Condena Acción Nacional violencia en Guerrero
Por Juan Pablo Castillo
Durante los últimos días de septiembre ocurrieron varios hechos que aumentaron la ola de violencia en el estado de Guerrero, donde se asesinó y secuestró a estudiantes normalistas.
El domingo 28 de septiembre, el Secretario General del Comité Directivo Estatal del PAN en la entidad, Braulio Zaragoza Maganda Villalva, fue asesinado con tres disparos en un restaurante del hotel “El Mirador”.
La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó que inició la investigación de los hechos en el interior del establecimiento. Según su primer informe, el Secretario General panista iba a tener una reunión con regidores de Acapulco en el restaurante.
Tras este lamentable hecho, el presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, Andrés Bahena Montero, exigió al Gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, la integración de una comisión especial de la PGJE para que lleve a cabo la investigación de la agresión en contra de su compañero.
El líder estatal hizo un llamado a las autoridades para que se detenga la ola delictiva en Guerrero, ya que los ciudadanos no pueden estar padeciendo más agresiones.
A este llamado se unieron el Dirigente Nacional panista con licencia, Gustavo Madero Muñoz, los diputados locales y federales, y los senadores, quienes condenaron el asesinato de Braulio Zaragoza Maganda.
Cabe señalar que miembros de distintos partidos políticos se unieron a la demanda de Acción Nacional, ya que el número de crímenes en contra de políticos también se está incrementando.
Acribillan a normalistas de Ayotzinapa
El 26 de septiembre, policías municipales de Iguala, Guerrero y un comando armado no identificado dispararon en contra de estudiantes de la Normal “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, dejando un saldo de seis muertos, entre ellos tres normalistas, un futbolista y decenas de heridos.
Testigos y víctimas explicaron que hubo dos ataques a los normalistas, el primero cometido por policías municipales contra tres autobuses.
Los vehículos -aparentemente tomados por los normalistas- fueron atacados a balazos por policías municipales de Iguala después de una persecución que se dio por la calle Juan Álvarez en el centro de la ciudad hasta la esquina con el Periférico Norte.
Los autobuses quedaron varados afuera de una tienda y en los tres había impactos de bala en parabrisas, ventanillas de ambos lados y en la parte trasera, uno de ellos también tenía disparos en las llantas.
El segundo ocurrió cuatro horas después por parte del comando armado desconocido; este hecho se llevó a cabo cuando algunos alumnos hablaban en el mismo sitio del primer ataque con maestros y reporteros, ahí fue cuando comenzaron a oírse disparos y quedaron otros dos estudiantes muertos, de los que no se dieron los nombres.
Tras estos ataques y por la presión pública generada, el presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, solicitó licencia de su cargo por 30 días.
Al realizar una declaración, el 30 de septiembre, el edil de Iguala aseguró que él no ordenó el ataque a los autobuses ni a los jóvenes, ya que se encontraba en una fiesta del DIF. Después de este encuentro el alcalde “desapareció”.
El Gobernador del estado, Ángel Aguirre, citó a José Luis Abarca para hacer una declaración sobre los hechos violentos en contra de los normalistas, el alcalde no se presentó, por lo cual el mandatario estatal ofreció una recompensa a quien proporcione información sobre su paradero.
Por su parte, miembros del PRD exigieron que Abarca Velázquez fuera retirado de las filas de este partido y que reciba todo el castigo de la ley por los hechos ocurridos el pasado 26 de septiembre.
Marchan estudiantes por exigir justicia
El 3 de octubre, estudiantes de la Normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa realizaron una mega marcha y bloquearon por seis horas la Autopista del Sol; padres de familia, alumnos, organizaciones sociales, sindicatos independientes y activistas recordaron el ataque del 26 de septiembre y lo compararon con la matanza ocurrida en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968.
Exigieron la presentación con vida de los normalistas desaparecidos en Iguala, así como justicia a los tres estudiantes caídos. En la manifestación participaron al menos 20 mil personas, la cual inició en el parque Margarita Maza de Juárez, posteriormente bloquearon los cuatro carriles de la Autopista del Sol, lo que provocó una larga fila de vehículos que intentaban llegar al puerto de Acapulco.
Días antes de la marcha, normalistas irrumpieron y realizaron destrozos en el Congreso local, como parte de su repudio a los hechos violentos ocurridos en el municipio de Iguala.
Aumentan homicidios dolosos
Tras los hechos ocurridos en Guerrero, la ciudadanía se mostró inconforme con los resultados de la estrategia de seguridad de Enrique Peña Nieto, Presidente de México.
El Sistema Nacional de Seguridad Pública hizo una investigación respecto al número de homicidios que han ocurrido durante los primeros 20 meses de la administración actual y los comparó con los de la administración de Felipe Calderón Hinojosa.
Resultó que durante esos 20 meses, en la presidencia de Felipe Calderón hubo 43 mil 694 muertos, mientras que en la de Peña Nieto se dieron 57 mil 899, es decir, se dio un incremento de 14 mil 205 muertos.
Asimismo, el estudio muestra que Guerrero ocupa el segundo lugar en homicidios dolosos con 3 mil 301 y, curiosamente, el primer lugar lo tiene el Estado de México con 4 mil 876, entidad donde gobernó Peña Nieto antes de ser Presidente de México.
Estos resultados muestran, una vez más, el mal manejo de las administraciones priistas y la falsa imagen que intentan mostrar a los ciudadanos de que las cosas van mejorando, cuando la realidad es otra.