Elije Guerrero a sus representantes populares
Por Vanessa Cuevas.
A pesar de las expectativas que se tenían en Guerrero, por la consigna insistente de diferentes organizaciones sociales que advirtieron que no se llevaría a cabo la jornada electoral, por los hechos del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, ésta se pudo llevar a cabo en relativa calma; el 7 de junio se reportaron sólo dos altercados en los municipios que desde un inicio fueron considerados como focos rojos: Tixtla y Tlapa de Comonfort.
En Tixtla, padres de los 43 normalistas desaparecidos, estudiantes de Ayotzinapa y el frente de organizaciones de la Asamblea Popular Nacional (ANP), boicotearon la votación en el municipio, al retener y destruir la papelería electoral y casillas.
En el municipio debieron instalarse 59 casillas en 29 secciones, pero 24 fueron destruidas por el colectivo de opositores a la elección. Esa cantidad de casillas completa el 20 por ciento de secciones que marcan los códigos electorales suficientes para suspender una elección.
Desde las siete de la mañana los padres y normalistas iniciaron el recorrido por los lugares donde debían instalarse las casillas. La acción comenzó con la retención de la papelería y casillas, y enseguida su destrucción. La mañana transcurrió entre hogueras alimentadas con papelería electoral.
Tixtla es la sede de la normal rural de Ayotzinapa Raúl Isidro Burgos, casa de estudios de los 43 jóvenes desaparecidos. Los padres, junto a las organizaciones, decidieron boicotear la elección porque los gobiernos estatal y federal siguen sin decirles, con contundencia y pruebas, dónde están sus hijos.
El boicot de la elección generó molestia entre los ciudadanos que querían ejercer su derecho a votar.
La situación más grave se presentó en Tlapa de Comonfort, en donde policías y militares agredieron a ciudadanos que retuvieron a efectivos federales, a quienes intentaron intercambiar por nueve profesores, entre ellos dos mujeres y una niña, que fueron detenidos violentamente por los uniformados en la sede de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) y una casa particular.
Tras varios minutos de diálogo y algunos reclamos de ciudadanos en contra de los policías, ambos bandos llegaron a un acuerdo para realizar el intercambio, mientras los ciudadanos replegaron y sacaron de la colonia a los policías. Sin embargo, aproximadamente a las 8:30 horas de la noche, policías federales y el Ejército ingresaron a la colonia arrojando gases lacrimógenos y disparando contra los ciudadanos para dispersarlos, ahí un joven fue alcanzado por una bala y murió.
Pese a estas incidencias, Guerrero llevó a cabo la elección y los ciudadanos designaron a quienes serán los nuevos representantes populares en la entidad.