Mujeres

Entre amigas: una conversación por la libertad y la democracia

Redacción Por Redacción · 5 min de lectura

Mujeres líderes de México y América Latina compartieron experiencias y reflexiones sobre los desafíos que enfrentan la democracia, los derechos humanos y la participación política de las mujeres en la región.

En un ambiente cercano, de diálogo y reflexión, el pasado 1 de octubre se llevó a cabo en las instalaciones del Comité Ejecutivo Nacional del PAN un “Desayuno entre Amigas”, un encuentro que reunió a mujeres con distintas responsabilidades dentro de Acción Nacional con destacadas invitadas internacionales para conversar sobre libertad, democracia, derechos humanos y los retos que enfrentan las mujeres que participan en la vida pública.

El encuentro, realizado en el marco del Foro América Libre, contó con la participación de Jeanine Áñez Chávez, ex presidenta de Bolivia y ex presa política; Tamara Sujú Roa, abogada, activista, defensora de los derechos humanos y directora ejecutiva del Instituto CASLA, y Natalia Morales, secretaria nacional de Comunicación del Partido Conservador de Colombia.

Por parte de Acción Nacional participaron legisladoras federales; presidentas y secretarias generales estatales; secretarias y coordinadoras del Comité Ejecutivo Nacional, y comisionadas de las distintas comisiones del Consejo Nacional, así como integrantes de la Comisión Permanente Nacional.

Desde la bienvenida quedó establecido el espíritu del encuentro: generar un espacio sencillo y cercano, “entre amigas”, en el que las experiencias personales y políticas permitieran construir puentes entre mujeres que comparten causas y convicciones.

La secretaria nacional de las Mujeres, Adriana Aguilar Ramírez, destacó que, aun con historias y responsabilidades diferentes, quienes se encontraban reunidas compartían principios fundamentales: la democracia, la dignidad de la persona y la libertad.

La libertad vista desde la experiencia

Uno de los momentos más significativos de la mañana fue el testimonio de Jeanine Áñez, quien habló de la sensación de indefensión que significa encontrarse privada de la libertad y destacó la importancia que adquiere, en esas circunstancias, saber que desde otros países existen personas y organizaciones pendientes de quienes atraviesan este tipo de procesos.

“Es ver una luz al final del túnel”, expresó al referirse a la solidaridad internacional y compartió también el impacto que tuvieron en su salud, la ansiedad, el miedo y el hostigamiento que vivió durante su encarcelamiento.

Por su parte, Tamara Sujú, cuya trayectoria se ha concentrado en la defensa de los derechos humanos y la documentación y denuncia internacional de violaciones a éstos, compartió su experiencia sobre los procesos mediante los cuales pueden deteriorarse las libertades democráticas.

Durante su intervención habló de lo que denominó una “democracia de miedo”: escenarios en los que la persecución o el castigo contra determinadas personas pueden convertirse en un mensaje dirigido al resto de la sociedad para inhibir la crítica y generar silencio, haciendo énfasis en la libertad de expresión y en la importancia de no normalizar el miedo a denunciar o levantar la voz. “Cuando comienza el silencio, comienza la represión”, señaló durante el intercambio.

Mujeres que asumen causas

La conversación permitió también reflexionar sobre el papel de las mujeres en la política y sobre la importancia de construir redes que trasciendan fronteras. Desde la experiencia colombiana, Natalia Morales invitó a las asistentes a asumir causas comunes y a reconocer la capacidad de las mujeres para comunicar sus propias experiencias y participar activamente en el debate público.

“Cuando las mujeres nos comprometemos en política, pasan cosas buenas”, afirmó al destacar que ninguna causa debe considerarse menor y que la suma de esfuerzos puede fortalecer la participación de las mujeres en la vida pública.

El intercambio se enriqueció con las reflexiones de las propias asistentes. Carolina Ribera, hija de la ex presidenta boliviana, habló de las dificultades particulares que enfrentan las mujeres en política y de la importancia de acompañarse unas a otras, mientras que la vicecoordinadora del GPPAN en la Cámara baja, Noemí Luna, destacó el valor de quienes están dispuestas a defender la libertad, incluso en circunstancias adversas.

La diputada federal, Martha Moya, señaló que escuchar directamente estas experiencias permite dimensionar el valor de la participación y de la defensa de las convicciones.

Por su parte, la presidenta de la ODCA, Mariana Gómez del Campo, destacó la importancia de construir vínculos internacionales permanentes y buscar aliados que permitan visibilizar las situaciones que atraviesan los distintos países de la región.

Una mesa que cruzó fronteras

Más que un encuentro protocolario, el “Desayuno entre Amigas” permitió una conversación directa entre mujeres de distintos países y trayectorias. Bolivia, Venezuela, Colombia y México estuvieron presentes a través de experiencias diferentes, pero vinculadas por preocupaciones comunes: la vigencia de las libertades, el respeto a los derechos humanos, la fortaleza de las instituciones democráticas y los desafíos que enfrentan quienes participan en la vida pública.

Ese fue, precisamente, el espíritu de esta mesa: mujeres distintas, provenientes de realidades diferentes, reunidas como amigas y convencidas de que la dignidad de la persona, la democracia y la libertad son principios que no conocen fronteras.