido rosa, impecable peinado, zapatos y accesorios en sintonía, doña Ofelia recomendó a todas las mujeres siempre estar presentables y acorde a la ocasión, mucho más si ocupan puestos públicos pero sobre todo aconsejó a hombres y mujeres, principalmente panistas, ser siempre honestos y honrados.