“El Año más Violento” y las dificultades para mantener el Sueño Americano
Por Mabel Salinas.
El guatemalteco Óscar Isaac es Abel Morales, un inmigrante neoyorquino prácticamente convertido en “El Señor Sueño Americano”. A decir de su esposa encarna todo aquello que promete la Tierra de la Libertad. Es elegante, rico, procura ser una persona honesta y tiene un muy exitoso negocio petrolero. En poco tiempo ha escalado mucho.
Su esposa, Anna Morales (Jessica Chastain), es la hija de un mafioso y ha procurado alejarse de esa vida, aunque tiene la tendencia de buscar la ayuda y la "influencia" familiar cuando las cosas no andan bien, su esposo sirve como un filtro que le impide caer en la frágil tentación.
La mancuerna, en la vida y el negocio, está a punto de cerrar el trato más importante de su vida al comprar unas instalaciones estratégicas que podrían catapultar a la compañía a niveles estratosféricos que los alejaría de su feroz, numerosa e intimidante competencia. Entre estos amos del oro negro nadie se anda con juegos (el protagonista tampoco) y los lineamientos éticos parecen insignificancias. Sin embargo, el último punto parece que no aplica para Morales.
Un seguro Óscar Isaac firma el mencionado contrato con un judío ortodoxo. El testigo presencial de la condena es su abogado, ve cómo el protagonista entrega dos maletines que contienen todos sus ahorros y únicamente recibe a cambio 30 días para saldar el trato. Está más que confiado y se siente respaldado, pero el espectador está consciente de que las cosas no serán tan sencillas gracias a la certera edición del director J.C. Chandor.
“El Año Más Violento” (A Most Violent Year) es el tercer largometraje de su carrera y después de “El Precio del Dinero” (Margin Call) y “Todo Está Perdido” (All is Lost) algo queda claro. A este hombre le gusta poner a sus protagonistas en grandes predicamentos que confrontan su naturaleza e implican decisiones que definen quiénes son en el terreno moral.
Para Chandor el enemigo a vencer puede ser tan monstruoso como una debacle financiera, el enardecido mar a punto de engullir la vida o, como en este caso, el crimen. Más específicamente el acoso que el año de 1981 y sus actores dejaron como legado a una familia de rechazados sociales. Fue “El Año Más Violento” que ha visto la ciudad de Nueva York. En esos 365 días la Gran Manzana y sus calles fueron la sede del mayor número de asesinatos, violaciones y asaltos de su historia.
Este espantoso panorama pone en riesgo el claro objetivo de Abel y el patrimonio que tanto trabajo le ha costado construir para su familia. En medio, Chandor muestra las consecuencias de la violencia, el miedo de las víctimas, la traición, la manipulación y los secretos, todo a partir de escenas de alta tensión que mantienen en vilo hasta el final de la película, cuando verdaderamente se sabe quién es quién.
El director va de menos a más, escalando en intensidades (en los conflictos internos y externos), revelando la mínima información para mantenernos enganchados hasta el desenlace. Extiende la tensión y la adrenalina, pese a que éste es un drama, no una cinta de acción, y en esta pericia radica la maestría de su golpe definitivo. Además, Chandor cuenta con el sustento de un inteligente guión y un par de actores que representan a lo mejor de su generación y que parecen imposibilitados para hacer un mal trabajo histriónico.
Con “El Año Más Violento”, Chandor también vuelve a explorar ese puntilloso tema que lo hizo despuntar con su ópera prima: si en realidad el fin justifica los medios. Algunos de sus personajes parecen regirse al pie de la letra por Maquiavelo, ¿pero qué pasa con los otros? Ahí comienzan a plantearse las semillas del debate.
La cinta se estrenará en el mes de mayo de 2015 en cines mexicanos.
“El Año Más Violento” (The Most Violent Year), 2014
Dirección y guión: J.C. Chandor
Elenco: Oscar Isaac, Jessica Chastain, David Oyelowo
4 estrellas