El administrador que llegó a la diplomacia
Por Sergio Rodríguez Colín.
Dentro de la serie de entrevistas que se han realizado para celebrar el 75 aniversario de La Nación, hemos conversado con colaboradores o hijos de aquellos personajes que de una u otra forma han contribuido a la grandeza de nuestra querida revista. De esta forma, hemos dado cuenta del trabajo de ex directores (Luis Martínez Alcántara), fotógrafos (Tomás Montero) y caricaturistas (Manuel Iguíniz González), entre otros.
En esta ocasión, platicamos con Alejandro Díaz Pérez Duarte, quien en 1979 y por sugerencia del ingeniero Gabriel Palomar y Silva, el entonces Presidente Nacional del PAN, Abel Vicencio Tovar, lo invitó a trabajar en La Nación. De esta charla, surge un tema que es muy poco conocido por los panistas de aquella época y de ahora: la administración del órgano informativo oficial del Partido Acción Nacional.
“Hace muchos años, quizá el 79, me pidieron que administrara la revista desde el punto de vista financiero, monetario, eran tiempos difíciles. El Partido no recibía recursos públicos, se financiaba principalmente a través del sorteo de automóviles, pero la preocupación máxima era que los empleados estuvieran cubiertos por el Seguro Social”.
Don Alejandro recuerda que en aquellos tiempos la revista contaba con muy pocos empleados y que en esa labor tuvo mucha cercanía con Gerardo Medina Valdés, quien fungió como director del órgano informativo durante muchos años. Además, también estaba a cargo de la administración de Epessa, empresa que se encargaba de imprimir el patrimonio bibliográfico del Partido, así como el material electoral.
“Me encargaba básicamente de que hubiera recursos para pagarle a la gente, cubrir las cuotas del Seguro Social y conseguir el papel. El papel en aquel tiempo no era tan fácil de conseguir, pues todo estaba bajo el control de la Secretaría de Gobernación. Tiempo después, el Consejo Nacional aprobó que se recibiera papel como prerrogativa por parte de la Comisión Federal Electoral, organismo dependiente de la Secretaría de Gobernación”.
Aceptaron, además, la participación del PAN en los programas de radio y televisión de la misma Comisión. Entonces, ya nos entregaban una dotación de papel, primero para hacer papel plano y ya que tuvimos la máquina rotativa, papel rollo.
“Esto fue un primer avance porque era una dificultad menos, pero en cuanto a la gente que trabajaba en La Nación eran muy pocos. Eran Gerardo y dos ayudantes más que le traían la información, así como dos personas encargadas de la circulación. Las primeras colaboraban con reportes de la Cámara de Diputados y de campañas estatales. Sin duda, los mejores reportes eran los de Gerardo, él era un excelente reportero, redactor y director que durante mucho tiempo fue el hombre equipo de La Nación”.
Colaborador en temas internacionales
La cercanía con Gerardo Medina lo llevó a colaborar con la revista, pues el entonces director requería material de otro tipo de cosas y le pidió a Don Alejandro participar y escribir sobre asuntos de corte internacional. Para ello, nuestro entrevistado se fue especializando en el día a día en esta área, ya bien sacando información de revistas internacionales o de los periódicos nacionales.
“En aquel tiempo ya había mucha inquietud en los países que estaban en la cortina de hierro por liberarse. Por ende, había muchos artículos de declaraciones y de hechos donde se abordaba que mucha gente quería realmente cambiar. Entonces, fue básicamente lo que estuve cubriendo”.
Apunta que cuando cayó el muro de Berlín todo el mundo se interesó por los países de Europa Oriental, por lo que sus artículos fueron muy bien recibidos entre los panistas y ciudadanos que tenían como lectura habitual a La Nación, ya que en ese momento era algo desconocido.
Alejandro Díaz Pérez Duarte se muestra modesto al respecto y confiesa que no escribía muy seguido para la revista. “No tenía la costumbre de que todos los lunes iba a publicarse algo mío, pero sí colaboraba siete u ocho veces al año”, menciona visiblemente emocionado.
Gracias a la experiencia internacional adquirida en la revista, nuestro entrevistado colaboró años después en el Consejo de Relaciones Internacionales del Partido y como diputado federal (LVI Legislatura 1994-1997) fue Secretario de la Comisión de Relaciones Exteriores.
“Cacarear el huevo”
Don Alejandro reconoce que La Nación es una pieza fundamental para informar a los panistas del acontecer nacional y del Partido, pero para aprovecharla al 100 por ciento considera que es necesario que los líderes de nuestro instituto político le hagan propaganda y le brinden contenidos exclusivos, con el objetivo de que la revista se vuelva un medio de consulta para todos, no sólo para los militantes.
La Nación, sostiene, debería ser el medio para “cacarear los huevos del PAN”. Ahí, es donde tenemos el reto. En mis tiempos fue lo que intentamos hacer, pero no había suficientes medios, ahora que hay más recursos, pero sobre todo más información, creo que el equipo de la revista y los dirigentes del PAN lo pueden aprovechar.
Y manda un mensaje a toda la militancia: “Quieran a su revista, porque es la que les puede dar más información del Partido, les puede hacer ver qué es lo que le importa a los dirigentes y no me refiero sólo a lo nacional, también al ámbito estatal y municipal. El PAN no es sólo el CEN ni el presidente del Partido, el PAN somos los que queremos participar en él, los que hemos creado, los que siguen creando todos los días acciones para ser un mejor país”.