Economía al despeñadero: 20 meses de promesas y recortes
Por Manuel Larios.
El 30 de marzo de 2012, en su primer día de campaña, Enrique Peña prometió que en caso de llegar a la Presidencia triplicaría el crecimiento económico logrado en los gobiernos del PAN, el cual cerró el último año de gestión con 3.9 por ciento.
Así, al calor de la campaña, el entonces candidato del PRI aseguró que durante su administración la economía en México presentaría un crecimiento de 6 por ciento anual.
El optimismo de Peña fue ratificado por el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, quien dentro del Paquete Económico 2013 fijó como meta un crecimiento inferior al logrado en el último año de administración panista, 3.5 por ciento.
“El crecimiento de 3.5 por ciento es una estimación conservadora que refleja ya un entorno internacional adverso”, dijo Videgaray durante la entrega del presupuesto federal al Congreso de la Unión, ocho días después de la toma de protesta de Enrique Peña.
Pese a que el Congreso autorizó la propuesta del Ejecutivo sin modificaciones profundas, las promesas y cálculos optimistas de quienes aseguraban “sí saber gobernar” se desvanecieron junto a los reportes del comportamiento económico del primer trimestre de 2013 revelados por el INEGI.
Para mayo y ante la caída de la producción, la falta de ejercicio de recursos públicos y el bajo consumo del mercado interno, el secretario Videgaray sacó las “tijeras” y recortó su propio cálculo de 3.5 a 3.1 por ciento.
La incertidumbre económica continuó a pesar del recorte de Hacienda y en agosto Videgaray volvió a utilizar las “tijeras”, aunque en esa ocasión el ajuste fue mayor, pues la perspectiva de crecimiento nacional bajó de 3.1 a 1.8 por ciento.
En esa ocasión, Videgaray reconoció que el crecimiento en su primer año de trabajo frente a las finanzas públicas era “mediocre”, pero prometió que la situación mejoraría en el segundo semestre de 2013.
“Necesitamos activar todos los motores del crecimiento, quitar los obstáculos por los cuales la economía mexicana en los últimos años, ya muchos años, está creciendo por debajo de su potencial; esto implica hacer reformas”, aseguró el secretario de Hacienda tras el anuncio del crecimiento “mediocre” de la economía.
Sin embargo, llegó septiembre y en esas fechas el gobierno de Peña presentó una Reforma Fiscal que en lugar de animar las expectativas económicas tuvo un efecto a la inversa: Hacienda anunció, a finales del mes patrio, un tercer recorte a la expectativa de crecimiento de 1.8 a 1.7 por ciento.
Los vaticinios de Videgaray nuevamente, fueron errados. El 21 de noviembre, el INEGI publicó los resultados económicos del tercer trimestre del año y obligó al secretario de Hacienda a recortar por cuarta vez sus vaticinios de crecimiento hasta 1.3 por ciento.
Así, el gobierno de Enrique Peña cerró su primer año de administración con una economía estancada y un crecimiento mucho menor a los registrados en los últimos años de los gobiernos panistas.
2014: más recortes y promesas
Con el inicio del nuevo año, Videgaray volvió a sacar su bola de cristal y prometió en la Reunión Anual con Embajadores y Cónsules de México que la economía mexicana crecería a un ritmo mayor que sus pares de Brasil, Estados Unidos, Sudáfrica, Rusia y Reino Unido.
De acuerdo a los pronósticos hechos por Videgaray, la economía mexicana crecería alrededor de 3.9 por ciento y culpó a “factores estacionales” –baja demanda de exportaciones a Estados Unidos y retraso en inversión pública en infraestructura por el cambio de gobierno- por el mal desempeño del año anterior.
“Hay que destacar que en 2013 la economía mexicana tuvo crecimiento, tuvimos creación de empleos, pero claramente estuvimos por debajo de nuestro potencial, de lo esperado y de lo que necesitamos crecer”, justificó el titular de Hacienda.
Pese a las promesas de Videgaray la realidad económica no tardó en presionar las cifras vaticinadas desde la Secretaría de Hacienda; gran parte de esta presión la generó la Reforma Fiscal aprobada por el PRI y PRD que desalentó el consumo interno en el país.
Y nuevamente fueron los datos del reporte del primer trimestre de 2014 del INEGI –que mostraron un crecimiento de 1.8 por ciento en el periodo- los que obligaron a Hacienda a reconocer que México no crecería lo prometido.
Así, el 23 de mayo, Videgaray envió a su subsecretario Fernando Aportela a usar la “tijera” y recortar a 1.2 por ciento el pronóstico lanzado cuatro meses antes. En esta ocasión, el subsecretario de Hacienda culpó a los impuestos –que ellos mismos propusieron- por las malas cifras económicas.
“En el periodo enero-marzo de este año se observó una evolución transitoria menor en el consumo. Esta evolución menor transitoria se debió a los efectos de los impuestos, a las bebidas saborizadas y también a los alimentos no básicos con alta densidad calórica”, explicó Aportela al anunciar que México crecería 2.7 por ciento en 2014.
Tras el ajuste de mayo, otras organizaciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL) han advertido que el crecimiento de México podría no rebasar la cifra de 2.5 por ciento.
Ante este contexto de estancamiento de la economía mexicana, el Presidente Nacional del PAN, Gustavo Madero Muñoz, consideró que la situación tiene que ver directamente con “malas decisiones” de la administración de Peña, como la Reforma Fiscal.
“Muchas de las promesas que realizaron los priistas en campaña se quedaron sólo en eso y el país ha perdido competitividad e inversión por errores del Gobierno, como la Reforma Fiscal tóxica que impuso y la mala administración que lo ha caracterizado”, dijo Madero en el marco de la promulgación de la Reforma Energética.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados, José González Morfín, señaló que los constantes ajustes a la baja en las expectativas de crecimiento deben “encender las luces de alerta” al Ejecutivo Federal.
El legislador panista agregó que para la discusión del Paquete Económico 2014 que iniciará en septiembre próximo, la Secretaría de Hacienda está obligada a presentar un presupuesto que contemple “nuevas vías” para hacer frente a los constantes “tijeretazos” a los pronósticos de la Secretaría de Hacienda.
“La conformación del paquete económico para el próximo año es la oportunidad de hacer una revisión de qué elementos no han funcionado. De ser necesario, deberán hacerse un ajuste al esquema fiscal vigente para que en lugar de generar desconfianza o temor se promueva la generación de inversiones y empleos”, apuntó González Morfín.
A pesar de todas estas advertencias, Videgaray parece no perder el optimismo y en fechas recientes prometió, como si siguieran en campaña, que en la segunda mitad del sexenio de Enrique Peña y con la implementación de las reformas estructurales, ahora sí, la economía mexicana crecerá a un ritmo de 5 por ciento anual. Sólo el tiempo dirá si este pronóstico del Secretario de Haciendo sí se cumple.
Los pronósticos vs. la realidad
2013
MES 2
La Secretaría de Hacienda pronostica un crecimiento de 3.5 por ciento para la economía mexicana.
MES 6
Hacienda realiza el primer recorte a la tasa de crecimiento y la ubica en 3.1 por ciento.
MES 9
Se oficializa el segundo y mayor recorte a la expectativa de crecimiento, al pasar de 3.1 a 1.8 por ciento.
MES 10
La Secretaría de Hacienda ajusta por tercera vez a la baja el pronóstico económico, queda en 1.7 por ciento.
MES 12
El tercer ajuste fue insuficiente ante el bajo desempeño económico en México y Hacienda debe bajar nuevamente la tasa de crecimiento hasta 1.3 por ciento.
MES 13
La economía mexicana cierra en 1.2 por ciento su tasa de crecimiento anual.
2014
MES 14
La Secretaría de Hacienda promete que México crecerá más que Brasil, Estados Unidos, Rusia y otras naciones emergentes, con un pronóstico de 3.9 por ciento.
MES 18
La Reforma Fiscal impulsada por PRI y PRD provoca una desaceleración económica y la Secretaría de Hacienda recorta a 2.7 por ciento la expectativa de crecimiento.
MES 20
El Banco de México reconoce que la inflación ronda el 4 por ciento contra las previsiones realizadas a inicio de año que lo ubicaron en 3. El FMI y la CEPAL advierten que México podría finalizar el año con un crecimiento máximo de 2.5 por ciento.
Economía: principal dolor de cabeza
- 49.9 por ciento de los mexicanos desaprueba la gestión de Enrique Peña, de acuerdo a la encuesta de Mitofsky de mayo 2014.
- 73 por ciento de los mexicanos opinaron que la economía está peor que el año anterior, de acuerdo al mismo estudio de Mitofsky.
- 59 por ciento de los mexicanos piensan que la economía es el principal problema del país.