El Fobaproa que condenan, la deuda que multiplicaron: López Obrador y Sheinbaum acumulan un aumento equivalente a casi tres Fobaproas
La afirmación de la presidenta Claudia Sheinbaum de que la deuda asociada al Fobaproa seguirá representando durante años una carga para las finanzas públicas abre una discusión que no debería limitarse a cuestionar las decisiones del pasado. Si una deuda es criticada porque genera intereses, requiere refinanciamiento y traslada obligaciones a las siguientes generaciones, el mismo criterio debe utilizarse para evaluar el endeudamiento que se genera actualmente.
El objetivo de esta comparación no es equiparar jurídicamente al Fobaproa con la deuda del gobierno federal. Son obligaciones de naturaleza distinta. El Fobaproa se utiliza exclusivamente como unidad histórica de magnitud, actualizando su monto original para poder compararlo con el crecimiento real de la deuda. Los 688 mil millones de pesos asociados al Fobaproa en 1999 equivalen aproximadamente a 2.252 billones de pesos de junio de 2026, considerando la evolución del INPC. De esta manera, la comparación se realiza en pesos con un poder adquisitivo equivalente.
Tabla 1. Incremento real de la deuda del gobierno federal y equivalencia con el Fobaproa.
|
Administración |
Deuda inicial real* |
Deuda final real* |
Incremento real* |
Variación real |
Equivalentes de Fobaproas |
Deuda/PIB inicial |
Deuda/PIB final |
|
Fobaproa original (1999) |
— |
— |
2,25 $ |
— |
1.00 |
— |
10.8% |
|
Fox 2000–2006 |
3,29 $ |
4,58 $ |
1,29 $ |
39.2% |
0.57 |
15.2% |
17.3% |
|
Calderón 2006–2012 |
4,58 $ |
7,85 $ |
3,27 $ |
71.3% |
1.45 |
17.3% |
25.6% |
|
Peña Nieto 2012–2018 |
7,85 $ |
11,39 $ |
3,54 $ |
45.1% |
1.57 |
25.6% |
32.2% |
|
López Obrador 2018–2024 |
11,39 $ |
16,01 $ |
4,61 $ |
40.5% |
2.05 |
32.2% |
43.7% |
|
Sheinbaum 2024–jun. 2026* |
16,01 $ |
17,85 $ |
1,84 $ |
11.5% |
0.82 |
43.7% |
47.6% |
|
AMLO + Sheinbaum 2018–jun. 2026 |
11,39 $ |
17,85 $ |
6,46 $ |
56.7% |
2.87 |
32.2% |
47.6% |
Fuente: Elaboración propia con datos de SHCP. El Fobaproa original de $688 mil millones de 1999 equivale aproximadamente a $2.252 billones de junio de 2026.
La evidencia muestra que el crecimiento de la deuda no comenzó con la Cuarta Transformación. Con Fox aumentó 1.29 billones de pesos reales, equivalente a 0.57 Fobaproas; con Calderón, 3.27 billones, equivalente a 1.45; y con Peña Nieto, 3.54 billones, equivale a 1.57. La deuda aumentó, por tanto, bajo gobiernos de distintos partidos. Sin embargo, esta trayectoria adquiere especial relevancia después de 2018 porque la crítica al endeudamiento del pasado y al Fobaproa ha formado parte del discurso político de la 4T.
Durante el gobierno de López Obrador la deuda real aumentó aproximadamente 4.61 billones de pesos, un crecimiento de 40.5%. Este incremento equivale a 2.05 veces el valor actualizado del Fobaproa. Esto no significa que se hayan creado literalmente dos Fobaproas, sino que el aumento real de la deuda tuvo una magnitud superior al doble del monto que actualmente representaría aquella obligación histórica. Además, la deuda pasó de aproximadamente 32.2% a 43.7% del PIB.
En el caso de Sheinbaum debe considerarse que se trata de una administración todavía en curso. Sin embargo, entre 2024 y junio de 2026 el saldo real aumentó aproximadamente 1.84 billones de pesos, equivalente a otros 0.82 Fobaproas, mientras la deuda pasó de 43.7% a aproximadamente 47.6% del PIB.
La comparación más significativa surge al analizar conjuntamente los gobiernos de la 4T. Entre 2018 y junio de 2026, la deuda real del gobierno federal pasó de 11.39 a 17.85 billones de pesos, un incremento de aproximadamente 6.46 billones, equivalente a 56.7% real. Frente al valor actualizado del Fobaproa, ese aumento representa 2.87 Fobaproas. Al mismo tiempo, la deuda aumentó de 32.2% un 47.6% del PIB, es decir, 15.4 puntos porcentuales.
Este resultado es importante porque no puede atribuirse únicamente a inflación. Las cifras fueron expresadas en pesos comparables de junio de 2026 y, adicionalmente, se analiza la deuda respecto al PIB. En ambas mediciones la conclusión permanece: la deuda aumentó en términos reales y también incrementó significativamente su peso sobre la economía mexicana.
El cuestionamiento, por tanto, no consiste en defender el Fobaproa ni en afirmar que toda deuda pública sea negativa. El problema es de coherencia fiscal y política. Si se condena una obligación del pasado porque comprometió recursos de generaciones futuras debe aplicarse exactamente el mismo estándar a las obligaciones que se acumulan actualmente. Entre 2018 y junio de 2026 el aumento real de la deuda equivale a 2.87 veces el Fobaproa actualizado. La pregunta ya no debería ser únicamente cuándo terminará México de pagar las deudas del pasado, sino cuánto tendrán que pagar las siguientes generaciones por las decisiones fiscales que se están tomando hoy.