Fortalecer figura de comparecencia para erradicar la corrupción
MA
Por Maricarmen Rizo
Luisa María Calderón Hinojosa.
Luego de la aprobación de la Reforma Energética y sus leyes secundarias al interior del Congreso, cuyos alcances en torno a los cambios en el sector y reestructuración en materia de administración pública son profundos, debemos garantizar un manejo eficiente y transparente de los recursos de la nación, así como un cambio en la política de rendición de cuentas de los servidores involucrados en el tema.
En medio de un contexto nacional en el que urge la cohesión de todos los sectores de la sociedad para enfrentar de manera contundente la nociva praxis de la corrupción y abonar a la eficiencia en el sector público, los actores políticos estamos obligados a contribuir con propuestas puntuales que nos permitan llevar a los ciudadanos los pormenores del ejercicio de quienes manejan los recursos de la nación, con el objetivo primario de ir tejiendo un nuevo modelo de gobierno más transparente.
Al pasar a la conformación de nuevos órganos del Estado, es sinergia natural la búsqueda de una adecuación del marco legislativo para ceñir el actuar de quienes estarán a la cabeza de los mismos y serán en gran medida los responsables de encaminar el destino de la Reforma Energética y llevar los frutos de la transformación del sector a todos los mexicanos.
La rendición de cuentas, en este y en cualquier otro escenario, resulta fundamental para combatir el problema de la corrupción y garantizar que los integrantes de la administración pública se distingan por su capacidad, transparencia y eficacia.
Para el Congreso mexicano el fortalecimiento de los mecanismos para llamar a comparecer a los servidores públicos involucrados en la materia, permitiría ampliar notablemente el combate a este delito y abonar a la transparencia que debe prevalecer en el ejercicio de la función pública.
Los legisladores debemos contar con las herramientas necesarias para exigir una rendición de cuentas clara, puntual, detallada y responsable, no sólo de los Secretarios de Estado, sino de todos aquellos quienes integran los diferentes órganos centralizados, descentralizados, autónomos o de otra índole, en donde se gestionan recursos públicos y se ejecutan políticas de la misma naturaleza.
En días pasados presenté al interior del Senado tres iniciativas de ley orientadas a robustecer la figura de comparecencia, contemplada en los artículos 69 y 93 constitucionales; el primero en el marco de la Glosa del Informe Presidencial y el segundo en razón de las comisiones de investigación, para ampliar la posibilidad de llamar a rendir cuentas, no sólo a los Secretarios de Estado, sino a todos aquellos que tienen calidad de servidor público de conformidad con el Artículo 108 Constitucional.
Con ello, el Congreso tendría la capacidad de llamar a comparecer a los titulares de la administración pública centralizada; directores y administradores de las entidades paraestatales; titulares de los Organismos Públicos Descentralizados; integrantes del Consejo de Administración y Directores Generales de las empresas productivas del Estado, así como a los titulares de los órganos autónomos para garantizar la rectitud de sus decisiones y la rendición de cuentas en cada uno de sus ramos.
Todo ello bajo la óptica de ir en sintonía con el nuevo marco institucional que implica la Reforma Energética y sumándose al esfuerzo del Partido Acción Nacional para consolidar un Sistema Nacional Anticorrupción que haga frente a una de las prácticas que más laceran a la sociedad mexicana.
Estas iniciativas, que se encuentran publicadas ya en la página institucional de la Cámara alta y que esperamos lleguen a buen puerto, intentan ser una respuesta a la urgencia de eficientar la función pública en nuestro país y atender de alguna forma a los reclamos de la sociedad en materia de transparencia y rendición de cuentas, todo en el marco de un Estado de Derecho vulnerable a la corrupción.
Sólo si las instituciones y quienes formamos parte del servicio público impulsamos una cultura de rendición de cuentas, al tiempo que los ciudadanos reconstruyen su visión sobre el valor de las leyes, podremos salir avante de la tortuosa zanja en la que hemos caído como nación y sociedad.
Luisa María Calderón Hinojosa es Senadora de la LXII y LXIII Legislaturas.