Opinión

Editorial

Redacción Por Redacción

Esta edición de nuestra revista La Nación es verdaderamente entrañable. Hace 85 años, publicar una revista desde la oposición significaba abrirse espacio en un país donde el gobierno contaba con demasiadas maneras de imponer su versión de los hechos. La Nación apareció el 18 de octubre de 1941 bajo la dirección del maestro Carlos Septién García, con el impulso de Manuel Gómez Morin y Efraín González Luna. Había que explicar las ideas de Acción Nacional y dejar constancia de lo que ocurría en México, incluso cuando resultaba incómodo para quienes gobernaban. Esa tarea es lo que sigue dando sentido a nuestras páginas.

Al revisar su historia, uno encuentra discusiones que ayudaron a formar al PAN y testimonios de las dificultades que enfrentó la oposición para hacerse escuchar, también encuentra una exigencia que conviene conservar: escribir con argumentos. En sus páginas encontramos la historia de la lucha por la democracia.

La Nación llega a este aniversario con 2 mil 536 ediciones y una presencia digital que permite acercar sus contenidos a nuevas generaciones. Reconocemos el trabajo de todos aquellos quienes han hecho posible cada número, todos esos valiosos equipos que han mantenido la revista durante décadas.

En esta edición de aniversario abordamos profundamente lo ocurrido en el Instituto Nacional Electoral. Su presidenta anunció su renuncia en medio de señalamientos de presunta corrupción y conflictos de interés. Corresponde investigarlos. Su salida deja pendientes preguntas sobre el manejo de recursos públicos y las decisiones administrativas tomadas durante su gestión; cambiar a la persona que encabeza el organismo no resuelve esas dudas.

En ese sentido, el 27 de octubre Acción Nacional presentó ante la Fiscalía General de la República una denuncia de hechos por seis posibles delitos federales relacionados con sus contrataciones. Pedimos investigar los contratos y los nombramientos cuestionados, así como las responsabilidades que pudieran corresponder a servidores públicos y particulares. También solicitamos reunir la información de las indagatorias existentes y reconocer al PAN como ofendido para participar en el seguimiento del caso. La denuncia abre una vía para esclarecer los señalamientos; las responsabilidades deberán acreditarse mediante la investigación.

La renovación de su presidencia también debe cuidarse. Acción Nacional ha exigido una selección transparente y ha planteado revisar las facultades administrativas para fortalecer las decisiones colegiadas. La próxima presidencia tendrá que responder ante una ciudadanía que quiere saber quién decide dentro del instituto y bajo qué controles. Recuperar confianza requerirá explicar las decisiones y permitir que se revisen.

Con esa misma convicción sobre el valor de la ley presentamos la interesante entrevista que Ernesto Ruffo concedió a La Nación. “Que no me olviden”, pide quien encabezó en Baja California una victoria que abrió camino a la alternancia. En la conversación sostiene su inocencia y explica que su participación en la empresa investigada fue como accionista. Su versión debe escucharse y contrastarse dentro del proceso. Su trayectoria merece respeto y sus derechos deben estar garantizados durante toda la causa.

Ruffo enfrenta un proceso por presuntos delitos relacionados con el contrabando de combustible y permanece en prisión domiciliaria. La disputa pública hace todavía más necesario que el expediente se resuelva con pruebas y ante una autoridad imparcial.

Ernesto llama a la convivencia entre mexicanos de distintas posiciones políticas. Su preocupación por el país lo lleva a hablar de unidad mientras enfrenta una situación personal difícil. Podemos tener diferencias profundas y seguir reconociendo que todos merecemos un trato justo. Esa obligación alcanza a cualquier persona, con independencia de sus vínculos partidistas, y debe orientar también nuestra manera de ejercer la oposición.

Celebrar los 85 años de La Nación nos recuerda por qué el PAN decidió tener una voz propia y cuánto ha costado abrir espacios para disentir en México. Esa historia nos compromete frente a los abusos del presente. A quienes han hecho y hacen posible esta revista, gracias por sostener un espacio donde podemos decir lo que pensamos y dejar constancia de las causas que defendemos. ¡Enhorabuena!

Redacción
Redacción

Colaborador de opinión en Revista La Nación, analizando los principales sucesos políticos, sociales y culturales de México.