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El desmantelamiento programático de la política social durante los gobiernos de Morena

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Por Salomón Guzmán · 3 min de lectura

Durante los gobiernos del PAN se registró una expansión simultánea, tanto del presupuesto social como de la estructura institucional. Entre 2008 y 2012 el número total de programas y acciones sociales aumentó de 246 a 278 registros, equivalente a un crecimiento de 13.0 por ciento. Al mismo tiempo, el presupuesto social creció 34.9 por ciento en términos reales. También se observó un fortalecimiento de modalidades específicas de intervención. Los programas de subsidios registraron un crecimiento acumulado de 162.9 por ciento, mientras que el presupuesto destinado a esta modalidad aumentó 126.6. De manera paralela, crecieron los recursos asignados a bienes públicos y servicios públicos.

Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto se produjo una transformación significativa. El número de programas y acciones sociales disminuyó de 264 a 150 registros, lo que representó una reducción de 43.2 por ciento. Esta caída afectó prácticamente a todas las modalidades de intervención y estuvo acompañada por una disminución real de 9.8 por ciento en el presupuesto social total. La tendencia continuó durante el periodo 2019-2024. El número de programas disminuyó, pasando de 154 a 123 registros. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en el sexenio anterior, el presupuesto social registró un crecimiento real de 29.4 por ciento. Este aumento estuvo altamente concentrado en la modalidad de programas sujetos a reglas de operación, cuyo presupuesto creció más de 173 por ciento. Lo anterior significa que, el Estado mexicano dispone actualmente de más recursos para la política social, pero opera con menos de la mitad de los instrumentos existentes al final de los gobiernos del PAN.

Esta transformación resulta particularmente visible al analizar los programas alimentarios. Durante los gobiernos del PAN se registró la expansión más importante de estos programas. Los desayunos escolares distribuidos aumentaron de 827 millones a 904 millones de raciones, mientras que la población beneficiaria promedio diaria creció de 3.8 a 5.4 millones de personas. Más significativo aún fue el crecimiento de las dotaciones y raciones alimentarias, que aumentaron 83.7 por ciento, así como de los beneficiarios promedio mensuales, cuyo incremento alcanzó 132.3.

Durante los sexenios posteriores esta tendencia perdió dinamismo. Aunque los beneficiarios diarios de los programas alimentarios permanecieron relativamente estables, diversos componentes comenzaron a reducirse gradualmente. El cambio más significativo se produjo después de 2018, cuando las dotaciones y raciones alimentarias pasaron de más de 66 millones de apoyos a poco más de 2 millones, una reducción cercana al 97 por ciento. Paralelamente, los beneficiarios promedio mensuales continuaron disminuyendo.

La evidencia sugiere que México transitó de un modelo de política social caracterizado por una amplia diversidad de programas y mecanismos de atención hacia un esquema más concentrado presupuestalmente. Mientras los recursos destinados al desarrollo social continúan creciendo, la cantidad de instrumentos disponibles para atender problemáticas específicas se ha reducido de manera significativa.