Dos grandes pruebas doctrinales panistas
MA
Por Maricarmen Rizo
Por Salvador I. Reding Vidaña.
Pienso que ésta es realmente “la hora de la verdad” doctrinal para Acción Nacional, así como de su experiencia política. Se trata primeramente de la redacción, discusión y aprobación de la Constitución de la Ciudad de México.
Veo en ello dos temas torales: el primero es el de los derechos humanos y el segundo el del “cómo” de la administración política de esta ciudad capital mexicana.
Considero que es la mayor oportunidad, por ser la totalidad de una constitución política, en donde los diputados constituyentes panistas en la Asamblea deben luchar y votar para incluir en todo lo que procede, sin evasión alguna, los principios doctrinales de Acción Nacional.
Los grandes a incorporar son la preeminencia del bien común, la solidaridad y subsidiaridad, que deben quedar plasmadas en la Constitución.
El otro tema que debe defenderse de los intentos de la llamada “izquierda” es el de la dignidad de la persona humana, pues querrán convertir en “derechos constitucionales” el aborto, el matrimonio igualitario y la adopción de menores por homosexuales.
La otra prueba doctrinal panista es la de enfrentar las iniciativas que en este último sentido presentó Peña Nieto al Congreso de la Unión en favor precisamente del matrimonio homosexual, para igualarlo con el verdadero matrimonio de varón y mujer, la adopción de menores por parejas homosexuales como un “derecho”, no de los niños adoptados, sino de los presuntos adoptantes, y sumémosle los “derechos” de la ideología de género.
El presidente Peña Nieto pensó que estas iniciativas, para reformar la Constitución General y el Código Civil Federal, le ganarían al PRI simpatías para efectos electorales, sobre todo en la flamante Ciudad de México, pero hizo un pésimo cálculo, pues el mundo ciudadano, religioso y familiar de la sociedad civil se le vinieron encima. La sociedad mexicana no piensa así ni acepta semejantes remedos de “derechos”. Y así se lo ha hecho saber, a él y al mundo entero. ¿Qué va a hacer el presidente para detener este enorme error o retirar sus iniciativas sin perder cara frente al electorado? El PAN puede ayudarle, frenando o congelando esas iniciativas.
Estos supuestos golpes de suerte le costaron a Peña Nieto muchos votos en las elecciones pasadas. El PAN tiene que aprovecharlo en bien del país y del respeto a la doctrina del Partido. No puede haber negociación, no se puede ceder un ápice por parte de Acción Nacional, so pena de ir en contra de su doctrina.
Salvador I. Reding V. es Coordinador del Consejo de Plumas Azules.