Doctrina y vida
MA
Por Maricarmen Rizo
Por Javier Brown César.
La doctrina es la vida misma de Acción Nacional, su forma de ser, lo que le da motivos espirituales para su acción política y la raíz de su existir como Partido distinto y distinguible. La doctrina no es un conjunto de verdades estáticas elaboradas por sesudos filósofos, ni la especulación filosófica sobre las realidades últimas, es un conjunto de postulados, principios y valores que son algo así como las cartas de navegación para los políticos.
La doctrina vive en los pensamientos, las palabras y las acciones de cada militante comprometido con los principios del PAN, y en cada dirigente que ha asumido como suyos los valores, ideales, plataformas y programas. De ahí que el conocimiento de los diferentes niveles en que se realiza la doctrina sea fundamental para que en la militancia se den las firmes convicciones que dejan huella en política.
Pensamiento
Toda doctrina contiene una cosmovisión, una forma compartida de entender la realidad. En el caso de los partidos políticos, se trata de una visión de lo que debe ser el recto ejercicio de la política. Para el PAN, la política es una actividad superior que busca construir el bien común, es un conjunto articulado de acciones y decisiones al servicio de la persona humana. De ahí que la persona sea el sujeto principal, el principio y destinatario final de toda acción política.
Parte esencial de la forma como se entiende la política, es el postulado de que existe un destino material y espiritual que la persona debe cumplir. La existencia de un ámbito espiritual en la realidad, implica la necesidad de establecer un orden entre lo que debe considerarse valioso, una jerarquía axiológica, así como la distinción entre bienes de naturaleza puramente material y bienes espirituales.
La distinción entre lo material y lo espiritual en el orden político es clara cuando se piensa en la diferencia que hay entre la infraestructura necesaria para que las personas puedan vivir bien, como vivienda digna, calles pavimentadas, alumbrado público, alcantarillado y agua potable, y todas aquellas condiciones que son necesarias para que las personas puedan mejorar de forma permanente, como son la seguridad, la educación y la cultura, los cuales son bienes de naturaleza espiritual.
De esta forma, es posible postular la existencia de un orden jerárquico en la satisfacción de las necesidades humanas, que se basa en las realidades materiales, pero que se corona en el pleno desarrollo espiritual; este orden regula también las prioridades que debe tener una agenda de gobierno al servicio de cada comunidad.
Al nivel de pensamiento, la política es intelección adecuada de la realidad, búsqueda inteligente de las acciones que es probable que puedan tener las mejores consecuencias para que las personas cumplan su destino material y espiritual, y diseño ejemplar de programas, plataformas y planes, que en caso de ponerse en práctica podrían tener consecuencias positivas en el bienestar de las personas.
Palabra
La doctrina no se queda al nivel del pensamiento, se expresa en una concepción de la política como acción dialógica, como búsqueda cooperativa de aquello que se considera que es más justo, ordenado y generoso para una comunidad.
El diálogo tiene en la democracia a su principal instrumento, ya que esta forma de gobierno es la que garantiza que exista un ámbito de encuentro para las voces disidentes. La democracia es el régimen que permite procesar de la mejor forma el consenso, para articular las decisiones de las mayorías, sin atentar contra los derechos de las minorías.
La construcción de un espacio público en el que puedan darse el debate y la deliberación, es uno de los principales cometidos de un sistema político democrático. Este espacio está “habitado” por diversas voces que hacen valer sus argumentos ante los demás.
El espacio público es dialéctico, en el sentido aristotélico del término, ya que en él se presentan los diversos argumentos y se confrontan para tratar de motivar la decisión de las mayorías. En este espacio la retórica, como arte de la persuasión, se subordina a la tópica, o sea, a la disciplina lógica de la que se extraen los lugares comunes para armar las argumentaciones.
El hecho de que la democracia tenga una naturaleza dialógica y que uno de sus ejes estructurales sea la constitución de un espacio público, es una de las razones principales por las que el Partido luchó en favor de la democratización del régimen desde su fundación. La otra razón es que la democracia garantiza que la acción del gobierno esté sujeta a controles y a mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.
Acción
El consenso es la base para las decisiones y acciones del gobierno democrático. La doctrina panista se expresa en acciones de política pública, cuando tiene el sello distintivo de la visión de la política como actividad superior al servicio de las personas, cuando el interés individual se subordina al interés de la colectividad y cuando se reivindica la naturaleza moral de la política, cuyo fin superior es la construcción del bien común.
La doctrina llevada a la acción es el momento culminante del trabajo partidista, porque se constituye en una serie de actividades transformadoras. Genera condiciones de vida digna, articula prácticas sociales en un nivel superior de colaboración y resuelve de forma constructiva los grandes problemas de la política: ante la necesidad de organizar a la comunidad, recurre a la comunicación y al consenso como mecanismos privilegiados de coordinación social; ante la necesidad de elegir a la autoridad, defiende la democracia como el instrumento más adecuado para contar con autoridades legítimas al servicio de las personas; ante la necesidad de distribuir las cargas, propone la solidaridad del cuerpo social para la realización de acciones colectivas, así como la especialización y profesionalización de los cuadros administrativos para tomar decisiones técnicamente sustentadas; por último, ante la necesidad de distribuir los beneficios, postula a la subsidiariedad como principio ordenador.
Así, la política se constituye para Acción Nacional en una actividad arquitectónica, que asume como punto de partida una recta comprensión de la realidad, para a partir de ahí elaborar un diseño inteligente de aquello que se debe hacer para mejorar las condiciones de vida de una comunidad, discierne los medios necesarios para ponerlo en práctica y elabora los instrumentos que son pertinentes para saber si se están llevando a cabo las acciones previstas.
En resumidas cuentas, la política se basa en el conocimiento técnico de la realidad, en la construcción de un porvenir posible y en las actividades que son necesarias para que las personas cumplan con su destino material y espiritual. Cuando la política está al servicio del destino de cada persona, vivifica al cuerpo social y le da sentido, dirección y dignidad al ejercicio de la autoridad.