Frontera olvidada y empobrecida
SE
Por Sergio Rodriguez
Por Jorge Espinoza Cortes.
La Reforma Hacendaria del presidente Peña Nieto, que entre otras medidas homologó el IVA en la frontera norte del país a 16 por ciento, ha sido uno de los atentados más directos y graves a la economía regional de la zona. Además, es un atentado profusa y ampliamente anunciado.
Basada en una aparente visión de equidad fiscal, en realidad sólo se trató de igualar el IVA general del país para acallar supuestos reclamos de contribuyentes del resto de la nación, que decían percibir un trato inequitativo y privilegiado a nuestra región.
La verdad es que no es así. Dice una máxima de la justicia, del derecho y de la política que justicia es dar a cada quien lo que necesita, y así es efectivamente. Lo cual no quiere decir que haya que darle a todos los mismo. Tratar igual a los desiguales, no es equidad, ni justicia, ni nada.
¿Por qué debe tener la frontera un trato fiscal de excepción? Simple. Porque, como región económica, no somos iguales que el resto del país. Así de sencillo.
Y esa realidad de nuestra frontera ya había sido reconocida incluso por la SCJN en una resolución con pleno sustento jurídico, económico y técnico; desde el 2011, el máximo tribunal del país determinó que esta zona requiere de un trato fiscal preferencial, y así lo asentó en una jurisprudencia presentada ese mismo año.
Recientemente, el Observatorio Económico en la Región Fronteriza del Colegio de la Frontera Norte (COLEF) en su boletín de junio de 2014 presenta un estudio con todas las afectaciones reales que sufrió nuestra economía.
La homologación del IVA ha tenido un impacto directo en la inflación, la actividad económica y el desempleo. La inflación acumulada es mayor a la media nacional, el aumento significativo de los precios en la región fronteriza enciende focos rojos, ya que coloca al incremento fuera del rango previsto por el Banco de México, lo que hace ver los errores de previsión de los funcionarios de Hacienda sobre el impacto de la homologación del IVA.
El aumento en los precios afecta el consumo en los hogares, quienes adquieren alimentos básicos, causando un desequilibrio en el bienestar familiar. Nuestra frontera, Ciudad Juárez, ha sido impactada en su economía familiar con un incremento del 45 por ciento de la tasa de impuesto al consumo. En enero de 2013, los asalariados de la franja fronteriza destinaban en promedio el 59 por ciento de su ingreso mínimo requerido por la familia en alimentos básicos, para abril de 2014 dicho porcentaje se elevó un 63 por ciento. La capacidad de ahorro de los fronterizos ha sido seriamente afectada, otro de los efectos negativos de la reforma fiscal.
El aumento del IVA ha influido en la fuga de consumidores de la frontera norte hacia el mercado de bienes y servicios del sur de Estados Unidos; en ese país, la tasa de impuesto al consumo es del 8.25, la mitad que el IVA homologado del 16 por ciento.
En fin, que la frontera norte del país ha sido víctima de las malas decisiones tomadas en el centro del país, con una profunda ignorancia de nuestra realidad económica, pero también con un evidente desprecio a las voces que nos manifestamos entonces. Ciudad Juárez, tan lejos del centro y tan cerca de Estados Unidos.
