Opinión

Fiscal anticorrupción: ¿el gran vengador social?

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Por Maricarmen Rizo
fiscal-anticorrupcion   Por Salvador I. Reding Vidaña. El Senado de la República está por nombrar a un funcionario público muy especial, tanto respecto a sus facultades y responsabilidades como por el perfil que debe llenar. Se maneja la figura de un ser superdotado, que pondrá a la sombra, con las decisiones del Poder Judicial, a los corruptos que hagan mal uso o se roben los bienes de la nación. En realidad, el fiscal anticorrupción no podrá hacer todo lo que socialmente se espera de él (o ella) sin el apoyo de toda la estructura de la Procuraduría General de la República, en donde está inmerso. Los nombramientos de los titulares de las unidades administrativas y direcciones generales de la Fiscalía Especializada dependerán del acuerdo del Procurador General de la República. Además, su autonomía es sólo “técnica y administrativa”. La sociedad organizada sí tiene requerimientos justificables sobre el fiscal anticorrupción, por su personal integridad y experiencia en el tema, y se espera que de los 32 candidatos se elija al mejor. Sin embargo, y a pesar de que se supone que se excluya la influencia de los partidos políticos y cualesquier otro poder formal o fáctico, no se puede ignorar que quienes voten por él son parte de partidos políticos. Se requiere de un especial esfuerzo del Senado para tomar la mejor decisión. En el caso de quienes encabezan otros órganos considerados autónomos, siempre se ha detectado fácilmente la influencia de los intereses o preferencias de los partidos. Por voz de su Presidente, Acción Nacional ha propuesto algo razonable pero que no está en la ley, y es que el Senado consulte a una especie de comité ciudadano para el análisis curricular de los candidatos. Es posible hacerlo, aunque no tenga poder de voto, pero sí ser una voz calificada para opinar. Pero de todos modos la mejor persona para desempeñar el cargo de fiscal anticorrupción no trabajará solo, simplemente encabezará esa fiscalía conforme a la Ley Orgánica de la PGR. Y es esta estructura la que desempeñará las funciones. La sociedad y en especial los partidos políticos, actuando con una gran conciencia social, deberán estar atentos y opinar sobre los responsables principales de la nueva fiscalía especializada. Si no son las personas íntegras y experimentadas, el trabajo del fiscal tendrá pobres desempeños. De esta manera, Acción Nacional deberá estar muy atento como partido, tanto al nombramiento del mejor fiscal como de su principal equipo de trabajo. El súper vengador social no podrá serlo solo.   Salvador I. Reding V. es Coordinador del Consejo de Plumas Azules.
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Maricarmen Rizo

Colaborador de opinión en Revista La Nación, analizando los principales sucesos políticos, sociales y culturales de México.